sábado, 9 de junio de 2012

Evangelio de los vampiros, La busqueda. Cap. XI

Cuando veas un arco iris, recuerda que el primer arco iris fue llevado a Aradia.
Cuando el arco de la confusión profane tu cielo nocturno, recuerda el arco de la obscuridad, y lo tendrás en tu interior.
Si los ángeles depredadores de la razón vacía te atacan, recuerda la batalla en la cumbre del viento solitario; y llevarás la victoria a tu mundo interior.
Y si llevas sabiduría en medio de la confusión, serás solitario, pero libre y en esto te llamarán afortunado, y te envidiarán.
El amor ya no se acercará a ti; la soledad y el aislamiento serán todo lo que tendrás y serán tesoro para tu alma.
Pues una vez en soledad y silencio, verás todas estas regiones con mayor claridad; hasta que seas capaz de tocar, gustar, escuchar, oler y, sobre todo, ver.
Y serás digno de venir a Aradia por ti mismo, sin necesidad de un Guía.
Detén tu vida, detén tu afán; nunca pensaste qué tan libre podías ser, sin dioses ni demonios que te indiquen el camino.
Caminaras guiado por tus sueños, y serás sabio.
Criaturas de la Noche, ser Vampiro no es lo más valioso que puede sucederte; Si no llegar a ser guiado por tus sueños;
Hacía la Noche Infinita, o hacía cualquier otra Dimensión que descubras.
He de decirte una vez más que, si llegas a penetrar la Noche Infinita, sabrás por qué es la más hermosa entre todas las regiones de Aradia; y del Lado Obscuro del Tiempo.
La Noche Infinita es tesoro para el enfermo, el soñador, y las Criaturas de las Tinieblas.
Muchos viajes he compartido con Dissaor, en su delicada forma de Emperador de la Noche Infinita; pues su naturaleza es Dual.
Has penetrado bastante en el camino del conocimiento; aguarda y ese conocimiento crecerá; no en vano el No-Muerto que te trajo a estas regiones me dijo que había visto en ti un halo de revelación; en su nombre te permití entrar; conoce que en tiempos lejanos para ti, otros fueron confundidos.
Mas por ahora aún eres como un niño al que se debe ayudar a caminar, pues cae en cuanto cesa el apoyo.
En cuanto caes, regresas al árido mundo que llaman real, entre los seres que viven sin sueños y sin poesía.
Deja atrás esa aridez y ve en pos de los sueños, las imágenes insólitas, los choques afortunados de palabras, y la música de las profundidades.
Pues cuando lo hagas, tus obras serán guía para los seres que vendrán después de ti.
Y usarán tu obra como cimiento para edificar aún más alta la torre que tú visualizaste.
En tus sueños, en estas Dimensiones, o en la Noche Infinita.
Ya que has llegado tan lejos;
Ven y recorre conmigo los vértices, mas ya no en expansión constante; y conoce algunos de los relatos que se cuentan en ellos.