sábado, 2 de abril de 2016

Helheim

Helheim es el reino de la muerte, también conocido como Hel, está localizado en la parte más oscura y lúgubre de Niflheim, y es uno de los nueve mundos de Yggdrasil.
En este mundo nunca brilla el sol.
Su Diosa es Hela, hija de Loki, la entrada a este mundo es un puente que protege y custodian el perro Garm, y el gigante devorador de cadáveres Hraesvelg.
Al cruzar el puente, lo primero que se ve es Järnvidr, el bosque de hierro, protegido por la gigante Angrboda, madre de Hela, está formado por enormes árboles de hojas de acero afiladas, difícil de cruzar, pero si se consigue, se llega hasta las puertas de Helheim, la única forma de atravesarlas es apaciguar al perro Garm haciéndole una ofrenda con un pastel de Hel.
En ocasiones Helheim y Niflheim suelen ser confundidos como un único mundo, no siendo así, ya que Niflheim es el mundo o reino de la oscuridad, el frío y el hielo, y aunque en éste mundo también hay muerte y perdición, el verdadero mundo de ellas es Helheim.
A éste mundo llegan los muertos por enfermedad o vejez o los que han transgredido las leyes tanto de los Dioses como de los mortales, y una vez se entra ni tan siquiera los Dioses pueden volver a salir, al ser totalmente imposible atravesar el gélido río Gjöll que lo rodea de forma interminable (Sólo los guerreros caídos en combate van al Valhalla).
La playa de los cadáveres, llamada Nastrand, Naströnd o Nastrandir, es una sala en el interior de Helheim en la que acaban las almas de los asesinos, los mentirosos, los perjuros y los viles.
Las paredes del lugar están cubiertas por grandes serpientes que escupen veneno sin cesar, fluyendo éste en ríos torrenciales por todo el lugar, inundándolo de vapores venenosos y corrosivos sobre los descompuestos cuerpos.