domingo, 12 de febrero de 2012

Evangelio de los vampiros. La busqueda. Cap. II

El que Busca ha visto a Lamec y a Dissaor subir de nuevo a la Montaña.
Y colocarse Lamec a la derecha de Aradia y Dissaor a su izquierda.
Y ha visto a los No-muertos, las Criaturas de la Noche y los Vampiros saludarlos, usando por vez primera el saludo obscuro.
Mas si El Que Busca fuera sabio, verá que esta reunión ocurrió en lo profundo de su propia oscuridad, y si fuera capaz de recorrer sus laberintos se encontraría entre los seres obscuros al pie de la montaña.
Mas esto no lo comprendería El Que Busca si apenas inicia su camino.
Aun si ha dejado de ser Criatura de la Noche para convertirse en Vampiro; o si ha dejado de ser Vampiro para convertirse en No-muerto, esta palabra podría serle extraña.
No hay tiempo que haya transcurrido sin que esté presente en la oscuridad interna, como está presente lo que vendrá.
El Que Busca lo ha hecho por el horizonte y el cielo; las cuevas y las profundidades; mas hasta ahora sus esfuerzos habían sido vanos.
Al fin ha descubierto que él también es parte del Orden Oscuro, y que ese Orden lo lleva en su interior.
Las Criaturas de las Tinieblas aguardan los eventos.
El Que Busca debe ser capaz de encontrar su propio Orden Oscuro, o de nada le servirá entrar en contacto con la sabiduría.
Para esto es necesario comprender el Caos, romperlo.
La luz es caos; la oscuridad es orden; pero en El Que Busca puede haber orden luminoso y desorden oscuro.
El conocimiento ordena la oscuridad, para que la oscuridad se sirva de la luz, para ver más profundo en la oscuridad; hasta que ya no le sea necesaria la luz.
Conozca El Que Busca lo que sucedió después de la Reunión en la Montaña de las más Lejana Media Noche.
"He aquí", dijo Dissaor, "los seres obscuros evadidos de Atlántida han de dispersarse para habitar todos los rincones de la Tierra: el desierto helado y el fuego negro; la oscuridad por encima de la Tierra y la oscuridad por debajo de la Tierra.
Sepan que las puertas de Aradia, la dimensión de Los Vampiros, se abrirá por mandato de las Criaturas de las Tinieblas, a todo aquel a quien yo guíe.
Y por ahora las puertas de Aradia sólo están abiertas para Lamec y Aradia.
Pero vendrá el tiempo, dentro de poco, cuando los seres obscuros recorrerán Aradia, como recorren hoy la Tierra.
Y sabrán que Aradia es parte del Lado Oscuro del Tiempo, donde a veces sueñan sin dormir las Criaturas de las Tinieblas.
Mas donde esta guardado el Libro de la Oscuridad no podrán entrar.
Pues el Libro de la Oscuridad inscribe a los seres obscuros y sus obras y no será leído por criatura obscura ni luminosa, sino hasta el fin de la presente eternidad.
Vendrán otras eternidades, como otras se han ido, y muchos han enloquecido tratando de entender la magnitud del Tiempo absoluto.
Sin saber que esta magnitud no se percibe con la mente, pues la mente, aun la de las criaturas de la obscuridad, es limitada.
“Las Criaturas de las Tinieblas comprenden la magnitud del Tiempo que no es, y permanecen inmutables".
Si El Que Busca tiene entendimiento, reflexionará acerca de estas cosas, y tal vez comience a descubrir un halo de revelación.
Alguien estará atento a su búsqueda, y percibirá cuando este halo de revelación sea manifestado.
Y vendrá al Que Busca; mas por ahora, El Que Busca deberá dispersarse junto con los seres obscuros a todos los rincones de la Tierra.
Al desierto helado y al fuego negro; a la oscuridad por encima de la Tierra, y a la oscuridad por debajo de la Tierra.
En aquellos días había gigantes en la Tierra, y muchos gigantes obtuvieron el conocimiento obscuro, y fueron Vampiros.
Los Vampiros gigantes se alimentaban con la sangre de las criaturas de la luz.
La raza de Abel vivió atemorizada por los gigantes.
Que volaban en racimos, eclipsando el sol en su curso; sus grandes alas extendidas al viento.
Y se precipitaban sobre pueblos y aldeas, buscando la preciada sangre.
Asimismo los ángeles vieron que las hijas de los hombres eran hermosas, y copularon con ellas.
Los hijos de aquellas uniones fueron héroes, los varones famosos de la antigüedad.
Y aun algunos de ellos se interesaron por el Orden Oscuro, y fueron Vampiros.
Entonces perecerían los ángeles Vampiros, los gigantes Vampiros y los héroes famosos de la antigüedad.
Mas algunos de ellos permanecerían en su oscuridad interior, a salvo de la destrucción.
Tú Que Buscas: ¿tu oscuridad interior es capaz de salvarte de tu destrucción?.