domingo, 1 de abril de 2012

Necromancia eidolonica

El nombre viene del griego Eidolon, una aparición del más allá, ya sea espiritual o necrodemoniaca. El término se usa en algunos círculos de ocultismo para referirse a cualquier forma espiritual. Aquí el término significara cualquier creación o sirviente necromantico también conocido como “muerto” o “fantasma”. . El estudio de los eidolons es una de las partes mas surrealistas de la necromancia. Debemos entender unos pocos principios antes de entrar a la práctica del trabajo con eidolons. El primer principio asegura que porque una entidad haya muerto no quiere decir que sea mas inteligente. De hecho, si la muerte fue un shock se puede generar una especie de amnesia debido al impacto de la propia muerte y entonces el fantasma olvida o dice cosas que no recuerda muy bien y suelen ser falsas.
Muchos muertos son solo un fragmento de su ser completo, de su forma física, mental y espiritual que habitaba en la tierra. Segundo, el reino de los muertos no es un lugar de descanso en si y muchas almas en pena no entienden que están muertas. Esto es lo que los Gnosticos llamaban “beber del Eridanus”. En esencia es una perdida de la memora debido al golpe de transición a la muerte. No es muy bueno utilizar a espíritus de muertos como Fuentes de información.
Ahora, el espíritu no puede vocalizar sus deseos, el practicante debe ser bien sensible para notar los impulses del espíritu y se debe aprender a hacer preguntas correctas para obtener respuestas significativas.
Los espíritus no saben del futuro, no obtiene ningún poder al morir, así que no se les debe preguntar por cosas del futuro ya que darían respuestas inciertas. El propósito de llamar a un muerto es el de preguntar por cosas del pasado y nada mas. Aun así no hay que ser muy exactos, se debe recordar que el trauma de la muerte hace al espíritu amnésico. Evite los detalles pequeños y pregunte por los grandes eventos. No todos los muertos están disponibles en el momento y no todos son coherentes.
Esta el otro tema, lo zombies o servidores que el Necromante puede llamar desde el reino de los muertos. En la antigüedad el Necromante era el psicopompo, aquel que podía comunicarse con el otro mundo y asi era una especie de enlace muy poderoso porque comandaba a los vivos mediante obras de sus servidores muertos.
¿Como puede entonces el Necromante comunicarse con los muertos?
El método más sencillo para hablar con estos seres (necrodaemons) se basa en un trance especial del sueño utilizado desde la Antigua Grecia y Roma hasta el día actual. El dormir coloca al cuerpo en un estado catatónico y permite que la mente viaje a otros mundos para recibir mensaje. Lo primero que el Necromante debe hacer es utilizar el estado de trance necromantico que ya ha aprendido a dominar.
Finalmente debe caer dormido dentro del trance y entrar en el estado de sueño lucido, asi controla lo que sucede dentro del sueño y llama a los muertos para pedirles favores o datos.
El segundo método es evocarlos. Va desde el solo llamado del nombre hasta el trazado de círculos y uso de espadas. No existe un método exacto pero se puede consultar literatura de evocación e improvisar según esta. Los griegos solían visitar lugares relacionados con la muerte y ofrecían sacrificios de sangre mientras que en la edad media todo el trabajo se realizaba en templos de extrema ceremonialidad. Lo importante es que ambos métodos puede funcionar.
El método mas común es el de llamarlos en un sentido espiritual. En vez de ofrendar en rituales o de trabajar con sueños el Necromante prefiere llamar al espíritu en un nivel Thanatoico. Acá el énfasis se coloca en la intuición y no tanto en los cinco sentidos. Se entra en trance necromantico y se vibra el nombre del muerto hasta que este aparece. Se siente su llegada mediante cambios de temperatura, ruidos, la sensación de toque o la simple sensación de que alguien esta alli. Otros no vibran el nombre del muerto sino que emulan su patrón energético para llamarlo como si fuese un imán.
El método más radical es el de la posesión corpórea. El Necromante sacrifica su propio cuerpo para actuar como médium pero esto implica que la entidad vampirizará al Necromante. Muchos olvidan lo que ocurre dentro de la posesión. Se entra en el trance pero se deja la mente en blanco para dejar que la entidad tome parte del propio Necromante permitiendo así que las dos almas se unan temporalmente.
Por ultimo se habla de la creación de servidores artificiales. Esencialmente el servidor es una alucinación creada y alimentada por el terror de la humanidad a la muerte, a lo desconocido. Otros temores psicológicos incluyen las alturas, los ruidos, altos, los insectos, etc. Estos temores han hecho que el hombre evolucione pero a la vez, pueden ser explotados para alimentar al servidor, el cual nace en el momento del miedo colectivo y el Necromante lo toma en ese momento y lo bautiza y alimenta Constantemente.
En resumen, la necromancia eidolonica es la habilidad de interactuar con espíritus y crear formas que responden a comandos específicos y que pueden emular a un muerto viviente. En este caso se debe formar una habilidad para comunicarse empáticamente con aquello que esta mas allá de los cinco sentidos.
El camino eidolonico es el mas técnico de todos debido a la naturaleza de la información que se le presenta al practicante. Esta es la forma más popular que se conoce de necromancia pero también la menos apreciada. Si se puede sobrepasar el temor a la muerte entonces la recompensa será grande a través de la aplicación de los poderes de la necromancia eidolonica.