martes, 4 de febrero de 2014

Teriantropía

El término "teriantropía" describe un concepto espiritual en el que el individuo cree poseer el espíritu o alma, en su totalidad o en parte, de un animal. Deriva del nombre teriántropo, que significa parte hombre y parte bestia, el cual proviene del griego therion, significando animal salvaje o bestia, y anthropos, que significa hombre.
Además de la vertiente espiritual, es el término usado para describir la transformación de forma humana a animal y viceversa, siendo la más comúnmente conocida, la licantropía, aunque no por ello la única existente. Por este motivo, dependiendo de la región, especie y cultura, a los anómalos con esta capacidad se les ha conocido también como cambiaformas, cambiapieles, werehunters entre otros.
En ocasiones son confundidos con otras especies que presentan quimerismo o rasgos homínidos debido a que una de las formas de los teriántropos presenta una mezcla de la especie humana y el animal llamada genéricamente crynos. Bajo esta forma híbrida, suelen adquirir mayor envergadura que en la humana y ciertas habilidades adaptativas de la especie en cuestión como aumento de fuerza, agilidad, velocidad, sentidos agudizados, etc.
Ciertos individuos además (o en lugar de) la forma híbrida, son capaces de metamorfosearse en una versión fiel del animal al que se encuentran vinculados, sin expresar exteriormente ningún rasgo que los distinga del resto de la especie.
Los teriántropos veteranos poseen absoluto control sobre su cuerpo, pueden cambiar de forma a voluntad, sin sufrir las alteraciones psíquicas propias de la trasformación como son la pérdida de identidad, desinhibición o lagunas en la memoria. En cambio, los teriántropos jóvenes pueden sucumbir a los instintos de su parte animal resultando peligrosos para ellos mismos y la gente de su alrededor.
Se han identificado 3 tipos de teriantropía distintas, a saber:
Teriántropos auténticos: para los que esta característica es un rasgo genético.
Teriántropos infectados: su naturaleza en un inicio era humana pero quedó mutada al tener contacto con un teriántropo; habitualmente a causa de mordeduras, picaduras y similares, aunque el riesgo de infección es mínimo (la posibilidad de sobrevivir a un ataque también es mínima).
Teriántropos artificiales: pueden adquirir y controlar esta característica mediante el uso de la magia de forma temporal. Se especula con la posibilidad de fármacos o tratamiento genético que consiga el mismo resultado, pero nunca se ha confirmado.
Aunque el termino más conocido sea la licantropía y evoque principalmente la metamorfosis en un lobo, la teriantropía está en la práctica popular usada como la transformación en cualquier animal. En India y las islas asiáticas el tigre es la forma más común; en el Norte de Europa, el oso; en Japón, el zorro, o el tanuki (mapache japonés), y a veces un lobo; en África, el leopardo, hiena, o león; y en Sudamérica, el jaguar. Aunque haya una tendencia para el animal carnívoro más importante del área para tomar el primer lugar en historias y creencia en cuanto a la transformación, las bestias menos importantes de presa y animales hasta inofensivos como el ciervo, cuervo, rata o el conejo también figuran prominentemente entre los medio-animales. Otro caso insólito es el tiburón de Polinesia y el cocodrilo de Indonesia y Egipto.