miércoles, 14 de octubre de 2015

El ermitaño, la rueda de la fortuna, la fuerza (Arcanos)

El Ermitaño

Su número clave es el 20 y su regente es Virgo. Expresa cautela y sabiduría, también la necesidad de retirarse por un tiempo a meditar y evaluar las situaciones dejando de lado la impulsividad.
Es la consumación de la meta, es su cumplimiento efectivo, marcando el fin de toda actividad. Es la búsqueda del consuelo y la posibilidad de hallarlo. Es la Paz y la armonía.
Este Arcano es el maestro humilde, capaz de conducir con su luz a todos los demás. Es totalmente consciente de su función de entrega, caminando desprovisto de todo lujo. Es un guía ejemplar que posee toda la experiencia de los años, se podría decir que es el anciano del Tarot.
Ofrece el autoconocimiento, ofrece la posibilidad de descubrir la propia escala de valores, el poder encontrarse consigo mismo, para lo cual va ha ser necesario la claridad y la integridad.
Es la inspiración divina, el retiro y la soledad. Es la sabiduría interior que permite el avance espiritual. Su fuerza tanto física como espiritual le permite atravesar el desierto. Ofrece la luz para lograr el entendimiento y para desarrollar la intuición.
Si este Arcano se presenta al revés, muestra terquedad y actos nocivos. Una vida basada en la holgazanería, desprecio por los consejos. Falta de sensatez y vicios. Sugiere peligro ante el conocimiento escaso. 

La Rueda de la Fortuna

Su número clave es el 21 y su Regente es Libra. Es el inicio de una etapa, muestra el avance y con él el progreso. Es el destino en constante cambio y evolución, con momentos malos o buenos. Señala buena suerte y cambios favorables.
Representa a la diosa fortuna, relacionada con el azar, donde algunos podrán ganar y otros podrán perder.
Es el cierre del ciclo que determina la perfección y el dominio. La Rueda de la Fortuna representa el ciclo de la vida, en el que se producen altibajos constantes. Durante su movimiento se puede estar en la parte superior o en la parte inferior de la rueda. Muestra que la evolución solo se obtiene a través del movimiento.
Este Arcano ofrece la actitud que se debe adoptar ante las tareas y las lecciones de vida. Muestra como se puede desarrollar la capacidad para asumir y controlar las cuatro composiciones primordiales de la conciencia del ser humano.
Si este Arcano se presenta invertido, la mala suerte se apoderará del consultante. Muestra pérdida por juegos de azar o por todas las cosas que han sido dejadas libradas al azar. Los problemas y los obstáculos provocan el retroceso. Muestra una resistencia a los cambios inevitables.

La Fuerza

Su número clave es el 22 y su regente es Leo. Es el coraje, la acción y el poder para conseguir el éxito. Es la fuerza emanada del equilibrio entre el intelecto y las emociones.
Brinda la fortaleza para enfrentar todos los inconvenientes de la vida. Este Arcano está representado por una mujer capaz de dominar a un león. La mujer puede, con un mínimo esfuerzo, abrir sus fauces y también tiene la suficiente capacidad de protegerlo.
Es la dualidad, lo femenino por un lado, la ternura y la suavidad; y lo masculino representado por el león con toda su fiereza y vitalidad.
Este arcano muestra la fortaleza para aceptar las propias sombras y lados oscuros de la personalidad. Es la capacidad de controlar el orgullo desmesurado, y el de reconocer las propias limitaciones.
Es la conjunción del amor físico y el espiritual, cuerpo y alma plenamente unidas. Es la capacidad de desarrollo interior, con contradicciones, vaticinando el éxito para todos aquellos que sean capaces de enfrentar la adversidad.
Este Arcano invertido muestra las emociones descontroladas, el abuso de poder y la testarudez. Es la indisciplina con falta de dominio y de control. Se muestra al león devorando al consultante, mientras que éste no tiene manera de dominarlo o controlarlo.