sábado, 15 de febrero de 2014

El cementerio de Highgate

El cementerio de Highgate, inaugurado en 1839 está situado en Highgate Hill, en el distrito de Camden, durante la noche parece sacado de una película de terror. Tumbas, lápidas, ángeles decapitados cubiertos por musgo y polvo, tenebrosos pasajes que comunican tumbas, mausoleos algunos de hasta tres pisos de altura, nichos y catacumbas, bóvedas mortuorias.
El cementerio de Highgate, inaugurado en 1839 está situado en Highgate Hill,
Excelente arquitectura neogótica  victoriana entre la que encontrar a famosos e importantes residentes como Karl Marx, Mary Ann Evans conocida por el seudónimo George Eliot, Michael Faraday, Alexander Litvinenko, Charles Dickens y sus padres y hermanos, y numerosos artistas y poílitos de la época victoriana, Herbert Spencer, Malcolm McLaren.
En este cementerio se han llevado a cabo todo tipo de historias de terror, se han organizado cacerías de vampiros, exorcismos, rituales de  magia y profanación de tumbas.
La vegetación es tan frondosa que en algunas partes es un autentico bosque donde las lapidas se amontonan entre los troncos de los árboles de forma desordenada entre la maleza.
La parte mas extraña del cementerio es la avenida egipcia, formada por una bóveda natural de ramas de los árboles donde se encuentran numerosos panteones, un poco mas allá esta el columbarium, donde se guardan las cenizas de las cremaciones, también aquí está el mausoleo de Julius Beer, que es el mayor de todo Londres, esta zona del cementerio es un laberinto cercano a las catacumbas que actualmente están en un estado de total abandono.
Su aspecto fantasmagórico a dado  pie a muchas leyendas, como el hecho ocurrido en 1892, Cuando Elizabeth Siddal, esposa y musa del poeta y pintor Dante Gabriel Rossetti se suicidó con una sobredosis de láudano. Enterrada en Highgate, su esposo ejó junto a ella en la almohada de su ataúd un libro de poemas manuscritos. Siete años mas tarde, Rossetti ya no tenía la inspiración de antaño y su carrera se hundía, al verle así su agente. Le convenció para recuperar el libro de poemas enterrado, consiguió el permiso para la exhumación siempre que fuese de noche. A la luz e las antorchas se abrió la tumba en la que tan solo quedaban algunos jirones de pelo castaño y el libro, que fue recuperado y publicado.
En los años 1960 y 1970 se extendieron los rumores de presencias extrañas vagabundeando por el cementerio, dando lugar a la caza de vampiros.
Sean Manchester, presidente de la sociedad británica de ocultismo llevó a cabo algunas de estas cacerías, e incluso trató a varias mujeres jóvenes que según él, habían sido poseídas por el vampiro de Highgate.
Otra de las curiosidades de este cementerio es que para atravesar de la zona este a la zona oeste, existe un pasadizo subterráneo destinado a transportar ataúdes de un lado al otro, de tal forma el difunto en ningún momento saldrá de la tierra consagrada una vez que es sacado de la capilla para llevarlo a enterrar.
Otro hecho como mínimo curioso es que algunos ataúdes explotaran en las catacumbas, por tal motivo, las autoridades de la época ordenaron que los féretros debían ser cubiertos de plomo