jueves, 3 de septiembre de 2015

Revenant

Un revenant es un fantasma o un cadáver animado que vuelve de la tumba, al parecer para aterrorizar a los vivos, muchas historias que se volvieron leyendas envolvieron Europa occidental con relatos de los retornados o revenant durante la alta edad media.
El nombre “Revenant” proviene del latín Revenans que significa “regresar” o “retorno” aunque también en la lengua francesa el verbo “revenir” puede ser una fuente ya que significa volver, en cualquier caso las historias de los revenant se expandieron a Irlanda. En las historias que inicialmente mencionaban al revenant, normalmente es que vuelven a este mundo para cumplir un propósito que puede ser vengarse de su asesino u otro similar, sin embargo también aparecieron versiones donde el revenant volvía a la vida para aterrorizar a sus familiares que aún estaban vivos y a sus vecinos que lo conocieron. Estos retornados tienen muchas características similares a los clásicos vampiros de las provincias europeas.
En la edad media fueron documentados muchos casos donde los revenant volvían del mas allá, un ejemplo es el historiador ingles Guillermo de Newburgh quien en 1190 escribió en sus registros: “No es fácil creer que los cadáveres de los muertos salgan (no sé por qué medio) de sus tumbas, y vaguen para aterrorizar o destruir la vida, y de nuevo volver a la tumba, la cual espontáneamente y a voluntad se abre para recibirlos, aunque no son frecuentes, hay ejemplos que ocurren en nuestros días, suficientes para establecer estos hechos, la verdad es que hay abundantes testimonios”.
Las historias de los revenant al parecer se trataban comúnmente de casos familiares, personas cercanas a los que contaban los relatos, que habían muerto recientemente, sin embargo tiene muchas características con la descripción clásica de los muertos vivientes, ya que eran criaturas no-muertas, horribles apariciones venidas de algún recurso maldito e impío.
En las historias medievales donde mencionan a los revenant, es común que los relacionen con gente que en vida eran delincuentes, malvados, inútiles o no creyentes, estas características se sumaban a los que murieron por alguna plaga o peste y que obligadamente debían ser exhumados para ser decapitados, incinerados o sacarles el corazón para quemarlo, así se aseguraban de que no volverían de entre los muertos.
Aunque los revenants tienen características originales de no-muertos han aparecido también historias donde al parecer habían succionado la sangre de victimas, involucrándolos con los clásicos vampiros conocidos hasta entonces solo en Europa del este, esta mezcla de situaciones y de características se hizo más evidente en los relatos del siglo XVIII.
Algunos relatos cuentan que impulsa al revenant a volver de su descanso eterno:
Relatos de William de Newburgh (1136 – 1198) escribió varios casos de los revenants como advertencia, dice que eran muy comunes, que mencionar todos sería una empresa demasiado laboriosa y problemática.
En una historia, un hombre de “mala conducta” quien se había casado al parecer con una joven que se vio obligada a ello. El esposo lleno de celos sospechaba de su esposa y un día se escondió en el techo de su dormitorio y atrapó a su esposa en un acto de infidelidad con un joven de la zona, sin embargo el marido cayó al suelo hiriéndose mortalmente muriendo pocos días después.
Se le hizo un entierro cristiano, sin embargo de poco le sirvió, pues en esa misma noche la mano del maligno lo envolvió y así salió de su tumba acompañado por una jauría de perros, los cuales aullaban de una forma horrible. Comenzó a ser visto y escuchado vagando en las calles, mientras los vecinos cerraban sus puertas para no tener un mal fin con este revenant renacido.
Varios fueron asesinados por esta criatura, la gente del pueblo, llevando una espada afilada se dirigieron al cementerio, comenzaron a cavar y rápidamente llegaron  al cuerpo que se encontraba extrañamente enterrado a poca profundidad, el cuerpo estaba hinchado, teñido de sangre y con la manta con que lo envolvieron despedazada. El cuerpo inerte fue herido varias veces y de él manaba la sangre fresca que según afirmaba la muchedumbre era de las víctimas de este ser. Fue llevado a las afueras del pueblo con la idea de quemarlo, sin embargo sabían que primero debían sacarle el corazón, al final todo fue a parar a las llamas.
En otra historia se menciona a una mujer cuyo marido había muerto recientemente. Poco después el marido volvió a visitarla, no solo para aterrorizarla con su presencia sino que también para mantener relaciones sexuales, con todo el peso insoportable de su cuerpo putrefacto. Esto se repite durante tres noches donde el revenant no solo lo hace con su esposa sino también con otras familias vecinas, por este motivo, el mismo obispo de Lincoln tiene que intervenir.
Escribe una carta de absolución que debe colocarla dentro de su tumba, así que desentierran el cuerpo, el obispo coloca la carta sobre el pecho del que se presume era un revenant y después de sellar el ataúd, vuelve a ser enterrado.
Muchas más historias existen sobre estas criaturas no-muertos y están registradas en su mayoría en documentos de la época medieval, aunque posteriormente a finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX nuevos autores como Montague Summers, Robert Southey, Lord Byron y John William Polidori hacen su interpretación con ciertas modificaciones a diferencia del clásico Revenant.