jueves, 11 de abril de 2013

Evangelio de los vampiros. El libro de la soledad. Cap II

Solitario y errante vago, como Caín, sobre la Tierra; la tierra no me da más su fruto; porto la señal que me permite traspasar todo sufrimiento.
Me guardo de la multitud; me aparto del réprobo y del indigno, de las cárceles sepulcro y los fariseos, esclavos de la luz.
Si camino entre la multitud, es porque la vida me obliga, no por mi deseo; estoy entre ellos pero no les pertenezco; y en cuanto me es posible, me refugio en mi morada, en la penumbra y el silencio; o la penumbra y la música de las Tinieblas; o la penumbra y las palabras escritas por los obscuros que me han precedido; silencio, música y palabras de sabiduría; y les abro las puertas de mis abismos, para que sean uno conmigo y con mi espíritu.
Entre la multitud siento la soledad enferma del mundo, que atormenta y enloquece; mas en esta penumbra y el silencio de mi morada, atesoro la soledad que me enriquece y libera, y soy uno con la Noche Infinita, el Lado Obscuro del Tiempo y los seres crepusculares, y converso con Dissaor y las Criaturas de las Tinieblas; yo, aquel en cuyo nombre está la Cruz.
Entre la multitud soy débil; en mi soledad soy indestructible.
En mi soledad soy ejército; es tiempo de combatir; en lo profundo suena la llamada para el solitario.
Hermano mío, cuídate de aquellos que te reprochen tu soledad, pues son perversos o estúpidos; no conocen que los peldaños de la sabiduría están moldeados por soledad; y de ésta hay varios niveles; si tú caminas en los primeros, te exhorto a que te mantengas alerta; pues tu adversario, la muchedumbre, anda alrededor, como león rugiente, buscando a quien devorar.
No te ocurra lo que a aquél, quien avanzando en los peldaños hacia la sabiduría, se detuvo un momento y gritó: ¡Estoy solo! Y pronto vinieron ellos, los del mundo, para tenderle la mano; y él les tendió la mano a su vez, y se estrecharon; una mujer del mundo lo apartó del camino de la sabiduría, y lo hundió en el fango de los mediocres; lo hizo olvidar la música de las profundidades; y abrazar la música con que los mundanos se envilecen, títeres de quienes sirven a su estupidez.
Aquél solitario, pronto vio contaminada su alma, cerrados sus abismos; invadidos sus pensamientos de penumbra por pensamientos luminosos que cegaron sus entendimiento; y cuando su última porción de superioridad le advirtió de su error, ya no pudo volver al camino; ¡Cuánto caos provoca un solitario que se pierde para siempre!
Mas tú,  avanza en el camino del conocimiento; medita en éstas palabras; aún cuando sientas la tentación de lamentarte por tu soledad, no lo hagas, que ellos, los corruptores, están a la escucha; llamarán a los Centinelas, y éstos devorarán tu alma; pues está escrito que algunos Centinelas son mujeres cuya misión es perder a los sabios envenenándolos con la falsedad del amor podrido;
Sírvete de la lujuria, mas si el amor te contamina, deberás luchar para arrancarlo de tu espíritu; o serás envenenado y arrojado al mundo de donde el amor proviene; ahí será la aflicción y el rechinar de dientes; y tu memoria será borrada, por cuanto no estarás más con los que buscan el conocimiento, en los peldaños de la soledad.
En vez de gritar; ¡Estoy solo! Aguarda sin buscar, y nueva sabiduría vendrá a ti, y avanzarás a nuevos niveles de conocimiento; que te harán comprender tu anterior debilidad; cuando un ser obscuro está por cruzar el Umbral, el paraíso de la razón intentará regresarlo al mundo estéril; pues quien avanza es un enemigo para los mundanos.
Ellos son ignorantes, mas por instinto perciben a quien es diferente y superior; si tú eres así, guárdate de sus engaños.
Pues con palabras de zalamería intentarán adormecerte; y cuando entrecierres tus ojos, clavarán en ti el tajo de la estupidez; para que seas como ellos, y no como tú mismo.
Enemigos y peligros acechan el camino del solitario; mas éste camino es digno de ser recorrido.
Porque al final de este camino se encuentra la Belleza, la sabiduría y la comunión con las Criaturas; y podrás leer las Páginas como lees ahora éstas líneas; poderoso es el solitario que recorrió  los peldaños del conocimiento.
Escucha:  los mediocres aúllan, tratando de apartarte; crece, fortifica tus murallas; aunque por ahora camines a su lado, déjalos aullar, pues tal es su naturaleza bestial.
Mientras ellos aúllan, tus abismos internos cantan las dulces armonías de la tristeza.
Vienen tiempos de tribulación; todas las Criaturas de la Noche y Vampiros serán probados; y las criaturas de la luz; las siete fisuras has liberado al dragón que ya vuela sobre el mundo; y las Criaturas de la Noche serán perseguidas por los Centinelas y los ángeles; mantente firme en tu soledad.
Para la Criatura de la Noche la soledad es poder, torre fuerte y lugar de refugio contra el ímpetu de las muchas aguas; mientras que, para el mediocre, su debilidad es la compañía.
No naciste para vivir en compañía de los mediocres; ¡ni para que se posen sobre tu cuerpo las moscas de los mercaderes!
Tus abismos se abren uno a uno: los mediocres temen enfrentarse a sí mismos, y por eso viven en ágapes y compañía; apenas uno de ellos se descuida, los demás lo devoran; apártate de esa vida de espejismo y abre los ojos hacia aquello que es más real que el mundo exterior.,
El mundo interior, donde se abren las puertas de Aradia, y encuentras la verdadera Compañía: la compañía de tu soledad.
¡Oh, ejército de ti mismo!