miércoles, 12 de junio de 2013

Astarte

Astarté es la diosa madre fenicia, la estrella de la tarde, y se la representa habitualmente desnuda. Su animal simbólico es la esfinge, y se la muestra frecuentemente sentada en un trono flanqueada por una pareja de esfinges. A veces lleva una corona hecha de cuernos de vaca enmarcando un disco solar, igual que Hathor, la diosa madre egipcia.
Astarté está llena de pasión, seducción y abandono sexual. Es lujuriosa, y sus seguidores muy a menudo se complacen en ritos orgiásticos. Sus templos más importantes estaban en Tiro, Cartago y Chipre, y se la menciona en la Biblia como la diosa sidonia, ya que los reyes de Sidón eran sus sacerdotes.
Aparece de distintas maneras como esposa de Baal y también de El. Como esposa de Baal, dios de la lluvia, es la feroz Anat; también toma forma de Athirat, dama del mar, como esposa del gran dios padre El. Como Anat, Astarté salvó a Baal cuando este fue asesinado por el dios de la muerte. Mot. Ella descendió a los infiernos y atacó brutalmente a Mot hasta que lo mató, usando una hoz y una pala para desmembrarlo, fuego para secarlo y un molino para pulverizarlo. Al final, dispersó sus cenizas en los campos para que los pájaros las comieran. De esta manera, cambió el destino de su esposo.
Astaroth, el "archiduque de los infiernos", según la mitología cristiana, recibe su nombre de una terrible confusión ancestral que se pierde en lo más temprano de la humanidad.
En la Edad Media, al ser elaborada toda una jerarquía mitológica de demonios, se echó mano de los nombres de las antiguas divinidades de culturas diversas. Por ejemplo Baal, se transformó en Belcebú, Seth en Set, etcétera.
En el caso de Astaroth, todo pareciera indicar que le dieron el nombre de una antigua divinidad femenina.
En la Vulgata de "san" Jerónimo se tradujo Astharoth como el plural de Astharthe (Astarté) ya que en la segunda mitad del segundo capítulo de Jueces, al hacer referencias sobre las múltiples representaciones de la diosa Astarté, se emplea Ástharoth' para indicar el plural de 'Astharthe'.
Esta confusión parece estar presente en la cabeza de Sebastián de Micaelis (principal creador de la mitología de demonios en el cristianismo) quien se refiere a Astaroth como el "gran duque de los infiernos". El Rey Jacobo de Inglaterra, en su versión personal de la Biblia suprime a Astarté de este pasaje del libro de los Jueces (v13) reemplazándola por Astaroth.
Es así, como gracias a los fanáticos supersticiosos de la Edad Media, un "demonio" lleva el nombre de una de las divinidades femeninas más importantes del mundo antiguo afín a casi todas la culturas de aquella época: Astarté.
La Diosa Astarté.
Antropólogos e historiadores afirman que Astarté es la continuidad de 'La Gran Diosa' del paleolítico, pasando por Asera (Ashera o Asora) en la edad de bronce nombre genérico otorgado a una pluralidad de divinidades femeninas presentes en las cosmogonías de diversos pueblos de la antigüedad; asociado por ejemplo a divinidades femeninas como Gaia, Gea, Rea, entre otras divinidades de la edad de bronce.
En la edad de hierro, es cuando aparece presente en casi todas las culturas antiguas, relacionada con los cultos a la fertilidad siendo afín a todas las culturas. Por ejemplo Astarté es Ashtart entre los fenicios, Istar para los babilonios, Astar para los abisinios, Athar o Ataret al sur de la península arábiga, Inanna entre los sumerios, Demeter entre los griegos. De hecho, si prestamos atención en la similitud fonética que guardan estos nombres podemos preguntarnos si proceden de algún origen etimológico en común.
Algunos lingüistas creen que el origen común para este nombre parece provenir de la relación de esta divinidad con el planeta Venus, dado el carácter femenino y relacionado con la fecundidad con el que se relaciona a este astro. Aunque también aparece la relación etimológica de algún ancestro común en el sánscrito que signifique 'estrella' (no olvidemos que Venus es el lucero de la mañana, al cual se le consideraba una estrella).
En la etimología antigua, se encuentran ancestros comunes en el acadio y en el etrusco.
En etrusco Uni-Astre (según las tablillas de Pyrgi)>>*
Y en la etimología moderna la cual puede relacionarla con el planeta Venus esta la similitud fonética entre 'Istar' y 'estrella' pasando por esther en hebreo, stella en latín y en italiano, y star en inglés.
Algunos arqueólogos e historiadores afirman que incluso Astarté puede ser la evolución del antiquísimo culto a la reina Semiramis.
Quien tras su muerte, fue divinizada y su culto muy extendido entre los antiguos pueblos mesopotámicos.

Astarté en la Biblia.
El nombre de Astarté aparece registrado en la Biblia, en la cual se le identifica como consorte o contraparte femenina de Baal (el archinémesis del dios hebreo, hasta antes de que introdujeran una divinidad del mal en la mitología judeo-cristiana; entiéndase Satán, Diablo, Demonio, etc...). Y como resulta evidente, esta es denigrada por los misóginos autores israelitas identificándola con la prostitución, excesos carnales, lujuria, y demás aberraciones que se les imputan a todas las divinidades femeninas que aparecen en la Biblia.
El culto a Astarté fue tan importante en la edad antigua, que incluso fue venerada por los mismos israelitas (ver Jueces, 1ro de Samuel, 1ro de Reyes) e incluso el mismo rey Salomón el Sabio le rindió culto.
De hecho el culto de Astarté entre los israelitas, fue tan fuerte, que llegó incluso al interior del templo de éstos (2da de Reyes 23:4-7).
Incluso, entre los más altos grados del mormonismo, aparece la figura de Ashtar Serán, una divinidad de un sistema galáctico lejano, el cual puede ser vinculado por su parecido fonético, a esta lista de divinidades.