miércoles, 24 de julio de 2013

Instrumentos de tortura V

El descuartizamiento
Son infinitas las modalidades de este suplicio. En su forma más común y elemental, cada miembro era atado a un caballo, y a continuación, todos los caballos eran puestos a tirar en direcciones diametralmente opuestas hasta la separación de brazos y piernas del tronco... pero el verdugo tenía que cortar tendones y músculos: el cuerpo humano es tenaz. A menudo las víctimas sufrían otras amputaciones: si era un hombre se le castraba, y si se trataba de una mujer, se le cortaban los senos. Descuartizar el pecho y arrancar el corazón eran actos complementarios muy comunes.
Otra forma de descuartizamiento era la amputación de los cuatro miembros principales con hacha. Otra modalidad más era la de ahorcar a la víctima hasta dejarla moribunda, para a continuación reanimarla y proceder al descuartizamiento con hacha, además de castrarla y arrancarle las vísceras para terminar decapitándola. Los restos eran después quemados o arrojados a los perros.
Se aplicaba sobre todo como castigo para los casos de regicidio, aunque sólo hubieran sido una tentativa. El último caso tuvo lugar en Cracovia en 1808.
La cometa del obispo, de origen toscano (1500 a 1750)
No se sabe la etimología de la denominación, la cual aparece en algunos documentos toscanos de 1600.
El instrumento aquí descrito es un aparato de sujeción, similar a otros que se conocen en todo el mundo. Una especie de bola que generalmente iba sujeta a unas cadenas, las cuales se ceñían a la pierna del prisionero quedándole la otra libre lo que le permitía moverse, sujeto a esta tortura en ocasiones lo dejaban morir.
Es probable que este Instrumento lo utilizasen para el castigo de prisioneros condenados a trabajos forzados, o empleados en el mantenimiento de carreteras y edificios militares Toscanos. La utilización de este instrumento se remonta al 1500.
Cortar la lengua.
Contrariamente a lo que ha sido escrito, cortar la lengua era un castigo impuesto por motivos variados, dependiendo de cada lugar, este no se aplicaba a personas blasfemas o con un lenguaje difamatorio, (las personas responsables de estos delitos eran castigadas con la perforación de sus lenguas con una aguja o con un clavo). Este castigo tenía más una naturaleza profana o política que hereje. Este instrumento consistía en una abrazadera con una pieza de hierro la cual se ponía dentro de la boca y mantenía la mandíbula abierta. También estaba formado en diferentes tipos de tijeras o placas aplastantes para cortar la lengua o estirar de ella.
Otro castigo muy efectivo, usado principalmente en los países Latinos, consistía en poner hierros al rojo vivo o carbón caliente en la boca, de forma que tanto la lengua como los labios se abrasaban.
Crucifijo puñal.
Afilado puñal disimulado en el interior de un crucifijo que servía supuestamente para la eliminación "pacífica" de infieles y herejes. Con éste, al besarlo se salvaba un alma al mismo tiempo que se eliminaba a un enemigo.
La cucharilla
Servía para hacer gotear pez hirviendo en las orejas y nariz de la víctima.
Muchas señoras de lo que hoy se conoce como alta sociedad de la época, usaban melindrosamente este objeto durante sus fiestas y reuniones de la época, para echar azúcar o similares. Era considerado como un signo de extremado refinamiento.
La cuna de Judas, en Europa en general (1500 a 1700)
Dentro de los métodos de tortura más eficaces para sacar una confesión verdadera o falsa, se encontraba la Cuna de Judas.
Este procedimiento prácticamente no ha cambiado desde la Edad Media hasta nuestros días. La víctima es izada y descendida sobre la punta de la pirámide de tal manera que su peso reposa sobre el punto situado en el ano, en la vagina, bajo el escroto o bajo el cóccix (las dos / tres últimas vértebras).
El verdugo, según las Indicaciones de los interrogadores, puede variar la presión desde nada hasta todo el peso del cuerpo. Se puede sacudir a la víctima o hacerla caer repetidas veces sobre la punta.
La "cuna de Judas" se llamaba así en italiano (culla di Gluda) en alemán (judaswiege) y en inglés (Judas cradle) pero en francés se la conocía como la veille, "la vigilia".
La confesión se conseguía en las primeras veces, ya que esta operación se repetía sucesivamente hasta que el condenado hablara o muriera, caso este último, que confirmaba su culpabilidad.
El desgarrador de senos, en Europa en general (1300 a 1700)
Se trata de un instrumento de tortura con forma de tenaza acabado en cuatro afiladas puntas. El procedimiento era muy simple: se podían aplicar las cuatro puntas estando al rojo vivo o frías sobre los senos, desgarrándolos hasta convertir en masas amorfas los senos de incontables mujeres condenadas por herejía, blasfemia, adulterio , aborto provocado, magia blanca erótica y muchos otros "actos libidinosos". En varios lugares y diferentes épocas -en algunas regiones de Francia y Alemania hasta el siglo XVIII -un "mordisco" con dientes al rojo vivo se aplicaba a un seno de las madres solteras, a menudo mientras sus criaturas se contorsionaba en el suelo salpicadas por la sangre materna.
Además de la función punitiva, el desgarramiento servía también como procedimiento inquisitorial y judicial.
Un caso famoso fue el de Ana Pappenheimer (acusada de brujería en Alemania, en 1600), que después de ser torturada con el instrumento, tuvo que sufrir el despellejamiento y rasgamiento de sus carnes; le seccionaron sus pechos y, una vez ensangrentados, fueron dados a comer de manera forzosa a sus hijos, que ya eran mayores.
El desollamiento
Este suplicio era infligido como pena capital o bien como tortura inquisitoria. El verdugo practica un corte que penetra únicamente hasta el estrato muscular subyacente; después separa la dermis de la musculatura cortando los tejidos conectivos tal como haría un cocinero para despellejar un conejo, arrancando poco a poco la piel. Hoy en día este método es poco usado, pues la tortura moderna requiere generalmente que la víctima no presente marcas permanentes; sin embargo sigue utilizándose como pena capital en diversos lugares.