jueves, 3 de diciembre de 2015

Alouqua, la primogénita de Lilith

Lilith si tuvo descendencia, para ser más exacto, tuvo seis preciosas hijas a las que amó y cuidó asta los últimos días de su vida. Alouqua, así es su nombre, fue la primera en nacer pasando así a ser  la primogénita de Lilith. Esta vampiresa es una verdadera experta en el arte amatorio, operación que normalmente lleva hasta las últimas consecuencias, transformándose en el icono por excelencia de los placeres prohibidos. Dándole el sobrenombre de Diosa de los Íncubos y Súcubos.
Pero al contrario que los Íncubos y los Súcubos, Alouqua no se demora más de una noche en sus víctimas, ni prolonga innecesariamente el rito sexual. Su capacidad amatoria es tan descomunal que sus amantes no resisten más de una sesión antes de perder definitivamente la cordura. Un encuentro amoroso con Alouqua deriva siempre en la locura y, posteriormente, en el suicidio. Esto se debe a una lógica perfectamente comprensible, hacer el amor con esta vampiresa es el punto máximo del placer sensual. Después de ello sólo quedan dos alternativas: el ascetismo carnal o la muerte. Para felicidad de Alouqua muchos elegían la segunda opción por ser la más fácil.
Alouqua fue el fruto de un amor prohibido. Cuando Lilith huyó de las garras de Adán vagó por el mundo sola y sin más compañía que ella misma. Abaddon, el destructor rey de los demonios del infierno la acogió en su seno, enseñándole el don de las oscuridad y todas las ventajas de pertenecer a la cara oculta de la tierra. Este demonio piadoso pasó a ser padre de Lilith y posteriormente de una de las hijas de ella. Alouqua nació en el mismísimo infierno, heredando lo mejor de cada progenitor, la belleza de su madre y el poder devastador de su padre. Una mezcla un tanto explosiva para una criatura tan pequeña en los brazos de la diosa. Abaddon, las abandonó cuando la pequeña Alou, cumplió los diez años. Un grupo de humanos irrumpieron en las entrañas de la morada de Abaddon con la única intención de aniquilar a aquella familia tan poderosa. Lilith y Alouqua consiguieron escapar pero Abaddon no corrió la misma suerte pues, con la intención de salvar a lo que más amaba, se dejó capturar y posteriormente mutilar. Rota en su interior Lilith juró no amar nunca más y la pequeña niña, horrorizada por la maldad humana decidió vengarse de aquellos que en su día le arrebataron a su padre.
Posteriormete Lilith fue la esposa de Asmodeo, también llamado Samael o Lucifer.
El mundo cambia y Alouqua creció, enamorándose de Aym, un gran duque del infierno que comanda veintiséis legiones de demonios,  el cual  ayudó a escapar a su madre y a ella misma cuando la desdicha se apoderó de sus vidas. De este amor nació Nadine, transformándose esta, en la primera nieta de Lilith.