jueves, 14 de marzo de 2013

Perséfone

En la mitología griega Perséfone (la que lleva la muerte) es hija de Zeus y Deméter. La joven doncella, llamada hasta entonces, es raptada Hades y se convierte en reina del inframundo.
Perséfone es su nombre en la literatura épica de la Grecia jónica. Los romanos tuvieron noticia de ella por primera vez a través de las ciudades eólicas y dóricas de la Magna Grecia, donde usaban la variante Proserpina.
De ahí que en la mitología romana fuese llamada Proserpina y como tal llegase a convertirse en un personaje emblemático del renacimiento.
La figura de Perséfone es actualmente muy conocida. Su historia tiene un gran poder emocional: una doncella inocente, el dolor de una madre por el rapto y el regreso de su hija. También es citada con frecuencia como un paradigma de los mitos que explican procesos naturales, con el descenso y el regreso de la diosa provocando el cambio de estación.
Pero los griegos también conocian otra faceta de Perséfone. Ella era además la terrible reina de los muertos, cuyo nombre no era seguro pronunciar en voz alta y a la que se referían como la doncella.
En la Odisea cuando Odiseo viaja al inframundo, alude a ella como reina de hierro, su mito central, aún con toda su familiaridad emotiva, era también el contexto tácito de los extraños ritos iniciáticos secretos de regeneración de los misterios eleusinos que prometían la inmortalidad a sobrecogidos participantes: una inmortalidad en el mundo subterráneo de Perséfone, en un banquete con los héroes bajo su pavorosa mirada.
El mito del rapto.
Hija de Zeus y Deméter, robada por Hades del lado de su madre. Sin embargo, Deméter no tenía una posición estable en el olimpo. Solía vivir muy lejos de los demás dioses, siendo una diosa de la naturaleza anterior  a plantar semillas y cultivar plantas. Fue cortejada por los dioses Hermes, Ares, Apolo y Hefesto, pero ella rechazó todos sus regalos y alejó a su hija de la compañía de los dioses. Así llevaba una vida pacífica hasta que su hija Perséfone se convirtió en la diosa del inframundo, lo qeu no sucedió hasta que Hades la raptó y la llevó allí con él. Perséfone estaba cogiendo flores inocentemente con algunas ninfas en un campo de Enna cuando Hades apareció, emergiendo de una grieta del suelo. Las ninfas fueron transformadas en sirenas por no haber intervenido. La vida quedó paralizada mientras la desolada Deméter buscaba portodas partes a su hija perdida. Hécate había oído sis gritos y sugirió a Deméter hablar con Helios, el sol que todo lo ve, para que le contase lo que había pasado.
Finalmente Zeus no pudo aguantar mas la agonía de la tierra y obligó a Hades a devolver a Perséfone, enviando a Hermes para rescatarla. La única condición que se puso para liberar a Perséfone fue que no probase bocado en todo el trayecto, pero Hades la engañó para que comiese seis semillas de granada, que la obligaban a volver cada año, un mes por cada semilla.
Cuando Deméter y su hija estaban juntas, la tierra florecía de vegetación por la alegría que les causa el retorno de la joven, este es el origen de la primavera. Pero durante seis meses al año, cuando Perséfone volvía a los infiernos, la tierra se convertía de nuevo en un erial estéril y es la vuelta del invierno. Fue durante su viaje para rescatar a Perséfone del inframundo cuando Deméter reveló los misterios eleusinos.
Perséfone como reina del inframundo sólo mostró clemencia una vez. Debido a que la música de Orfeo era tan arrebatadoramente triste, permitió que éste se llevase a su esposa Euridice de vuelta al mundo de los vivos con la condición de que ella caminase trás él y él nunca intentase mirarla a la cara hasta que estuviesen en la superficie. Orfeo accedió pero falló, al mirar atrás casi al final para asegurarse de que se esposa le seguía y perdió a Euridice para siempre.
Cuando Adonis nació. Afrodita lo tomó bajo su protección y fue hechizada por su belleza sobrenatural. Afrodita se lo dió a Perséfone para que lo cuidara, pero ésta también quedó asombrada por su belleza y rehusó devolvérselo. La discusión entre las dos diosas fuer resuelta por Zeus, quien decidió que Adonis pasase cuatro meses con Afrodita, cuatro con Perséfone y los cuatro restantes del año solo.
También departió con Psique cuando esta bajó al inframundo a buscar un cofre que Afrodita la habia mandado a buscar.
Cuando Hades persiguió a una ninfa llamada Mente, Perséfone la convirtió en una planta de menta.
Perséfone era el objeto de cariño de Piritoo. Su amigo Teseo y él prometieron casarse con sendas hijas de Zeus. Teseo eligió a Helena, la secuestró con ayuda de Piritoo y decidió retenerla hasta que tuviese la edad de casarse. Dejaron a Helena con la madre de Teseo, Etra, y viajaron al inframundo, reino de la elegida de Piritoo, Perséfone, y del marido de ésta, Hades, quien fingió ofrecerles hospitalidad y preparó un banquete. Tan pronto como la pareja se sentó, las serpientes se enroscaron en torno a sus pies,  atrapándolos. Teseo fue finalmente rescatado por Heracles.
El matrimonio formado por Perséfone y Hades fue estéril; no así ella que fue seducida por su propio padre en forma de serpiente y tuvo un hijo, Zagreo, que fue asesinado por los titanes a instancias de Hera.