domingo, 5 de febrero de 2012

Evangelio de los vampiros, La busqueda. Cap. I

Labra de las criaturas de las Tinieblas, que fueron en el principio con la oscuridad, y que serán al final con la oscuridad.
Que conocieron el Caos de los siete vértices, cuando el ser que se hizo llamar el Creador dijo: "Hágase la luz".
Quienes vieron transcurrir siete eras de dolor, ceguera, agonía y muerte. Estos fueron los siete días de la creación.
Recordando cuando no existía el bien ni el mal; la alegría ni el dolor; sólo profundidades internas unidas a la negrura de las profundidades externas.
Y esto fue revelado en el Primer Libro del Evangelio de los Vampiros, con los misterios que abren las puertas al conocimiento que fue prohibido.
Vampiro y Criatura de la Noche, si no has penetrado aún el conocimiento, aguarda; así lo hizo Aradia, la que fue sacerdotisa del Primer Imperio, en Atlántida, y el conocimiento vino a ella.
Sigue el camino de Lamec, hijo de Matusael, a quien Dissaor transmitió el conocimiento oscuro, y ahora es uno de la Trinidad.
Y sigue el camino de Dissaor, hijo de Cain y de Lilith, No-nacido ante las Criaturas de las Tinieblas, siendo el primer Heredero de las Tinieblas, también llamado Vampiro.
Si traspasaste el Primer Umbral, viste a Dissaor, Lamec y Aradia convocarte en la Montaña de la más lejana Media Noche.
Donde se encontraban las Criaturas de la Noche: profetas, visionarios, brujos, músicos, artistas, enviados, locos, todos ellos.
Al igual que los Vampiros, descendientes todos de Caín y de las Criaturas de las Tinieblas.
Y los No-muertos que no son Vampiros, que han recorrido las Puertas, y que saben cuándo vendrá la era de Obscuridad.
He aquí, las Criaturas de las Tinieblas han autorizado a Dissaor revelar los misterios de la obscuridad; para que todo aquel que sea hijo de la obscuridad revele sus entrañas.
Y como Leviatán, surgirá de los océanos de la imaginación, la obra de los seres obscuros.
Que por tanto tiempo fue llamada Obra del Maligno, y esto fue signo de ignominia.
Mas ahora será signo de victoria; por cuanto las obras de los seres obscuros sobreviven todo espacio y transición; renacerán en gloría, como una vez fueron en Atlántida.
No vendrá otro diluvio, ni una nueva destrucción: el tiempo de la destrucción habrá terminado para los seres obscuros.
Y comenzará la era de la Creación: la verdadera libertad para imaginar.
Por esto dijo Dissaor: "Bienaventurados los que vienen a la Montaña de las más lejana Media Noche, por que ellos escucharán el mensaje de las Criaturas de las Tinieblas".
Dissaor se dirigió a las Criaturas de la Noche, y sus enseñanzas aún no terminan de divulgarse.
Lamec habló a los No-muertos que no son Vampiros, por no depender de un cuerpo; y los reconoció como hermanos mayores entre los Obscuros.
Y Aradia enseñó a los Vampiros las maneras del depredador, y les otorgó palabra de revelación.
No olvide El Que Busca que esto ocurrió después de la destrucción de Atlántida y antes del Diluvio.
Así, la Décima Tercera Puerta fue cerrada con el Decimotercer Misterio.
Quien tenga entendimiento, conozca que el Segundo Libro abre sus puertas, y todas sus líneas están contenidas en esta línea.
Detén tu vida, ser Obscuro, detén tu afán; busca las sombras, aún si es de día, pues la luz nublará tu entendimiento, para que no comprendas el Segundo Libro.
En tanto que la obscuridad abrirá tu entendimiento cada vez que leas y escuches esta Palabra.
Que fue revelada por las Criaturas de las Tinieblas a Dissaor; y ahora Dissaor te revela a ti.
Y se te revela únicamente lo que debes saber; pues hay misterios capaces de enloquecer y convertirte en un ser vació.
Las Criaturas de las Tinieblas no te protegen, pues eso sería obra de amor, y no hay amor entre ellas; pero te apartan del error, sólo por orden.
Lee o escucha esta Palabra en total soledad y silencio.
Si al leer o escuchar esta Palabra se rompen las cadenas de tu cuerpo y te separas de él, déjate conducir a donde las palabras te lleven; no expreses duda o temor; en la obscuridad no existen las emociones.
Verás que las emociones son caretas que a veces usan las Criaturas de las Tinieblas.
Este es el Libro de la Búsqueda: conoce al que Busca.
Recorre el lado obscuro del Tiempo de la mano de Dissaor, Aradia y Lamec.
El Que Busca recorre los siete vértices y los extremos del tiempo, que no son.
Y sobre todo, recorre sus propios abismos internos, y esto entraña gran dificultad.
Pues la búsqueda interna ha sido proscrita por las criaturas de la luz, y por los Centinelas.
No olvides a los Centinelas mientras recorres tu obscuridad, pues ellos estarán ahí para enloquecerte.
Si aún no te sientes preparado, aléjate de esta Palabra.
Mas si te consideras fuerte, es hora de que tú seas llamado "El Que Busca".
Las Puertas de este Libro se abren para quien muestra sabiduría; mas el insensato encontrará el vacio