jueves, 27 de junio de 2013

Evangelio de los vampiros. El libro de la soledad. Cap. VIII

Tal sabiduría fue destruida sobre la Tierra; desde entonces se guarda con celo en Aradia.
Por esa razón, fue cónclave en Aradia; y hasta allí fueron las Criaturas de las Tinieblas, los No-muertos, y Dissaor.
Y adelantándose Dissaor, dijo:  “Criaturas, es conocida la estupidez humana que destruye toda sabiduría; ustedes, que esparcieron sabiduría sobre la Tierra para los No-muertos, han visto cómo tal sabiduría ha sido corrompida y desvirtuada por los humanos de la raza estúpida; aún palabras de éstos Libros has sido robadas y corrompidas; y los que así han hecho recibirán la muerte de nuestras manos, o de las manos de las Criaturas fieles.
¿Por qué seguir ofreciendo sabiduría al trigo y a la cizaña?  Dejemos a la cizaña fuera del alcance el trigo; digamos a quien son transmitidos éstos libros, y que lleva en su Nombre la Cruz, que cierre las Puertas, pues son tiempos de corrupción, y nuestras palabras no irán al fango”
Dissaor guardó silencio; y Mictlantecuhtli respondió diciendo:  “hablas con verdad, Hijo Nuestro, y tu parte humana se encoleriza justamente; mas tu parte eterna e inmortal te recuerda que es así como debe ser; pues a aquellos que con espíritu abierto, libremente y por su voluntad han conocido éstos libros, merecen que se les hable sólo un poco más; y a los que gozan y atesoran sinceramente, estas últimas líneas, les serán torre fuerte; Sigamos hablando sólo un poco;  ¿Comprendes, Hijo Nuestro, por qué las estrellas brillan frías en la noche?  ¿Por qué los fundamentos del Abismo?  ¿Qué engendró a Lo Que No Tiene Forma?  Oh, Dissaor, tú conoces tales misterios, y con soberbia lo proclamas; mas ¡Ay de aquellas Criaturas de la Noche que ya no podrán conocer los misterios que les teníamos reservados, pues hemos de callar ante la estupidez humana que roba palabras de nuestros libros y las pervierte!  ¡Y ay de aquellos que han sido piedra de tropiezo, para que los melancólicos y dignos no puedan entrar más a estos Libros, debido a la obra impía de unos cuantos, la cizaña!  Y esos cuantos recibirán su porción de justicia.
Pues fue dicho:  maldito aquel que robe una sola palabra de estos Libros.
Los conocimientos que hemos puesto al alcance del trigo y la cizaña son los más pequeños a nuestros ojos;”
“Comprendo”, replicó Dissaor, “Más ¿por qué grandes Criaturas, los humanos de la luz deben contemplarla?  Pues éstos Libros han llegado a muchos indignos”
Y esta vez, los abismos de Dissaor respondieron por su boca: “porque desde que el Caos se estableció sobre la Tierra, los conocimientos también se ofrecen en medio del caos; y como los humanos son parte del caos, así habrán de corromper y desvirtuar todo conocimiento; así corrompieron las ciencias y las artes; mas tendrán el pago de justicia por su crimen”
Y las Criaturas de las Tinieblas asintieron al comprobar la sabiduría de Dissaor.
Entonces Enlil se adelantó diciendo:  “por esto es necesario que la Criatura de la Noche y el Vampiro sean solitarios; para que aprendan a discernir el conocimiento que otros habrán de desvirtuar con su estupidez.
Y entonces vendrá la separación del trigo y la cizaña; hasta que, en el final, conozcamos y recojamos a los Nuestros; cuando los días sin sol vengan,  y los seres de la luz enloquezcan durante los días de obscuridad, las Criaturas de la Noche y Vampiros se alzarán en todo el esplendor de su linaje; pues aprendieron a ser solitarios, y con la soledad creció su sabiduría; y sabiduría cada vez más elevada vino a ellos; y conocieron lo que ya no estaba al alcance de todos, mas que de los elegidos.
Y para que esto sea, es necesario que tú, Dissaor, tengas dos Apóstoles: Karkemish fue el primero; Tukultininurta será el segundo;
Y vendrán los discípulos, aquellos que conozcan en nobleza y sinceridad éstos Libros.
Escucha palabra de profecía; Dissaor:  en el final, Tukultininurta volverá para encabezar un ejército de solitarios; los que fueron despreciados como cola de león, se convertirán en la cabeza de la fiera.
Por ahora, Hijo Nuestro, ve en busca de tu segundo Apóstol, y comunícale que ha sido elegido por motivos insondables.
Pues como nosotros lo establecimos, hace treinta y tres años humanos, Aradia se presentó a la mujer que elegimos, y cuyo nombre fue Yahtur-Ea, para que le anunciaras la Nueva, de que habría de engendrar un príncipe guerrero.
Y así fue como ocurrió:  Yahtur-Ea fue sacerdotisa de Aradia en la tierra de la confusión; con flores e incienso se consagraba a su diosa, y se comunicaba con ella a través del sueño, la alucinación y la videncia.
Sabido es que Yahtur-Ea fue la primera mujer de la Tierra que en forma física pisó la tierra de Aradia; y conoció el rosal que florece con las uñas de las víctimas, y el cielo rojizo que se torna terciopelo; dulces visiones conoció Yahtur-Ea ante la presencia de su diosa.
Y Aradia se mostraba complacida; y Aradia dijo a Dissaor:  “me complazco en esta mujer mortal; como ha sido decretado, he aquí el tiempo en que hemos de procrear un humano que será el enlace entre este mundo y el que le precede; mas no soy ya mujer mortal, sino Aradia; el hijo que tú y yo habremos de engendrar será cósmico y eterno, y formará parte de Lo que No Tiene Forma; será no-humano, no-Vampiro, Criatura de las Tinieblas de la última generación, que es la Primera, y en él comenzará la restauración del Universo”
Mas éste no es aún misterio para ti, Criatura de la Noche.
Siguió diciendo Aradia:  “por ahora es necesario que un hijo humano venga a través de ti y una limitada mujer mortal.
Y esa mujer será Yahtur-Ea, pues así fue proclamado el Signo.
Escucha, Dissaor, los sollozos de la Luna Mortuoria, en mi cielo de terciopelo; y los cantos de los Vampiros Abismales, a los que despertamos durante nuestro viaje a los abismos; cantan sea la lujuria, no el amor.
Los fundamentos de fundamentos de la Tierra te cantan, Oh Dissaor, el Primero y más sublime de los Solitarios”;
Y Aradia fue con Yahtur-Ea, y le dijo:  “Salve, Yahtur-Ea, bienaventurada mujer mortal, pues te hemos elegido para una grande misión: el hijo de Dissaor morará en tu vientre”
Y Yahtur-Ea respondió postrándose ante Aradia:  “he aquí la servidora de las sombras, pues ¿quién es la arcilla para hablar al alfarero?  Sea tu voluntad, grande señora y mi diosa; mi vida está en tus manos”
Y la lujuria fue entre Dissaor y Yahtur-Ea, y en una noche de luna negra nació Tukultininurta, aquel a quien se le concederá la sabiduría de la guerra.
Y Tukultininurta creció sin que Yahtur-Ea le revelara a su Padre y su misión; pues tales cosas debían serle reveladas por Dissaor; más ella le proveyó de todo cuidado y atención, no por amor, sino por orden.
Tal mujer es digna de llamarse Criatura de la Noche de más puro linaje; otras como ella vendrán y enseñarán a sus hijos la belleza de lo Obscuro; y ellos crecerán rodeados de belleza, en libertad para crear y extender sus alas obscuras, sin exponerse a la mediocridad de otros padres, que no valoran el tesoro que es engendrar a una Criatura de la Noche.
Esos niños afortunados soñarán y serán arropados por sus madres obscuras, y crecerán  en cuerpo y en espíritu.
Recuerda, madre obscura, que Yahtur-Ea fue la primera en ser lo que tú eres hoy: vasija e instrumento de una Criatura de la Noche.
Bienaventurada seas; cuida y guarda a tu hijo con una devoción más allá del amor de los hipócritas y los fariseos; anímalo a extender sus alas internas; llena su niñez de arte y fantasía; y cuando tu hijo crezca, él te agradecerá tus cuidados y te exaltará sobre todas las mujeres, porque ayudaste a que fuera diferente; y con gentileza lo pusiste en el sendero del conocimiento.
En verdad te decimos, madre obscura, que de obrar así, te aguarda una recompensa, no en otro mundo, sino en tu mundo y en tu vida.
Dissaor fue a la Tierra y reveló a su primogénito, Tukultininurta, su misión; le reveló que jamás sería Vampiro, mas a cambio sería líder y piedra angular cuando la Batalla final de la soledad se alzara en el horizonte del Tiempo;
Y Tukultininurta respondió:  “heme aquí”