martes, 11 de septiembre de 2012

Evangelio de los vampiros. El libro de los profetas. Cap II

Hemos pronunciado tu nombre ¿lo has escuchado, o aun tendrás que esperar?
Más si ahora lo conoces, bienaventurado seas; ya nada será igual para ti; ahora sabes que tu espíritu es eterno, y que como inmortal te mueves entre criaturas de Luz.
¿Notas como tratan de destruirte? Has sido insultado, obligado a amar, apartado de aquellos a los que erróneamente has amado; herido cuerpo, mente y espíritu.
Deja atrás el amor y la compasión, te lo volveremos a decir; abraza toda la melancolía; se libre en medio de la cárcel sepulcro; deja atrás lo que una vez te limitó.
Crece en el camino del conocimiento; no seas más como un niño que cae en cuanto cesa el apoyo; llamamos a tu nombre ancestral para que conozcas el tercer libro.
El libro de los profetas.
Detén tu vida, de intento falso. He aquí la forma en que habrá de conocer de este libro en  espíritu y en verdad; puesto que éste no es un libro, sino un corredor con puertas a sus lados.
Y detrás de cada puerta hay un profeta.
Más para que tengas comunión con cada uno de ellos, una vez más te exhortamos a que dejes atrás  los sentimientos, y de estos el más pernicioso es el amor.
Escucha, ser oscuro: el tiempo de la gran tribulación está pasando.
Más para que salves con firmeza las pruebas en las que habrás de ser sometido, es necesario que te ofrezcamos apoyo; no por amor, sino por orden.
Así como en el libro de la búsqueda un no-muerto fue tu guía para recorrer a Aradia; así te proveemos de un protector.
Pues nosotros conocemos lo que necesitas aún cuando camines ciego y sordo por la tierra.
Despreciamos tu cuerpo, más respetamos tu espíritu eterno, que ni siquiera tú conoces como nosotros.
He aquí, es necesario que venga un protector, pues el libro de los profetas no es materia inerte.
Si recorres este libro sin un protector, alguno de los profetas tendrá autoridad para destruirte.
Y llevar tu espíritu eterno a la cárcel sepulcro en la dimensión a la que llaman cielo.
Conoce que en este cielo habitan los espíritus de los falsos, los hipócritas y los perversos; ¿quieres a habitar entre prevaricadores o abrir tus alas entre nosotros?
Pues no conoces aún la dimensiones a las que te acercas.
Yo, Dissaor, hablo a nombre de las criaturas de las tinieblas; en el corazón quisiera que yo fuera tu protector, pues ignoras toda jerarquía.
El protector que voy a concederte es un no-muerto de la escala inferior, y cuando me refiero a tal escala, hablo de un no-muerto capaz de someter a Ángeles depredadores.
Y si lo menospreciaras, el mismo se volvería contra ti.
Piensa una vez más, OH solitario, si en verdad anhelas a esté protector; él ya viene a ti, mas aún estás a tiempo de que lo rechaces.
Más que si lo aceptas, debes saber que tal protector no es como aquellos a los que llaman Ángeles guardianes; protector es un no-ser que va en busca del milagro oscuro para llegar a convertirte en criatura de las tinieblas.
Tal protector te servirá durante tu comunión con los profetas, o con criaturas superiores; incluso con algunos de los 666 nombres de la primera generación de las criaturas de las tinieblas.
Más no te protegerá de los seres de luz; ni de los elementos de la tierra estéril que pisas en la presente Encarnación; y no por amor, sino por orden.
¿Aún no comprendes que nosotros no sentimos odio común, sino odio sublimado a través de la melancolía?
¿Y que algunos de nosotros no poseemos ya sentimiento alguno? Más aún no estás en condiciones de entenderlo.
He aquí lo que debes hacer para aceptar al protector: abre tu oscuridad interna para recibirlo, si en verdad has recorrido los primeros libros, sabrás el reverso de mis palabras.
Y en sueño o enfermedad vendrá a ti; tienta al sueño o la enfermedad y el protector te revelará su existencia y su nombre.
Atesora su nombre, pues es sobre todo nombre de la luz; traspasa con este nombre secreto en la señal de Caín; yo te trato con melancolía, sé orgulloso y soberbio.
Bienaventurado el soberbio, pues él heredará la tierra; El que se humillare será humillado, y el que se exaltare  será exaltado.
El protector ya viene; el protector que es verdugo de los ángeles guardianes; y que para cada ser oscuro que muestre sabiduría haya un protector.
La puerta está abierta; el protector ha despertado y viene; he aquí que viene.