domingo, 29 de septiembre de 2013

Brunilda y Siegfried

Brunilda era una valkyria, la hija predilecta de Odín, un día bajó a la tierra con sus hermanas para descansar y se quitaron toda la ropa que las protegía. Por ahí pasaba el rey Agnar que cogió el plumaje de Brunilda y lo escondió, así consiguió tenerla a su merced. Agnar la exigió que luchase a su lado contra Hjalmgunnar y que le diera muerte. El muerto era protegido de Odín y en castigo por este crimen pinchó a Brunilda con una aguja mágica que la hizo mortal y la sumió en un sueño profundo, encerrándola después en una mansión rodeada de llamas. Brunilda tendría que llevar siempre una vida humana y casarse con el hombre que pudiera liberarla de esa prisión de llamas.
Haciendo alusión a lo que más tarde se vería como la bella durmiente, Brunilda durmió durante varias épocas de hombres, convirtiéndose en una leyenda entre los pueblos.
Por su parte Siegfried era el héroe nórdico era hijo de Sigmund y de Hjordis, pertenecía a una familia protegida por el dios Odín.
Sus padres eran hijos de Odín y una humana, eran gemelos y se contaba que se habían enamorado desde el vientre de su madre, un día se separan en el bosque y Sigmund fue incapaz de encontrar a Hjordis quien fue acogida por una familia campesina, mientras que Sigmund se crió como príncipe. Odín para proteger a Hjordis clavó su espada en un tronco, profetizando que quien sacará la espada de allí se convertiría en su esposo.
No obstante los campesinos casaron a Hjordis con un leñador, a pesar de que no pudo sacar la espada, un día Sigmund que paseaba por el bosque se encontró con dicha espada y consiguió sacarla y se quedó con ella, Hjordis se reencontró con Sigmund y compartieron su amor. Cuando apareció el leñador sostuvieron una pelea en donde ambos, el leñador y Sigmund perdieron la vida y la espada se rompió en varios pedazos.
Hjordis meses más tarde parió a Siegfried, debilitada por la ausencia de Sigmund a punto de morir le encarga a su hijo a Mime un enano quien deseaba apoderarse del tesoro de los nibelungos. Siegfried aconsejado por Mime logra reconstruir la espada y fue su compañera de victorias. Con ayuda de la espada consiguió matar al dragón Fafnir y bañarse en su sangre para ser inmortal, salvo en una parte en la que se le pegó una hoja de lima, así también consiguió apoderarse del anillo hecho con el oro del Rin y de un casco (o capa) que le hacia invisible.
Siguió por varios lugares aumentado sus proezas convirtiéndose en el héroe del pueblo. Estando en sus andanzas escucha la historia de la bella mujer que dormía desde hacía mucho tiempo y decide ir a buscarla. Dado que se había vuelto invulnerable logra pasar por todos los obstáculos que protegían a Brunilda, Siegfried tan sólo al verla se enamora de la bella valkyria.
Brunilda despierta de su sueño y sabe que el héroe es el escogido por Odín para que sea su esposo, pero tenían que aguardar a ver su imagen como uno sólo en el estanque de su castillo.
Siegfried se sentía demasiado atraído por Brunilda, pero quería seguir las condiciones puestas por Odín, así que noche a noche ambos miraban su reflejo en el agua y aunque se miraban más cerca el uno del otro, aún no lograban verse como uno solo.
Después de varias lunas, Brunilda completamente enamorada de Siegfried decide ignorar las especificaciones hechas por Odín y se entrega al joven guerrero quien a cambio le otorgó el anillo de los nibelungos como muestra de unión amorosa, ambos disfrutaron durante un tiempo del amor, pero Siegfried comienza a sentir la necesidad de ir en búsqueda de más aventuras, Brunilda le permite ir y Siegfried le promete regresar por ella.

En el camino Siegfried entra a un reino donde comienza a realizar proezas allí Gutrune hermana del rey le dio de beber una copa con un filtro mágico que le hizo olvidar todo su pasado: como forjó la espada mágica con Mime, como obtuvo el anillo de los nibelungos, también olvidó su unión con Brunilda.
Mientras tanto Waltraute, hermana de Brunilda le pide a esta el anillo porque es un peligro para los dioses, ya que sobre el anillo pesaba una maldición, pero ella se niega pues es símbolo de su amor con Siegfried.
Más tarde Siegfried fue a Worms a pedirle al rey Gunther la mano de su hermana Grimilda de la que estaba enamorado, Gunther fue avisado por un vasallo suyo, Hagen, de quien se trataba aquel joven que pedía la mano de su hermana, al saber Gunther que Siegfried era un héroe legendario, aprovecho la ocasión para un deseo profundo que él conservaba. Gunther le ofreció a Siegfried la mano de Grimilda con una condición: que consiguiera para él la mano de la valkyria Brunilda, muy difícil de conquistar.
Siegfried tomó entonces la apariencia de Gunther gracias a sus poderes y viajo a Islandia, allí Brunilda tras una batalla de la que salió perdedora accedió a casarse con él, ya de nuevo en Worms se celebró una doble boda.
Más tarde Siegfried se vio obligado a tomar de nuevo la apariencia de Gunther para calmar a Brunilda que se había rebelado, ya que una noche no quería acostarse con su marido y en una lucha entre ambos Siegfried robó a la valkyria el anillo y un cinturón que regaló a su esposa Grimilda.
Diez años después Siegfried y Grimilda regresaron a la corte de Gunther. En una disputa entre las dos mujeres Grimilda enseñó a Brunilda el anillo y el cinturón que su esposo la había robado, entonces Brunilda se dio cuenta de que Siegfried y Gunther la habían engañado desde el principio, con el orgullo herido y el corazón destrozado decide vengarse y durante una cacería mata a Siegfried a traición ayudada por Hagen.
El anillo una vez muerto Siegfried fue devuelto al río para ser protegido por las Hijas del Rin.