jueves, 22 de marzo de 2012

Evangelio de los vampiros. La busqueda. Cap. IV

Tú, Que Buscas, escudriña estas criaturas, pues hasta la más breve línea contiene poder, si has preparado tu obscuridad para recibirlo.
Antes que Noé hallara gracia a los ojos del Creador, Utnapischtim el Lejano, recibió una noche la voz de una Criatura de las Tinieblas.
Ninigiku-Ea le habló así: Hombre de Shuruppak, hijo de Ubar-Tutu, construye una nave e introduce en ella toda clase de animales, ya que el Creador ha dispuesto anegar la Tierra en una gigantesca marea.
Renuncia a las posesiones; esfuérzate y sé valiente.
Y el barco que has de construir, determinará así las dimensiones: serán igual en su anchura y longitud; lo techarás como el Absu.
Y otras Criaturas de la Noche y Vampiros fueron visitados por Ninigiku-Ea, quien les advirtió sobre la cercana destrucción.
Mas no todas las Criaturas de la Noche y Vampiros fueron advertidos, y perecieron; los Vampiros por los Centinelas en su agonía y las Criaturas de la Noche por el agobio de la marea.
No hay amor ni odio en esto, sino Orden Obscuro; y así como murieron muchos de la raza de Abel, también fueron destruidos seres de Caín.
El Que Busca será destruido por las aguas del olvido, la eternidad y la ignorancia, si no camina su sendero para obtener sabiduría.
Como ya otros perecieron o fueron llevados a dimensiones de jerarquía inferior.
Que comparten incluso con algunos de la raza de Abel, y esto en gran vergüenza.
Murieron los gigantes; mas los Vampiros gigantes fueron destinados a la Dimensión donde acechan y aguardan la nueva obscuridad.
Hubo algunos que hablaron con los Vampiros gigantes, en medio de gran temor y temblor, pues sus emociones aún los dominaban.
Después de conocer a estos gigantes, la locura o la sabiduría vino a ellos; los que recibieron locura vagaron como bestias.
Los que obtuvieron sabiduría conviven en libertad con los Vampiros gigantes, o transitan de una dimensión a otra acompañando a algunos No-muertos.
E incluso algunos han conversado con Dissaor, Aradia y Lamec.
Y sus nombres están inscritos en el Libro de la Obscuridad.
Las Criaturas de las Tinieblas indicaron a Utnapischtim introducir toda clase de animales.
Pues los animales son poder, y sus energías aún están por manifestarse en luz y obscuridad.
Los animales de la noche fueron venerados desde el principio por Dissaor, y más tarde por los Vampiros.
A quienes enseñó la mezcla de las especies, la comprensión, y el entendimiento por el ejemplo.
Así los Vampiros, los No-muertos, e incluso algunas Criaturas de la noche entienden a los animales.
Y los animales les sirven defendiéndolos de sus enemigos, guiándolos por senderos desconocidos o dejándose morir para alimentarlos, si son Criaturas de la Noche e incluso Vampiros.
Por esto hay gran respeto hacia los animales en la obscuridad, mientras que la luz los desprecia.
Los animales están dispuestos a intercambiar sabiduría, si El Que Busca es suficientemente sensible.
Utnapischtim, siendo una Criatura de la Noche, guardó a los animales como a su propia sabiduría; si El Que Busca guarda sabiduría, obtendrá libertad.
Llore su melancolía el ser obscuro que puede ser libre en su interior, aún en medio del diluvio de los mediocres.
Vino gran obscuridad sobre la Tierra y comenzó a llover en forma torrencial, como si los cielos se hubieran roto.
De los seres obscuros que sobrevivieron:
Algunos de ellos se convirtieron en Vampiros; y hubo Vampiros que rompieron sus cadenas y fluyeron libres como No-muertos de la escala superior.
Cuando el diluvio de la confusión viene al Que Busca, éste debe guardar conocimiento, como Utnapischtim guardó a los animales; para que, cuando pase la destrucción, permanezca firme sobre la Montaña que él mismo habrá levantado.
Así lo hicieron muchos Vampiros y Criaturas de la Noche antes de él. Y muchos lo harán después