viernes, 6 de diciembre de 2013

La maldición del coche de James Dean

James Dean (1931-1955) fue un actor que alcanzó la fama con tan solo tres películas, aunque  participó  en un total de siete.
Su gran pasión eran los coches deportivos y participar en carreras.
Su primer coche de carreras lo compró en 1953 mientras rodaba “al este del edén”, era  un MG TD que posteriormente cambió por un Porsche 356 Speedster.
En 1955, en el mes de marzo quedó segundo en “Palm Springs road races”, también fue segundo en el torneo e Barkersfield en el mes de mayo, y a final de este  mes rompió el motor de su coche en la carrera “Santa Monica road races”.
El Porsche de Dean era un modelo enfocado al mercado aficionado a las carreras que tan en auge  estaba en la época.
Mientras rodaba “rebelde sin causa”, cambió este coche por otro modelo también de Porsche, el 550 spyder.
Este coche se lo personalizó George Barris con un “130”.
Bill Hickman, amigo personal de Dean, le puso el nombre de “little bastard” al coche, Bill también era instructor de Dean y especialista en las escenas peligrosas de sus películas.
La muerte de Dean se produjo el 30 de septiembre de 1955, iba de camino a las carreras de Salinas, tras el rodaje de gigante. Su mecánico Rolf Wütherich estuvo preparando el coche la noche anterior, la idea era trasladar el coche en un remolque hasta la carrera, pero en el último momento Dean cambió de idea y prefirió llevarlo conduciéndolo. Rolf Wütherich iba como copiloto y tras ellos en otro coche iba Hickman  y el fotógrafo Stanford Roth, quien aún no sabia que iba a documentar la muerte de Dean.
Se supone que cuando ocurrió el accidente llevaban un exceso de velocidad ya que ambos  vehículos fueron multados por circular a 100 km/h en una zona  de 90, estó ocurrió a las 15,30 en el condado de Kern.
Repostaron en una gasolinera en Lost Hills, en la ruta 466, cerca de Cholane, entre las 17,30 y 17,45 ocurría el accidente, colisionaba frontalmente con un Ford Custom Tudor Coupé que se saltó un ceda el paso que no vio el coche de Dean, tal como declaró a la policía el conductor, Donald Turnupseed.
Supuestamente no vio el coche de Dean al ser de muy poca altura y color gris con lo que se pudo  camuflar con el asfalto.
Dean dijo a su copiloto que el ford les había visto y que tenía que parar, y por tal motivo no bajó su velocidad.
Según relató Turnupseed pudo ver claramente un cuerpo salir lanzado sobre el parabrisas de su Ford, lo que demuestra la velocidad alta a la que ocurrió la colisión.
Por la forma del golpe en ambos coches, se demostró que no fue totalmente frontal, lo que indica que cuando Dean entró en el cruce, el Ford aún no lo había hecho y por tanto fue éste el que embistió al Porsche de Dean.
Dean y Wütherich salieron volando, Wütherich acabó en la cuneta con algunos huesos rotos y recuperando la consciencia días después en el hospital.
Dean voló hasta el Ford para luego quedar de nuevo dentro del Porsche, fue declarado oficialmente muerto a las 17,59.
Hickman que iba con el coche del remolque detrás, le sacó del Porsche, afirmando que murió en sus brazos antes que llegara la ambulancia.
Una semana antes Dean le enseñó el coche a Alec Guinness y éste  notó algo siniestro en ese coche, diciendo literalmente a Dean “si te subes a ese coche te encontrarán muerto en él de aquí a una semana”
Este es el comienzo de la maldición del Porsche Spyder de Dean.
También Eartha Kitt, amiga de Dean le insistió en que debía deshacerse de ese coche, Ursula Andrés se negaba a subir al coche, George Barris propietario del taller donde pusieron el coche a punto tuvo una mala sensación cuando lo vio saliendo del taller conducido por Dean.
Von Dutch, era  un empleado del taller, mientras se preparaba para pintar el logotipo “Little Bastard” la misma mañana del accidente, al coche, que estaba aparcado en su lugar se le soltó una marcha y se fue solo hacia delante, golpeando la pared del taller y rompiendo el intermitente  izquierdo, que no se reparó porque después de la carrera  iba a volver el coche al taller.
Después del accidente, lo que quedó del coche fue trasladado a la granja del tío de Dean, Marcus Winslow.
George Barris compró el coche y se lo llevó a su taller sin motor ni transmisión, piezas que Marcus había vendido antes  a dos médicos que las querían instalar en sus coches, también vendió las ruedas traseras.
Poco después, el médico que instaló en su coche el motor de Dean, se salía de la carretera con el coche, chocaba contra un árbol y moría en el acto.
El otro médico volcaba con el coche en el que instaló la transmisión de Dean y quedaba parapléjico.
El que compró las ruedas traseras, le estallaban ambos neumáticos en una carrera y moría en el accidente.
La patrulla e carreteras de California, alquiló el Spyder de Dean para mostrarlo en varías localidades como ejemplo de las consecuencias de los accidentes de  tráfico, en esa  gira sucedieron varias cosas extrañas.
En Fresno, el edificio donde estaba expuesto el coche, ardió por completo y solo quedó intacto el propio coche.
Mientras remolcaban el coche a San José, una de las puertas se soltó, cayendo sobre un mecánico, rompiéndole la pierna.
En la escuela de Sacramento, donde se expuso después, el coche se soltó de nuevo y rompió la cadera a un estudiante.
Poco después, un ladrón quiso llevarse el volante de recuerdo, rompiéndose el brazo en el intento.
En otro traslado, el conductor del camión donde se llevaba el coche, tenía un accidente, salía despedido de la cabina y el coche maldito le caía encima aplastándole y sumando una nueva victima,
En una segunda ocasión se volvió a repetir lo mismo, en otro  traslado, en otro camión, y causando otra muerte mas.
En una tercera ocasión, estando el coche cargado en el camión, y éste estacionado. Al camión le fallaron los frenos aplastando a un coche aparcado, con el Spyder subido a él.    
En otra ocasión, un individuo que había robado una pieza del coche como recuerdo, llamaba a George Barris suplicándole que aceptase su devolución porque desde que la había cogido había perdido su trabajo, su casa, a su mujer, su hijo y se encontraba ingresado en el hospital con una enfermedad mortal contagiosa.
En 1959, terminaba la gira del coche y era devuelto al taller de Barris en un container sellado en un trailer. Cuando abrieron el container el coche había desaparecido.
Diez años después, Barris contrató al investigador privado J.J: Arms para saber que pasó con el coche. Tras la investigación se dedujo que el coche no había sido cargado nunca.
Tiempo después se ofreció un millón de dólares por el coche pero nunca apareció.
Según se rumorea, la maldición del Spyder es responsabilidad de Maila Nurmi, una actriz nacida en Finlandia que hizo carrera en Hollywood, en los tiempos en que Dean alcanzó la fama, Maila era su novia, y según se cuenta, una vez que Dean se convirtió en estrella  rompió su relación con Maila.
El dinero destinado a la compra de la casa  de ambos fue invertido en la compra del Porsche Spyer, por este motivo Maila maldijo el coche que terminó por llevar a la muerte a Dean.