viernes, 21 de septiembre de 2012

Rituales satánicos

El acto de ejercer el Satanismo no es una concepción ni moda nueva. Nos podemos remitir a todas las religiones conocidas y reveladas y podremos ver que todas poseen sus principios y sus dogmas. Pues bien los Satanistas aun odiando estos paradigmas y estos dogmas tienen sus propios ritos, los cuales han ido evolucionando a través de los tiempos.
Y es que "El Adversario" y "El Enemigo" que es el significado profundo de las raíces del nombre "Satanas" en hebreo, aquel que la Biblia denomina como "Angel Caido" en su largo deambular por la vida creando y desarrollando "El Mal" como así lo declara la Iglesia Católica, también desea ser amado y reverenciado. En una palabra a Satanás hay que conjurarlo para que escuche y decida acudir, ¿que mejor conjuro que la practica de los denominados "Ritos Satánicos?.
Según antiguos grimorios, los oficiantes y los asistentes masculinos debían vestir ropas de color negro o muy oscuro. Se decía que lo mejor era emplear unas túnicas con capucha y a ser posible una mascara para cubrir el rostro. El objetivo de cubrirse la cara era permitir a los participantes expresar emociones faciales sin que los demás las vieran. Asimismo distraía menos a los participantes, cuya visión quedaba mucho mas concentrada.
Las mujeres debían acudir a los ritos con ropas sugestivas sexualmente, y las hembras mas viejas, prendas negras. Todos los asistentes debían ostentar amuletos con el sello del "Baphomet" o el tradicional pentagrama de Satanás. Hubo un tiempo que estuvo de moda lucir el Sello de Salomón, cosa que aun se sigue haciendo.
Los hombres debían ponerse la antes mentada túnica antes de penetrar en la sala ceremonial y la debían llevar durante todo el ritual. Como antes decíamos el color negro debía imperar, y su simbolismo no era otro que rememorar bien claro "el inexcrutable poder de las tinieblas". El atuendo de las mujeres se basaba en el exotismo que desprendían sus ropas de carácter sugestivo, tenia el propósito de estimular las emociones sensuales de los participantes varones, intensificando la adrenalina.
En cuanto al altar, existen muchas variantes. Los primitivos altares estaban constituidos por seres vivos, y su fundamento era el principio fundamental del Satanismo o las Artes Satánicas basadas en el "Instinto Natural" del hombre, mediante el cual cada uno a su libre albedrío basaba sus creencias o religiones. Pero se dice aunque se ha deseado ocultar, que todas las religiones tuvieron esos altares y eso no fue patrimonio de los Satanistas. Todo ello con el fin de disimular las inclinaciones naturales de los hombres y mujeres, que podían convertirse en pecaminosas. Así los altares fueron derivando y se convirtieron en piedra o metal.
Sin extendernos en las "Misas Negras", decir que su practica debía ser hecha con el cuerpo de una mujer como el altar con un ser vivo. Ya que se debía concentrar toda la atención de los asistentes en el mismo, esencialmente como "Punto Focal". Y así en los antiguos "Tratados Negros" se especificaba bien claro que en una autentica "Misa Negra" era preciso utilizar el cuerpo de una joven desnuda como altar ya que la mujer era el "Receptor Pasivo" y representaba a la "Madre Tierra".
Se celebraban los rituales utilizando comúnmente un altar trapezoidal de metro o metro diez de altura y cuatro metros de largo, a fin de poder sostener cómodamente a la joven sacrificada. Al parecer en algunas ocasiones no se podían cumplir estos requisitos y estaba permitida la improvisación, aunque quedaba bien especificado que si se usaba a una mujer como altar, debían colocarse los demás instrumentos al alcance del "Oficiante".
Los cirios usados en el ritual representan "La Luz de Lucifer" que es "el Portador de la Luz", del conocimiento y la razón, la "llama viva", del "Deseo Ardiente" y de "Las Llamas del Pozo Insondable".
Generalmente se usaban cirios y velas blancas y negras. Sin embargo nunca había de encenderse mas de un cirio blanco, pudiendo haber tantos cirios negros como se quisiera para iluminar la "Cámara del Ritual". Un cirio negro al menos debía de colocarse a la izquierda del altar, representando al "Poder de las Tinieblas" y "El Sendero de la Izquierda", en cuanto a los demás cirios negros se encendían para la correcta iluminación del lugar. A la derecha del altar se colocaba el cirio blanco, representando la hipocresía de los magos blancos y los "Seguidores del Sendero de la Derecha". A parte de todo esto no debía usarse otro tipo de fuente luminosa.
Los cirios negros tenían como finalidad conseguir el poder y el éxito de los participantes, y se empleaban asimismo para consumir los pergaminos en donde se escribían las bendiciones satánicas para los participantes. El cirio blanco se usaba para lograr la destrucción de los enemigos. Así los pergaminos en los que se escribían las maldiciones se quemaban con el cirio blanco. Se habla que la famosa bruja de "La Voisin" de los tiempos de Luis XIV, se hacia construir los cirios negros, preparados con grasa de los ahorcados.
Así en los "Tratados Infernales" estaba bien claro que en las evocaciones al Diablo, era aconsejable que el "Evocador" se alumbrara con tres velas de clase semejante, y entre los brujos un cabo de vela fabricado con grasa de ahorcado, o en ultimo caso que hubiera servido para alumbrar el velatorio de un difunto.
En cuanto a la "Campanilla" se utilizaba el efecto estremecedor de su repiqueteo para señalar de manera clara el principio y el fin de la ceremonia. El oficiante agitaba la campanilla nueve veces, girándola en dirección contraria a las agujas del reloj, y dirigiendo los toques a los cuatro puntos cardinales. Esto se efectuaba al inicio de la ceremonia para purificar el ambiente de todo sonido externo y de nuevo al finalizar los ritos para intensificar el objetivo y actuar como indicador de la "Finalidad Perseguida". En todo momento el sonido de la campanilla debía ser alto y estridente.
Tenemos después "El Cáliz", que venia a representar "El Cáliz del éxtasis". Se tenia preferencia a que este fuera de plata, pero si había problemas se utilizaba otro metal, incluso la cerámica, con la única excepción del oro. Esta salvedad con el oro era debido a que desde siempre se había utilizado este metal precioso en las ceremonias de las demás religiones y en la Iglesia Católica, es decir que era el preferido en "El Reino de los Cielos". En el cáliz bebía primero el oficiante, y después uno de los participantes. En las "Ceremonias Privadas" la persona que celebraba era la que bebía del cáliz.
El "Elixir Sagrado" o "Elixir de la Vida" usado por los paganos se convirtió después en el "Vino Sagrado de los Cristianos". Originalmente el licor utilizado en los ritos paganos se bebía con el fin de relajar o intensificar las emociones de los participes en la ceremonia. Las instrucciones de los Grimorios Satánicos especificaban que en las Ceremonias Satánicas, no se adoraba a Dios sino al Diablo, por lo que dejaban bien claro que el vino no se empleara sino cualquier otra bebida mas o menos estimulante y afrodisíaca. También se especificaba que "El Elixir de Vida" se bebería en el cáliz ya mencionado y a este acto le seguiría una invocación a Satanás.
Otro de los componentes de los ritos satánicos era "El Falo", era un símbolo pagano por excelencia y el representante de "La Fertilidad" que representaba la generación, la virilidad y la agresión. Generalmente estaba construido de metal, arcilla, cera o madera y estaba erecto. En la ceremonia se sostenía con ambas manos por parte de uno de los ayudantes del oficiante y se agitaba metódicamente hacia cada uno de los puntos cardinales, bendiciendo la cámara. Generalmente solo se usaba cuando la ceremonia se celebraba en grupo.
Otro más de los elementos a usar en las ceremonias satánicas era la espada. Existían unas condiciones precisas para la fabricación de la espada si esta se debía de usar en ceremonias satánicas. Se debía de elegir el día martes, día de Marte, Dios de la Guerra, durante el Gobierno de Capricornio, que va desde el 21 de Diciembre hasta el 21 de Enero y la hora estaba centrada desde medianoche a las seis de la mañana, con Luna Llena sobre el horizonte. Otra de las condiciones requeridas era tener reservado un topo para ser sacrificado el mismo día, bañando la espada con su sangre mezclada con el jugo de la hierba pimpinela.
El mango de la espada podía ser de madera de avellano o hueso. Se tenia por costumbre grabar en la espada el deseo del participante o del grupo en general. El poder de la espada era la fuerza agresiva y venia a actuar como una extensión y una intensificación del brazo que el oficiante empleaba para sus gestos rituales. Se tenían también unas normas durante la ceremonia con la espada. Y era que debía ser apuntada en algunos de sus instantes hacia la figura del Baphomet, para posteriormente dirigir su punta hacia cada uno de los pergaminos que ostentaban los deseos y maldiciones de los participantes. En casos extremos de que no se pudiera contar con la citada espada, se podía optar por un bastón o garrote de madera de avellano.
También estaba el gong que se usaba para invocar a las Fuerzas de las Tinieblas. Había que golpearlo cada vez que los participantes repetían las palabras del Oficiante: "Viva Satanás". No era muy utilizado comúnmente y solo se servían de el, los grupos organizados.
Estaba también otro elemento básico: Los Pergaminos. Y se empleaba el pergamino porque sus propiedades orgánicas eran compatibles con los "Elementos de la Naturaleza". El pergamino debía de ser fabricado con la piel de una oveja, después de consumir su carne. En caso de no poder contar con el pergamino, se procedía habitualmente con otra clase de papel, que al menos fuera muy consistente. El pergamino era el medio por el que el deseo escrito podía ser consumido en la llama del cirio blanco y así ser enviado al espacio. Cada deseo escrito debía ser leído por el oficiante en medio de la celebración del ritual y a continuación se procedía ostentosamente a su quemado. Antes de comenzar las celebraciones las peticiones perversas y malvadas se colocaban a la derecha del oficiante y los encantamientos o bendiciones a la izquierda.