domingo, 16 de octubre de 2011

Evangelio de los vampiros. Génesis, cap. VI

"Conoció Adán de nuevo a su mujer; y ella dio a luz a un hijo, al que puso por nombre Set, porque (dijo ella): El Creador me ha dado otro hijo en lugar de Abel, y así, los descendientes de Set serán llamados la Raza de Abel".
Y la Raza de Abel habitó entre los humanos estúpidos, engañándolos, esclavizándolos y asesinándolos.
Pues la raza de Abel fue engendrada por el amor, y éste por la luz.
La raza de Abel es la raza de la luz y por tanto, opuesta a la raza de Caín, la raza de la oscuridad.
Conoció Caín a su mujer, la cuál concibió y dio a luz a Enoc.
Y edificando entonces una ciudad le dio el nombre de su hijo, Enoc.
Y Enoc recibió la sabiduría de las Criaturas de las Tinieblas al otorgarle el discernimiento espiritual.
Habló Enoc de los ángeles, su caída y su destrucción en las siete dimensiones.
También habló Enoc de las Criaturas de las Tinieblas, sus profundidades internas unidas a la negrura de las profundidades externas.
Mas este libro fue por completo destruido dejando sólo el primero, el de los ángeles y su caída.
Y Enoc tuvo hijos, y aunque la ciudad edificada por Caín fue arrasada por los hijos de Abel, los descendientes de Enoc pudieron vivir bajo la luz del sol y entre los estúpidos humanos y entre los hijos de Abel.
Mas los descendientes de Enoc no eran como los estúpidos, pues conocían la oscuridad.
Y fueron estos una de las dos ramas de Caín; se constituyeron como hechiceros, brujas, nigromantes, adivinos, poetas y músicos.
Pues todos ellos recibieron las artes de las Criaturas de las Tinieblas.
Y amaron el Arte con un amor distinto al de la luz; por vez primera hubo amor oscuro.
El amor oscuro es la lujuria por el conocimiento.
Desde ese entonces, los descendientes de Enoc, raza de Caín, viven perpetuamente unidos a las Tinieblas, en busca del conocimiento y anhelando la caída del Cielo y la restauración de la oscuridad que fue al principió y será al final.
Por esto fueron llamados Criaturas de al Noche, pues la noche es una parte de las Tinieblas.
Por que ellos tuvieron, tienen y tendrán por siempre al Vampiro interior.
Que les permite vivir en el día, mas con la oscuridad en el alma.
Las Criaturas de la Noche también poseían y poseen luz; pero ellos encuentran oscuridad en la luz y luz en la oscuridad.
Por eso fue escrito: "El hombre sabio, para serlo, recorrió primero la oscuridad; por que la oscuridad es el camino a la luz, y la luz es el camino a la sabiduría; Dios creó luz en la oscuridad; todo viaje a la luz parte de las sombras".
Más al decir Dios, no se habla del Creador. Desvelen el misterio.
Clama la oscuridad, mueren las estrellas y espacios negros surgen en el universo para las Criaturas de la Noche.
Y he aquí Lilith, quien vio el dolor de Caín, y no se apiado de él. Más aguardaba los eventos.
Visitó Lilith por la noche a Caín, en forma de mujer, y la lujuria fue entre Lilith y Caín.
Y fue concebido el primer heredero de las Tinieblas, también llamado Vampiro.
Nació a la vista de las Criaturas de las Tinieblas que se reunían desde los siete vértices rasgados.
Se reunieron en Aradia, en el lugar llamado Atlántida.
Y Lilith sintió el orgasmo al emanar al heredero que llevaba en su oscuridad.
Los hijos de la oscuridad de lo que no tiene forma alzaron su voz.
Más el Creador guardó silencio.
Se sacudieron los pilares de la tierra; y el viento que acariciaba a Yog-Sothoth; y el fuego oscuro de Unukalai, y las aguas profundas donde mora Ctulhu. Temblaron el día y la noche al escuchar los gritos de Lilith.
Los ángeles y demonios temblaron cuando fue dicho: "Hágase la oscuridad".
Y las Criaturas de la Noche acompañaron en sueño a sus maestros, las Criaturas de las Tinieblas, para recibir al heredero de las tinieblas, también llamado Vampiro.
Ponga atención el Profeta y el soñador; el Vampiro y la Criatura de la Noche; el poeta y el enviado; el visionario y el loco.
Pues este es el séptimo misterio, que permite a las Criaturas de la Noche transformarse en Vampiro por medio de la sabiduría de la oscuridad.
He aquí al fundador de la segunda rama de Caín.
El nombre que no debe ser pronunciado por los faltos de conocimiento.
El nombre del primer Heredero de las tinieblas es Dissaor.