viernes, 24 de abril de 2015

La maldición de Ochate

Ochate es una localidad burgalesa del Condado de Treviño, fundado en 1134, una siglo más tarde se construye la torre que ahora es el único vestigio del antiguo Ochate, a 15 km de Vitoria, deshabitada desde hace un número indeterminado de años, que ha adquirido cierta fama debido a supuestos fenómenos paranormales. El nombre de Ochate significa, “puerta de arriba” o “puerta secreta” o “puerta del frío”, aunque se especula con acepciones como “la puerta de los espíritus o “la puerta de Gog” (Personaje bíblico del Apocalipsis de San Juan).
De su primera época, aquella oscura, sólo quedan unas extrañas hileras de tumbas rodeando el pueblo.
Ochate, desde su construcción no tuvo buenos tiempos, ya que en 1557 aparece como un pueblo totalmente despoblado debido a la emigración de su habitantes, de sus muertes o desaparición, incluso en 1750 el censo solo cuenta con 6 habitantes.
En el siglo XIX pasa a ser uno de los pueblos más poblados de la comarca y cuando surge la maldición…
Tres epidemias arrasan Ochate:
 En 1860 se extiende la viruela, de la que apenas sobreviven una decena de personas, desde hacia 70 años antes, esta enfermedad estaba controlada en el resto de España.
 En 1864 se extiende el tifus, arrasando también con casi toda la totalidad de habitantes.
 En 1870 se extiende el cólera, que fulmina para siempre toda la vida de este pueblo.”
Pero aún hay más…

En 1868, el párroco Antonio Villegas desaparece sin dejar rastro.
Un joven agricultor también desapareció misteriosamente.
El mismo día que el anterior otro agricultor apareció calcinado en un camino.
En 1970, apareció el cuerpo de un agricultor carbonizado, sin rastros de gasolina o materias inflamables en los alrededores.
En 1974, un campesino ve objetos extraños volando sobre el pueblo.
En 1978, Prudencio Muguruza ve un objeto blanquecino, “tenía mucho miedo” – declaró.
En 1986 un empresario, nota como andan a su alrededor e incluso siente que le tocan el hombro.
En 1987 dos compañías de soldados de la cercana base militar de Araca estuvieron perdidas durante cuatro horas al sentirse envueltas en una extraña niebla. Los aparatos electrónicos no funcionaban.. Uno de los sargentos, conocedor de la zona, salió en busca de una de esas compañías y admitió hallarse desorientado, tanto que tuvo que volver sobre sus pasos para evitar perderse él también.
Pero todavía hay más: Un escabroso crimen en un cobertizo, un rayo que cayó en ese mismo lugar y fulminó a un rebaño de ovejas, las psicofonías obtenidas, las presencias vistas o intuidas, la niebla, los supuestos ovni, lugares calcinados sin motivo aparente, gente que siente presencias y oye ruidos, otros que sufren mareos, testimonios de pisadas y gruñidos de seres invisibles, seres de más de dos metros que se pierden tras las montañas.
Hasta 2007 no se había realizado una investigación formal sobre la realidad o no de fenómenos paranormales en la zona: la existencia de fenómenos paranormales en el pueblo tiene sus partidarios, que consideran las pruebas irrefutables y por tanto un lugar maldito; mientras los detractores opinan que todo es una leyenda promovida por la divulgación popular y el sensacionalismo.