sábado, 28 de julio de 2012

Vikingas guerreras

En la antigüedad según rezan las antiguas sagas nordicas, las mujeres que no tenían aún la responsabilidad de criar una familia o algunas de ellas que habían abrazado la devoción guerrera de ciertos grupos seguidores de Freya como señora de la batalla y las valkirias, podían tomar la disciplina del combate y aprender el uso de las armas y vivir como guerreras.
Una skjaldmö o doncella escudera era según narran las sagas una doncella virgen que había elegido pelear como un guerrero en la mitología nórdica, se dice que muchas de ellas renunciaban a tener hijos para abrazar la vida de un soldado. Son mencionadas con frecuencia en sagas tales como la Saga Hervarar y en la Gesta Danorum.
Ejemplos de nombres de doncellas escuderas mencionadas en las sagas nórdicas incluyen a mujeres como Brynhild en la Saga Volsung, la princesa sueca Thornbjörg en la Saga Hrólfs. Gautrekssonar y Hed, Visna y Veborg en la Gesta Danorum. Una de las más famosas fue sin duda alguna Hervor, que como una legendaria guerrera toma parte en el ciclo de la espada mágica Tyrfing.
El cronista danés Saxo Grammaticus relata que cuando el rey sueco Sigurd Ring y el rey danés Harald Wartooth se encontraron en la batalla de Bråvalla, 300 doncellas escudadas devotas de Freya lucharon en el bando danés al mando de Visna. Saxo cuenta que las doncellas lucharon con escudos pequeños ( tarjas) y espadas largas.
De los casos de doncellas guerreras que se citan en sus obras o en las sagas vikingas, pueden destacarse:
Alwinda o Awildr, fue una legendaria pirata que, tras negarse a aceptar el matrimonio de conveniencia concertado por su padre, se hizo a la mar con un grupo de mujeres, haciéndose piratas y aterrorizando las costas del mar Báltico. Eso sí, al final parece ser que el príncipe desdeñado consiguió encontrarla y acabar con sus fechorías, al menos eso es lo que nos cuenta la leyenda.
Alvilda (o Awilda) era hija de Synardus (o Siward), rey de la isla de Gotlandia. Cuenta la leyenda que sus padres la encerraron en su habitación siendo aun una niña y pusieron a dos serpientes (según otros mitos dos lobos) guardando su puerta para mantener alejados a todos sus pretendientes a excepción del que se mostrara más ardiente, valeroso y persistente, tanto como para ser capaz de enfrentarse a estos peligros para ganarse la mano de la doncella, esto es recurrente en muchas sagas nórdicas como la de Ragnar Lodbrok que rescató a la bella Thora de una torre guardada por una serpiente, o la leyenda de Sigurd y Fafnir. Pero , también como rezan este tipo de historias, a aquel que no triunfara en su intento, el rey le cortaría la cabeza y la empalaría en una estaca, eso si la bestia guardiana no se lo comía.
El vencedor de tal proeza resultó ser el príncipe Alf de Dinamarca, hijo del rey Sigar. Alvilda no estaba precisamente entusiasmada con la idea del matrimonio con un hombre que tenia fama de rudo y al que no había visto en su vida, de modo que eligió huir disfrazada de hombre. Según una versión su madre la ayudó a escapar y le proporcionó una nave, un pequeño barco que usaba para pasear por el fiordo con su esposo. Según otra, se unió a un grupo con el que formó una tripulación de mujeres que tampoco eran demasiado felices en sus vidas, y juntas robaron un barco y comenzaron a sembrar el terror en la costa del Báltico como sourouvere, es decir, un tipo de pirata especializado en asaltar los navíos mercantes ya fueran en sus viajes de ida o regreso cargados de plata de sus ventas. Poco después según reza el mito se encontraron con unos piratas que habían perdido a su capitán así que ella reta a los aspirantes al puesto. Los hombres estaban tan impresionados por las habilidades de Alvilda,.que derrota a todos los guerreros que se le enfrentan que unánimemente la eligieron como su nuevo líder.
Esta mujer que tenia fama de ser imbatible en combate , cuya identidad permanecía en secreto, se convirtió en una auténtica pesadilla para los mercaderes. Tantos problemas causaba su tripulación que el príncipe Alf tuvo que partir en busca de los piratas para capturarlos, presionado por todos los mercaderes que comerciaban con su padre y a los que debían su fortuna. Se cuenta que antes de que el príncipe saliese en su busca, un mercader bastante adinerado, cansado de perder barcos y capital por los asaltos de la pirata, envió a sus tres hijos a su captura, capitaneando sendas naves, se dice que ella se encargo de hacer correr rumores que la situaban en lugares diferentes de la costa, de esta forma, los tres hermanos se separaron y ella dio caza a los dos mayores a los que derrotó y decapitó, después, partió en busca del mas joven, al que entregó las cabezas de sus hermanos como mensaje a su padre. De continuar con la cacería, perdería a toda su descendencia, además de su cabeza.
Alvilda y su tripulación lucharon con todas sus armas y presentaron feroz resistencia contra los guerreros del príncipe, pero finalmente fueron derrotados en el golfo de Finlandia por la flotilla de Alf y sus hombres que abordaron el barco, donde comenzó el combate cuerpo a cuerpo. Al final, todos los piratas iban cayendo en combate, hasta que, tras haber perdido a buena parte de la tripulación y verse claramente superada en numero, Alvilda se rindió y fue hecha prisionera.
Alf estaba furioso, deseaba vengarse del pirata que durante tanto tiempo lo había tenido en jaque y había causado no poca ruina en la casa de su padre, sin saber aún que en realidad se trataba de una mujer. Pidió que la condujeran ante él y Alvilda compareció con su armadura y casco de combate puestos. El príncipe se aproximó espada en mano y la despojó del casco que ocultaba su rostro. Sólo entonces la reconoció y supo quién era la bella mujer pirata.
El final de la leyenda responde tanto al tópico de las sagas como al ideal romántico: Alf, al verla, volvió a proponerle matrimonio, y ella, por su parte, quedó tan impresionada por el modo en que el príncipe había luchado en la batalla y la había derrotado que se casó con él. Juntos se fueron a Dinamarca, y tuvieron poco después una hija a la que llamaron Gurith.
Años más tarde, en una guerra sostenida contra la revuelta de un clan vikingo danés, Alf, sus hermanos y su padre el rey Sigar perdieron la vida. Gurith, la hija, fue la única superviviente de la familia y continuo las hazañas de su madre.
Después de reinar durante un tiempo, Gurith se casó con Halfdan y tuvieron un hijo llamado Harald, que se convertiría con el tiempo en el nuevo rey de Dinamarca.
La mayor parte de la historia nos es conocida hoy a través de poemas vikingos que se transmitían oralmente. Hay variantes en las versiones sobre cómo fue rechazado el pretendiente o sobre la forma en que fue derrotada la valerosa pirata, aunque no parecen muy sustanciales. Sin embargo, existen dudas con respecto a si Alvilda existió realmente o fue solo un mito mas creado a expensas de la mitología nórdica. La fecha de su reinado no puede ser verificada, aunque la mayoría de los que se decantan sobre su existencia real parecen sostener que se remonta al siglo V. Otros opinan que la historia se basa en una mujer pirata semi-legendaria que vivió algunos siglos después a la que conocerían como "la loba de los mares". Sea como fuere, el relato original aparece recogido en Gesta Danorum, obra del siglo XII.
En el poema “El Canto de Harbbard”, compuesto por una conversación entre el dios Thor y un barquero que da nombre al mismo, aparece un texto que habla de un relato del dios del Trueno de sus ultimas batallas en el que Thor dice :
“Mujeres guerreras combatí en Hlesey. ¡Habían hecho lo peor! ¡mataron a todo un pueblo!”. Harbbard, el barquero le contesta: “Fue una cobardía Thor, luchar contra mujeres”. A lo que Thor replica: Esas mas que mujeres, ¡eran lobas!.... una buena metáfora sin duda pero esta no será ni mucho menos la única mención a mujeres guerreras en los mitos nórdicos aparte de la mítica Alwilda!.A lo largo de la historia, y las recopilaciones de las diferentes sagas, se puede ver una larga lista de mujeres que merecieron ser conocidas por sus hazañas guerreras:
Alfhild, Hija de Siward, rey de Gothland en el sur de la actual Suecia. Vistió como un varón cargando escudo y hacha y participó en numerosos raids vikingos acompañada de su escudera Groa de la que se decía que era "una furiosa osa en la batalla". Según la Gesta Danorum de Saxo Gramaticus: "Ellas ofrecían guerra no besos y se dedicaban a los asuntos de la guerra, no del amor. Dedicaron sus manos a las lanzas, no a las lanzaderas (del telar). Asaltaban a sus enemigos a punta de lanza, con pensamientos de muerte y no de coqueteo.".Decían que los hombres llegaron a temerlas tanto, que su sola presencia en una batalla bastaba para hacer temblar a mas de un ejercito.
Cecilia Vilhjalmsdottir, según relata la Saga de Mirmans, descubrió que su esposo la engañaba en sus pretendidos viajes de negocios con otra mujer noble y furiosa se disfrazo de hombre, tomó el mando de una partida de caballeros a los que pagó de su propia dote , prometiéndoles todo el botín del escarmiento que se proponía hacer y haciéndose llamar Hirungr, venció a su esposo primero en varias partidas de ajedrez o hneftalf donde planteó la batalla y lo derrotó después en un combate singular, tras el cual se quito el yelmo y descubrió su identidad. Se dice que mas tarde dejo libre a la amante de su esposo, pero despojada de toda riqueza y dignidad de noble señora.
Freydis Eiriksdóttir quizás sea unas de las guerreras vikingas más conocidas. A pesar de que la visión que se da de ella es en muchos aspectos diferente, en ambas se destaca la tenacidad, el carácter y el liderazgo de esta guerrera.
En la Saga de Erik el Rojo, en la cual se presenta como hija ilegítima de Erik, Freydis, se une a una expedición hacia Vinlandia dirigida por Thorfinn Karlsefni. En ella, con el objetivo de crear un asentamiento vikingo en l'Anse aux Meadows, llegaron a sus costas 3 barcos vikingos con unos 130 pobladores. Su papel principal en la historia es su intervención en las batallas contra los nativos americanos (Skraelingar). Primeramente, destacó en la batalla que supuso la creación del asentamiento. Más tarde, ante la ofensiva nativa, lideró las defensas nórdicas.
En la Saga de los Groenlandeses se habla de la Freydis más ambiciosa y despiadada. Después de las expediciones a Vinlandia dirigidas por Leif Eriksson, Thorvald Eriksson y Thorfinn Karlsefni, decidió volver a embarcarse hacia Vinlandia para obtener riquezas y prestigio. En esta ocasión hizo un trato con dos hermanos mercaderes llamados Helgi y Finnbogi. Compartirían los beneficios del viaje a la recién descubierta Vinlandia. Los dos grupos aportarían 30 hombres para cada tripulación, pero Freydis aumentó el número de su grupo en secreto.
Una vez en Vinland, hubo tensión entre ambos grupos. Helgi y Finnbogi decidieron fundar un asentamiento aparte con su grupo. Un día Freydis visitó a los hermanos en su cabaña para preguntar como iba todo y respondieron que bien pero que no les gustaba el resentimiento que había surgido entre ambas partes. Entonces hicieron las paces. Cuando Freydis partió de regreso con su grupo, se golpeó a si misma para aparentar que había sido maltratada. Cuando apareció en su asentamiento, su marido le preguntó quien la había tratado de esa manera y Freydis acusó a los hermanos, llamó cobarde a su marido por no tener agallas para vengarla en su nombre y que si no actuaba pronto se divorciaría de él.
Entonces reunieron un grupo, fueron al otro campamento y mataron a todos los hombres que allí había pero no quisieron matar a las mujeres. Frente a esto, Freydis agarró un hacha y personalmente acabó la matanza masacrándolas a todas. A su regreso a Groenlandia, explicó a su hermano Leif, que Helgi y Finnbogi habían decidido quedarse a vivir en Vinland.
Gunvara, según las crónicas debidas a Saxo Gramaticus, era la skaldmeyjar o escudera de Eirik, además de su amante.
Cuando este fue atacado por sorpresa en su lecho por un asesino mandado por un rival que le disputaba el mando, logro tomar un escudo justo a tiempo de parar una lanza dirigida contra su cuerpo desnudo (otras versiones indican que el escudo se descolgó del muro por su cuenta por obra de un encantamiento consistente en invocar el nombre de su madre, Kraka.). Entonces Gunvara se levanto de la cama y acometió vigorosamente al asesino con una lanza. Una vez empalado el asesino, se plantó desnuda fuera del recinto lanza en mano y en ella empaló la cabeza del agresor, según cuentan las sagas.
Heid, (o Heior), según nos cuenta Saxo debió ser una valerosa guerrera, ella y Wisna eran las porta estandartes del rey en la batalla de Bravalla. Heid dirigía a cien hombres selectos y una compañía de berserkers a la batalla. Debió ser una Stallare (la mano derecha del rey) en la batalla, o al menos una notable generala.
Hervor, es un personaje heroico de la saga "Hlooskivoa". Princesa gótica proto-vikinga que junto con su hermano tomó las armas para defender las fronteras orientales de su reino contra los invasores hunos y caerá en combate combatiéndolos. Se la considera una de las mujeres guerreras mas antiguas y mitificadas que se recuerdan en las sagas, y su relato uno de los mas antiguos también. Se dio por sentado hasta hace no mucho que el relato no era mas que una leyenda, pero arqueólogos alemanes descubrieron tumbas de este periodo en las que se han encontrado enterrados juntos hombres y mujeres con atuendos de batalla y todos los pertrechos propios del guerrero, respaldando así la posible historicidad de la heroína. Hervor es por tanto posiblemente la guerrera mas antigua que citan la sagas, de la que se narra tomó las armas para defender la frontera de su reino. Su leyenda cuenta también entre otras cosas que utilizó las artes necrománticas para conseguir la espada de su padre muerto.
Hetha, Capitana vikinga de la localidad de Sle, que participó en la batalla de Bravalla. La acompañaban cien hombres como escuadrón y una guardia de campeones seleccionados. Llego a ser reina de Zealand. Otras mujeres pelearon con ella en la batalla de Bravalla, como Webiorg, Wisna, y Heid, pero Hetha fue la única que sobrevivió.
Hild, fue la hermana mayor de Asmund, rey de Vik, al que derribó en singular batalla para usurpar el trono, pero mas tarde fue derrotada por Harold, que restauró a su hermano.
Irpa, según la saga Flateyarbók, era la hermana menor de Thorgerd, mas amante de entrenar desde niña con el hacha y el escudo que de las labores propias de su sexo, se dice de ella que llegó a ser una formidable guerrera, tan buena o incluso mejor que su hermano y este la acompañaba en primera línea del combate.
Jutta, fue una valerosa aventurera vikinga que viajó a Italia con su hermano , entrando a formar parte del ejercito del rey como tropas mercenarias. Debió ser valerosa y bastante hermosa, ya que se casó con Robert, hijo del rey Tancredo, tomando parte en sus guerras.
Lathgertha o Hladgerg, según narra la saga Hálfdanar, fue una reina alidada de Hálfdanar, que le envíó veinte barcos con sus tripulaciones como prueba de su alianza. Según las crónicas de Saxo, en su juventud ella y otras damas nobles fueron capturadas como rehenes por un caudillo noruego y enviadas a un burdel al retrasarse bastante el pago que pretendía cobrar por ellas (otras versiones dicen que se las dio por muertas). Cuando el caudillo Regnar de Suecia (su hermano según las crónicas) se enteró, partió al frente de su ejercito para vengar la afrenta, pero al llegar a la frontera se encontró con las prisioneras y un considerable grupo de campesinos. Cuenta la crónica que tras reunir algunas armas se habían amotinado liberándose a si mismas y a considerable parte de los karl al servicio de los noruegos. Lathgertha al parecer se había erigido en líder y había acaudillado la rebelión, y tras reunirse con su hermano, las secuestradas exigieron ir a la batalla para lograr venganza espada en mano, para vengar todos los agravios y afrentas que habían sufrido. En la lid Lathgertha destacó por encima de todas las demás, con sus cabellos ondeando por el borde del yelmo mientras peleaba en primera línea, asombrando a todos hasta el punto de que Regnar declaró que le debían la victoria tanto por su valor en batalla como por las constantes arengas a los soldados, recordándoles el honor debido a esposas, madres y hermanas. Posteriormente, alcanzo notoriedad por tener como animales un perro lobo y un oso, para protegerse mientras dormía.
Rusla, fue otra legendaria guerrera vikinga, llamada "Ingean Ruagh", (La Doncella Roja) en las fuentes irlandesas que narran los sucesos de la guerra de los Gaedhil con los Gaill. Según Saxo, tomó el poder en Telemark, en la actual Noruega, tras derribar a su hermano Thrond y sus partidarios. Su escudera era otra mujer, Stickla. Dirigió su propia flota como saekonugr en raids contra las costas del archipiélago británico y peleó contra los islandeses en las escaramuzas para dominar Dinamarca pero finalmente fue vencida en la batalla de Clonfart en el año 1014, perdiendo allí a sus dos hijos y escapando a duras penas con muchas bajas y apenas con un puñado de barcos. Pese a este desastre, volvió a derrotar a su desterrado hermano y asumió el mando brevemente, antes de que según cuentan las crónicas fuese vencida y muerta por Harold, que ya había vencido a otra reina guerrera con anterioridad , Hild.
Sela, según Saxo fue la hermana de Koller y enemiga de Orvendil, tambien a esta joven se la describe como una destacada guerrera.
Stikla, fue otra mujer hábil en las lídes del combate que peleó como escudera de Rusla y dio nombre a la localidad de Sticklastad, en Troudheimsfjord.
Torgeror era tambien una joven valiente y con el orgullo propio de las grandes damas del norte, hija de Egill, decide acompañar a su padre en la muerte debido al fallecimiento de su hijo predilecto, arderá en la pira con el, profetizando que pronto estarían en el Folkwangr con Freya.
Tornbjorg, fue una poderosa reina Sueca según la saga de Hrolfs Gautrekssonar, Tornbjorg o Torborg aparece en las sagas como la hija del rey Eiríkr de Upsala, en la actual Suecia. Fue criada como princesa, de la que se dice que poseía gran belleza y que había recibido una educación completa digna de su rango que incluía no solo las actividades típicas de una mujer sino también el uso de las armas, con las que demostró destreza y gran habilidad. Su padre intentó sin éxito que se concentrara en las actividades típicamente femeninas y que aprendiese el arte de los skaldos, pero ella consiguió de el una parte del reino y el derecho a tratar directamente con sus pretendientes antes de concertar tratos de unión. Gobernó su parte del reino titulándose rey (no reina) y ordenó a sus súbditos que la hablaran y la tributaran como si fuera un hombre, teniendo prohibido que la llamaran señora, mujer o doncella. Hirió en combate o mato a diversos pretendientes, pues estos debían pasar la prueba de enfrentarse a ella con las armas para ser considerados dignos del honor de pretenderla. Hasta que recibió propuestas matrimoniales del rey Hrólf de Gotland, en el extremo sur de la Suecia actual. Eiríkr le había prometido las provincias que gobernaba su hija y el resto de su propio reino a su muerte, si lograba casarse con ella pues tenia fama de mujer valerosa e instruida además de bella. Hrólf le siguió el juego en su presentación, llamándola herra (señor) y le presento su oferta de forma indirecta, pero ella se hizo la despistada fingiendo que creía que la invitaba a almorzar. Cuando Hrólf insistió de un modo mas explícito (recordándole que era una mujer y que se suponía que debía aceptar tal propuesta), ella se encolerizo y lo expulsó de sus tierras haciendo escoltar por guardia armada hasta los confines de su reino. Rechazado de esta forma tan poco respetuosa, regresó con sus huestes pretendiendo tomar lo que ella le había negado por la fuerza. Presentó batalla con su ejercito, pero no logró asaltar el castillo, perdiendo muchos hombres durante las dos semanas de asedio hasta que lograron entrar en la fortaleza mediante un túnel. Tornbjorg encabezó la defensa, matando e hiriendo a muchos asaltantes hasta que el propio Hrólf, la sometió en combate. Entonces ella acepto inmediatamente casarse con el tal y como había prometido y abandonó el uso de las armas hasta que años después, al ser hecho prisionero su marido en Irlanda, se puso nuevamente al mando de las tropas como jarl junto a su hijo de doce años, levantando en poco tiempo un ejercito, reclutó aliados y presentando batalla en Irlanda rescató a Hrólf, dejando tras de si, desolación y una temible reputación en la batalla.
La saga Fareyinga recoge el caso de Turior, doncella que vivía en Skufey, en las islas Feroe. Cuando la casa de su familia fue atacada por un clan rival luchó con tanta energía contra los atacantes y causó entre ellos tantas heridas y bajas que recibió el elogio de ser considerada como un guerrero mas, entre los hombres de su clan.
Vebjorg o Webiorg, según cuenta la saga Sogubrot y la Gesta Danorum de Saxo Gramaticus, fue una poderosa guerrera que, junto con Wisna, y Heid, dirigió ejércitos y peleó en la gran batalla de Bravollr o Bravalla en el siglo X, muriendo las tres guerreras al final pese a su valentía y arrojo legendario. Llevaban según dicen las sagas los pechos al descubierto y decorados con runas mágicas, para que sus adversarios suecos vieran que los mataba una mujer . Se cree que debieron pertenecer a alguna clase de culto guerrero a Freya o quizá a Tyr. Sus ejércitos incluían a daneses, ingleses y gentes de otras regiones vasallas, las tropas eran mixtas, tanto hombres como mujeres. Webiorg se hizo celebre por haber matado en combate mano a mano a un campeón llamado Soti, estaba causando estragos entre las filas enemigas cuando fue alcanzada por una flecha de Thorkil de Telemark. Pese a su herida siguió combatiendo hasta que Thorkil la remato con nuevas flechas.
Wisna o Visma, luchó en la misma batalla de Bravalla al mando de un contingente de wendos, armados con espadas largas y rodelas. La batalla de Bravalla involucró a 200.000 combatientes, 5.000 navíos y reyes de 12 naciones según las crónicas. Aun dando por seguro que estas cifras sea tremendamente infladas y exageradas, parece claro que fue probablemente el enfrentamiento bélico mas grande de la época. Wisna portaba el fani, el estandarte real pero Starkad, líder de los contingentes eslavos le cortó la mano derecha para obligarla a soltarlo. Pese a su herida, ella siguió luchando portando el arma en su mano zurda , peleando hasta el fin y murió combatiendo.
William de Jumiege, en su Gesta Normannorum Ducum, menciona mujeres combatientes entre los vikingos que asolaron Francia. Habla de doncellas que se arrojaban a la batalla con brutal fiereza, aullando como bestias sedientas de sangre. Destaca que no pedían merced si eran derrotadas, prefiriendo la muerte a ser hechas cautivas.
En en año 1212, fue atacada la granja de un tal Kálfr y participaron en la defensa tanto hombres como mujeres, según relata la saga Sturlunga.
Las cronicas hablan de una tal Sigtrudr, al parecer, combatió entre las tropas Danesas en Nortthumbria, se dice que era tan fuerte que podía manejar dos hachas de mango largo a la vez (este arma es generalmente usada a dos manos). Se dice que la derrotó en combate a Haalstan, que quedó tan impresionado por el poderío de esta mujer en batalla que ordenó tributarla un entierro guerrero con todos los honores debidos a un gran caudillo.
Kara fue una mujer que habito en Islandia a principios de la colonizacion nordica, al parecer, su hacienda fue asaltada y totalmente arrasada por un rival de su esposo, que se postulaba como Houvding (el bondi de mas preponderancia en la zona y por tanto candidato a ser Konungr si la asamblea daba su beneplacito). El asalto y quema de su hacienda la pillo a ella fuera, asi que a su regreso, se encontro a todos sus parientes muertos, entre ellos su hermana menor que celebraria esponsales en breve. Desenterro riquezas que tenian ocultas (para evitar precisamente robos y asaltos) y con ellas y un caballo, recorrio toda Islandia reclutando a cuantos estubiesen dispuestos a matar por un precio. Regreso para vengarse de los asesinos de su clan, atacando en plena noche y causando una masacre que no respeto vida alguna de varon, a las mujeres y niños les dejo con vida, pero con una advertencia a las madres, que mostrasen a sus hijos que la matanza de sus padres habia sido injusta, y que ella tan solo reclamaba el derecho de vengar a los suyos, como ellos estaban en su derecho de buscarla a ella para vengarse...y que dormiria cuchillo en mano cada noche esperando ese momento.
Al parecer, la historia de Kara fue narrada en varios poemas épicos y también en relatos posteriores, que ya incluyen retales mas fantasiosos, como el de que enterrase junto a los restos de su hermana, el corazón arrancado a su asesino.
Otros relatos nórdicos que destacan la presencia de mujeres guerreras, hablan de mujeres llamadas Idises, las cuales oficiaban en los santuarios forestales y en arboledas sagradas. Acompañando siempre a los ejércitos como gutuater (las que convocan a los dioses), conducían vehementemente a los guerreros a la victoria con sus arengas y cuando la batalla había concluido a menudo se las entregaba a selectos prisioneros, entonces se las conocía como “los pájaros de la muerte” y se supone que oficiaban la llamada águila de sangre, en los cuerpos de los prisioneros. La sangre se recogía en grandes baldes para un elaborado ritual, en los que las Idises, también conocidas como Hagedises o Dises, sumergían sus brazos desnudos hasta los hombros, antes de unirse a la frenética danza con la que concluía la ceremonia. No era de extrañar que estas mujeres tocadas por Herjafordr (el aliento de los ejércitos, se supone que una forma de referirse a Odin o Tyr) fueran muy temidas y reverenciadas, incluso se les llegara a ofrecer (como si de deidades se trataran), sacrificios en su honor para que estas les propiciaran con sus invocaciones buena suerte en la batalla, incluso los guerreros las honraban para obtener una muerte rápida y honorable en batalla si tenían que morir en ella..En tiempos posteriores fueron, junto a sus principales diosas las Nornas, condenadas y demonizadas como brujas pasando a formar parte de la legendaria Valpurgisnatch.
Retomando el papel de la mujer como guerrera, en el mito nórdico, cabe destacar la “Canción de la Lanza”, Darradarliód, incluida dentro de la saga de Nial, esta ofrece una interesante descripción al respecto, pues se narra en ella, la aparición de unas mujeres llegadas a lomos de sus caballos, que tejen una tela justo antes de la batalla de Clontarf (telar que confirma su estrecha relación con las Nornas, llegando “Skuld” como guardiana del porvenir a formar parte de los ejércitos de las hijas de Ygg). En la saga, morirán los dos príncipes contendientes. Se habla de doce valkirias, así como también se describe el telar, formado por huesos, espadas y calaveras. Hasta aquí se muestra una imagen valida de estas mujeres ligadas al culto a las guardianas del destino y a las valkirias como las que recogen las almas de los caídos, aunque quizás se debería recordar la mas primitiva y desconocida asociación con Odín, incluyendo lo macabro de su carácter y apariencia. Puesto que se cree que originariamente, fueron espíritus fúnebres ligados al culto a Ygr (el terrible), la personificación del propio Odin como sangriento padre de la batalla. Imagen bastante lejana, a la descrita por Snorri Sturluson en sus Eddas y otros autores en sus sagas.
Fuera de la leyenda y el mito, los hallazgos arqueológicos ofrecen mas datos acerca de la existencia de estas mujeres guerreras, las autenticas “valkirias” entre los ejércitos del norte.:
Antiguos sepulcros descubiertos por arqueólogos alemanes, dieron al mundo las primeras pruebas, de la presencia de mujeres guerreras entre los nórdicos. Los hallazgos se dieron en sepulturas encontradas en zonas de ciénagas, donde los musgos y los lodos ayudaron a mantener los cuerpos, las vestimentas y las armas en relativo buen estado. La primera tumba que podría remitirnos al mito, fue abierta en Tecklenburg, Wesfalia, datada en el siglo IV de la era cristiana y contenía los cuerpos de tres mujeres y ocho hombres. Esto no hubiera sido nada notable ni alcanzado tanta importancia, de no mediar la circunstancia de que todos estaban con sus respectivos escudos y espadas, presentando además heridas que demostraban que habían muerto en combate.
En Ostenburg, se halló el cuerpo de una joven combatiente. Su escudo estaba deteriorado por golpes y murió como consecuencia de cortes producidos por espada o un cuchillo largo. Según un posterior informe de un periódico especializado “Archeologisches Korrespondenzblatt”, estas guerreras, usaban pantalones confeccionados en un tejido de lana tupida, (vadmal), no demasiado diferentes a los que, se usan en la actualidad. El doctor Alfred Dieck, autor del trabajo, dio detalles sobre otro hallazgo cerca de Band Grand. En las montañas de Harz, fueron encontrados los restos de otras cuatro mujeres, vestidas con prendas para ir a la guerra y que presentaban señales de haber caído en combate, probablemente abatidas por golpes de espada.
Otros sepulcros, preservados en zonas pantanosas, ubicados en Dinamarca, los Alpes, y la alta Bavaria, destacan la presencia de guerreras o cazadoras, ya que los restos hallados son evidencias de diversos cuerpos de mujeres portando arcos.
En una tumba de Santon, Norfolk, se encontraron broches femeninos y una espada de dos filos, además de una pequeña daga.
En 1900 se descubrió en Noruega una tumba femenina con armas y un caballo. Tumbas similares se han hallado en Inglaterra y Escocia.
Una excavación arqueológica descubierta en Gerdrup, cerca de Roskilde en Dinamarca, reveló una tumba del siglo IX donde yacía una mujer humilde de unos cuarenta años enterrada con un cuchillo de hierro y una lanza, junto a un joven atado y con el cuello fracturado, probablemente un esclavo.