viernes, 21 de febrero de 2014

Astaroth

El gran duque del infierno, poderoso pero desdichado demonio, señor de la putrefacción, pertenece a la primera jerarquía demoníaca, junto a Belcebú y Lucifer.
El diccionario infernal o demonológico, le describe como un hombre desnudo, con alas, manos y pies e dragón y un segundo par de alas de plumas bajo las anteriores, sobre su cabeza porta una corona y en una mano sostiene una serpiente mientras cabalga sobre un perro o un lobo.
Su arma de seducción es la pereza, la vanidad y filosofías racionalistas, su rival es San Bartolomé quien protege a los humanos contra él porque venció sus tentaciones.
Astaroth es el inspirador de los matemáticos, artesanos, pintores y otros artistas lilberales.
Puede hacer invisibles a los hombres o conducirlos hasta tesoros escondidos por magos.
Es el príncipe de acusadores e inquisidores, y sus ataques contra los humanos son mas fuertes y frecuentes durante el mes de agosto.
Normalmente va acompañado de sus ayudantes Aamon, Pruslas y Barbatos.
Es un demonio tan repulsivo que quien lo convoca debe llevar un anillo de plata colgado de la nariz para no percibir su pestilente olor.
Algunos afirman que Astaroth no es otro que el ángel caído Azrael, cosa que no es cierta.
Astaroth es el tesorero del infierno, y lleva la condena de ser el señor y protector de los banqueros y los hombres de negocios.
También le gusta poseer a cualquier humano que pueda corromper.
Es comandante de 40 legiones demoníacas y su sueño es que se le devuelva el título de príncipe de los tronos entre los ángeles.
En un principio, fue creado como el más bello, poseedor de la sabiduría y conocedor del destino humano y divino, siendo el único capaz de manipular el destino, en el reino del cielo era respetado y admirado por su poder y belleza.
Su ego aumento tanto que se sintió superior a los demás ángeles y su ambición le llevó a ver en la línea del destino más de lo que debía y conoció los saberes malditos y próximos.
Al ver esa perfección ambicionó el poder y la destrucción de su creador, queriendo para él los tronos del cielo y del infierno, por lo que fue expulsado de entre los ángeles, siendo dividido en dos partes, masculina y femenina, su parte masculina fue arrojada al abismo para que sufriera por toda la eternidad, su parte femenina fue escondida en un rincón muy profundo de cada ser humano.
Desde ese momento Astaroth busca en la humanidad su parte que le falta para retomar su poder y su venganza.
En su búsqueda encontró muchos de sus conocimientos perdidos en los humanos, tales como la astrología, la filosofía, la medicina y las ciencias.
Se aparecía en sueños a los estudiosos para ayudarlos a abrir la puerta del conocimiento y así encontrar su parte faltante.
Cuando de nuevo se reúnan las partes masculina y femenina de Astaroth comenzará la guerra entre los ángeles y las legiones del infierno.
Astaroth tiene el poder de ver el pasado, el presente y el futuro, quien se atreva a mirarle a los ojos perderá inmediatamente su alma