sábado, 6 de septiembre de 2014

La maldición de la semilla del diablo

Película rodada en 1968, a día de hoy sigue siendo un referente en el cine de terror. Película extraña y dirigida por Roman Polansky, un judío polaco hábil como nadie para la creación de agobiantes atmósferas.
La película cuenta la historia de un matrimonio de recién casados. El marido para tener éxito en su trabajo, vende al hijo que van a tener al diablo, manipulado por una extraña y terrorífica secta. Esto satisface al Diablo ya que conseguirá encarnar al anticristo en el hijo de esta pareja.
Al ser una obra maestra fue todo un éxito pero al poco de su estreno empezaron a pasar acontecimientos extraños y trágicos sucesos.

Polanski comenzó a escribir el guión y para documentarse tanteó varias sectas satánicas y habló con el autor de la novela en la que está basada la película, Ira Levi. Posteriormente se puso en contacto con Anton La Vey, fundador de la iglesia de Satán y ferviente seguidor de Alesteir Crowley.
Mia Farrow estaba casada con Frank Sinatra y durante la producción de la película de este le mandó los papeles de divorcio para que los firmara en el mismo set de rodaje. Polansky, usó esta crisis para su beneficio. Es así como Mia Farrow estaba todo el día con los nervios encrespados, llorando por las esquinas y adelgazando cada vez más.
Su crisis matrimonial y divorcio dejó huella en su cara y en su mirada que se transformó de angelical en la de una auténtica demente. Perfecta para la secuencia en la que se comía un autentico hígado crudo
William Castle, de William Castle Enterprises, productor de películas de terror, compró los derechos de la novela y produce la película. Al poco tiempo del estreno sufre una insuficiencia renal y muere.
También el compositor de la película muere de un coágulo cerebral poco después del estreno, de la misma manera en la que muere un personaje que aparece en “la semilla del diablo”
Pero quien más sufrió la maldición de la película fue su propio director, Roman Polansky, y su mujer Sharon Tate.
En el número 1 de la calle 72, en la parte oeste del neoyorquino Central Park, se encuentra enclavado el Edificio Dakota. Este fue el edificio que Polansky eligió para rodar los interiores de “la semilla del diablo”.
Este edificio está estrechamente vinculado con el satanismo, la brujería y la magia negra. Mucho antes de la construcción del edificio, en la época del colonialismo británico, dicho emplazamiento había servido como centro de operaciones de una secta de adoradores del Diablo. 
Boris Karloff participaba en veladas de espiritismo en este edificio, y el mítico mago negro Aleister Crowley residió en el edificio en el siglo XIX.
El edificio Dakota volvió a convertirse en protagonista de otro triste suceso el día 8 de diciembre de 1980, cuando John Lennon, fue asesinado de 5 disparos en las puertas del edificio por Mark David Chapman.
Mientras en el edificio Dakota se continuaba el rodaje, en el exterior se manifestaban seguidores de la senda de la mano izquierda contra la ejecución de la película. Polansky recibió varias amenazas para que no rodara la película ya que en ella se daban claves del satanismo que para ciertas sectas no era conveniente sacar a la luz.
Uno de los personajes que se manifestaba en estas sectas era Charles Manson, fundador y líder de “La Familia”.
Finalmente la película se estrena el día 15 de junio de 1968. Al estreno acudieron infinidad de personajes relacionados con las artes oscuras incluyendo a Antón Szandor La Vey y Charles Manson.
La noche del 8 de agosto de 1969, la secta liderada por Manson compuesta por cuatro miembros, irrumpen en la casa de Roman Polansky, donde se encontraba su mujer, Sharon Tate, dando una fiesta.
Asesinaron a cinco personas pero lo más terrorífico de este acto fue que Sharon estaba embarazada de 8 meses y medio, y le seccionaron los pechos, permitiendo que se desangrara mientras le clavaban un tenedor en la barriga matando en ese mismo instante al bebé. Se trataba de un crimen de carácter satánico.
En las paredes de la casa escribieron con sangre maldiciones y palabras como “PIG”.
La casa donde tan macabros crímenes ocurrieron se derribó en el 1994, fue durante largos años un centro de peregrinaje para miles de personas, entre los que se incluyen gente de todo tipo, desde turistas curiosos hasta sectas peligrosas.
A partir de entonces las películas de Polansky dejaron de tener ese peculiar brillo ya que este terrible suceso le afectó mucho. Más tarde fue acusado de abusar de una menor y tuvo la obligación de huir de Estados Unidos.