domingo, 15 de marzo de 2015

El monte de las ánimas (Soria)

El monte de las ánimas es una leyenda de Gustavo Adolfo Bécquer, pero realmente el lugar existe, está en Soria.
Lugar donde las almas de los muertos, envueltas en jirones de sus sudarios, corren por el monte entre los matorrales y zarzales.
Es un lugar estremecedor, envuelto en niebla, vinculado a los Templarios.
Bécquer hace referencia en s leyenda a otros lugares cercanos al monte, como el monasterio de San Juan de Duero, el convento de San Polo, el monte Moncayo, y la propia ciudad de Soria.
Los caballeros hospitalarios de San Juan de Jerusalén construyeron un monasterio en el siglo XII, del que se conservan las ruinas del claustro o los arcos. Estos parajes inspiraron la leyenda de Bécquer.
El monasterio fue saqueado de muchos de sus elementos en el siglo XVIII, pero aun quedan la iglesia y el claustro, tiene forma de cuadrilátero irregular con su cuatro ángulos diferentes, con una parte románica y otra parte gótica.
Del monasterio de San Polo, del siglo XIII, solo se conserva su iglesia. De origen Templario, las dos puertas de la nave, unidas por un corredor a la ermita de San Saturio.
Este monasterio aparece en la literatura de Antonio Machado, y en la leyenda de Bécquer llamada el rayo de luna.
En el lugar se pueden observar símbolos del lenguaje oculto de los Templarios.
En la noche de difuntos se oye una campana en la capilla situada en el monte de las ánimas. Los ciervos braman y corren espantados, los lobos aúllan, las culebras silban, y sobre la nieve pueden verse impresas las huellas de los descarnador pies de los esqueletos.