sábado, 3 de diciembre de 2011

Evangelio de los vampiros. Génesis. Cap. XI

"Escucharon Dissaor, Lamec y Akasha a las Criaturas de las Tinieblas."
En medio de la gran matanza que provocó el hundimiento de Atlántida.
Mas para las Tinieblas, ni la Atlántida, ni los seres que habitaron en ella, ni sus obras, fueron puestas en el olvido.
Desde entonces y para siempre se hallan escritos en el Libro de la Oscuridad.
Gran sabiduría existió en Atlántida; más pocos seres oscuros la conocen.
Pues aún no debe ser divulgada, porque acarrearía la locura destructiva.
Que es diferente a la noble locura de la oscuridad.
Miren, Criaturas de la Noche, a los que parecen bestias enloquecidas, aullando y lacerándose a si mismos hasta matarse; esa locura fue engendrada por sólo un soplo de una de tales revelaciones.
Por lo que si decides traspasar uno de los umbrales, cruzar una de las puertas y obtener una de las llaves, asegúrate de ser sabio; de haberte librado de toda pasión, todo amor y toda crueldad inútil.
Para que no seas como aquel imprudente que derramó su sangre por el conocimiento oscuro y sólo obtuvo demencia.
El conocimiento oscuro requiere sabiduría, o serás destruido por ti mismo, pues tu mente no podrá soportar la verdad, y morirá.
Y tu vagarás errante, siendo sin ser, muriendo sin ser No-muerto, herido por la luz, más sin ser Vampiro.
Pues más te hubiera valido no leer estos libros; mas ahora te hallas ante el primer umbral.
Que habla de la noche siguiente al hundimiento de la Atlántida, cuando las puertas de Aradia se abrieron para refugiar a los oscuros.
Dissaor, Lamec y Akasha convocaron a los seres oscuros en la montaña de la mas lejana media noche.
Y allí se encontraban las Criaturas de la Noche; profetas, visionarios, poetas, brujos, músicos, artistas, enviados, locos, todos ellos.
Al igual que los No-Muertos.
Al igual que los Vampiros, descendientes todos de Caín y de las Criaturas de las Tinieblas.
Y las Criaturas de las Tinieblas aguardaban los acontecimientos.
Conmovieronse los pilares de la tierra; los siete vértices y los miles de ilimitados vértices, ya no en expansión constante; y aquella fue la penúltima vez, pues la última será al final de los tiempos.
Cuando esta palabra sea revelada a las Criaturas de la Noche y a los Vampiros.
Por medio de los profetas que las Criaturas de las Tinieblas dicten a Dissaor.
Y los nombres de estos profetas estas inscritos en el libro de la oscuridad.
Y cuando esta palabra comience a ser revelada, escuchada y leída, se sabrá que el fin de la luz esta cerca.
Y que la era de la oscuridad, como al principio, esta próxima.
Pues la Tierra entrara al anillo de Halcón, que devolverá la Oscuridad.
Así como el Caos comenzó en la Tierra, el orden reiniciará en la Tierra.
He aquí, las Criaturas de las Tinieblas han modelado a Halcón, para que los vértices sean verdaderamente restaurados.
Y será el inicio de un nuevo orden.
Pero antes, muchas rupturas deberán ser hechas; pero los humanos estúpidos, incluso los Centinelas, ignorarán las advertencias.
Pues desde el inicio dejan solas a las Criaturas de la Noche.
Lo que para los Vampiros y las Criaturas de la Noche es sabiduría, para el resto del mundo es locura.
Así dijo Dissaor a los oscuros.
"Bienaventurados los que vienen a la montaña de la más lejana media noche, por que ellos escuchan el mensaje de las Criaturas de las Tinieblas.
Que es este: "En el principio fuimos con la oscuridad, y en el final seremos con la oscuridad.
Pero antes del final habremos de existir en medio de la luz.
En medio de los estúpidos.
Ustedes, Criaturas de la Noche, serán aborrecidos por sus propios padres y hermanos; pues quienes los engendraron seguramente no serán oscuros; por que así fue establecido, para que ustedes descubran su oscuridad por si mismos.
Serán solitarios desde niños; los niños de la raza estúpida se burlaran de su sabiduría.
La locura demente los acechará mientras cre3cen; marginados serán de la sociedad de los seres estúpidos.
Vagarán errantes bajo la luz que aniquila; serán incomprendidos; vomitadas sus obras; rechazados por el amor; apartados una y otra vez por los seres a los que la luz les ordena amar; la raza estúpida tendrá poder sobre ustedes.
Por todo esto, bienaventurados sean.
Pues sin desearlo, la luz los coloca en el camino del conocimiento oscuro; rechazados y aislados por los humanos tendrán que refugiarse en su interior, y cuando miren hacia dentro, contemplarán la gloria de su oscuridad; y cada vez serán menos humanos y mas como los Vampiros; hasta que algunos de ustedes, al recibir el conocimiento oscuro, lleguen a ser Vampiros.
Si sus obras son ignoradas o rechazadas por la luz, bienaventurados sean; las Criaturas de las Tinieblas conocen sus obras.
Hagan sus obras para ustedes mismos, antes que nadie, y, si acaso, para otros seres oscuros;
Que les darán la bienvenida, por cuanto ellos son como ustedes, hijos de las Criaturas de las Tinieblas.
Den la mano a sus semejantes oscuros; mas no por amor, si no por orden.
Por que de aquí en adelante ustedes están solos y perdidos entre la luz.
Lloren de melancolía, pues otros seres oscuros serán levantados junto a ustedes, pero todos estarán solos.
Compartan su viaje, si así debe ser, con otras Criaturas de la Noche, aprendiendo y enseñando con ellas.
Mas no sean como las criaturas de la luz, a las que se les ordena amarse los unos a los otros.
Pues el amor no debe ser entre ustedes, si no, la lujuria, y la lujuria por el conocimiento.
Sabiendo que al final estarán siempre solos, como al principio.
Alcen su rostro y muestren soberbia, pues forma parte de la raza oscura; lleven con orgullo la marca de Caín, aunque no la conozcan, si la sienten en lo profundo de su oscuridad.
Sacien su lujuria con las hijas e hijos de la luz, y abandónenlos, pues no les sirven más que para la lujuria.
Yo, Dissaor, les doy la llave del décimo primer misterio, el de la montaña de la mas lejana media noche, como me ha sido autorizado".