miércoles, 12 de diciembre de 2012

Coven

La palabra coven tiene su origen en el medievo escocés, que significaba reunión y se deriva de la palabra latina convene que significa convocar.
El primer uso de esta palabra aplicado a las brujas data del año 1662 y describía un círculo de trece miembros.
Es un grupo secreto o semi-secreto de brujas y brujos liderados por una suma sacerdotisa o sumo sacerdote, normalmente se compone de doce miembros y un lider, aunque desde hace un tiempo se puede componer de tres miembros en adelante.
Cuando se supera el número de trece miembros, suele fundarse otro coven que funciona bajo la supervisión del coven principal.
Aparte de la suma sacerdotisa, se cuenta con una doncella, que hace la función de ayudante y se ocupa de organizar el templo y que todo esté correcto, además de ayudar a la suma sacerdotisa en el ritual.
Muchos brujos se reúnen como círculos de estudio y práctica y no como coven, pero su objetivo es el mismo.
En los rituales hay que trabajar en pareja mágica de hombre y mujer, respetando así la polaridad natural, pero se puede hacer de forma individual porque mágicamente todos tenemos un lado femenino y otro masculino, una especie de ying y yang.
Una de las premisas mas importantes del coven es que los miembros de él se respeten unos a otros y sepan trabajar juntos.
Otros miembros del coven son los elders, que son el consejo de sabios de la orden esotérica, y son los que toman las decisiones y votan si se acepta o no la admisión de un nuevo miembro, entre otras cosas.
El coven es como una familia espiritual donde se trabaja en pleno amor y confianza hacia lo fraternal y espiritual.
Por este motivo es el límite de trece miembros en el coven.
Cada componente del coven va avanzando en los conocimientos de la magia a su propio ritmo sin estar presionado por el resto de miembros y todos son dirigidos por la suma sacerdotisa o sumo sacerdote hacia la iluminación y conocimiento a través de experiencias, enigmas y meditación.
Cada miembro debe comprender que la auto confianza, la sinceridad, la ambición y la honestidad son fundamentales para dedicarse a la brujería.
No hay grados en un coven por lo que los estudiantes no se comparan mediante exámenes o pruebas con los demás estudiantes del coven, cada uno crece espiritualmente libremente para lo cual es necesaria la auto motivación.
Entre todos se ayudan a trabajar y superar problemas que no son capaces de hacer por si solos.