domingo, 29 de septiembre de 2013

Brunilda y Siegfried

Brunilda era una valkyria, la hija predilecta de Odín, un día bajó a la tierra con sus hermanas para descansar y se quitaron toda la ropa que las protegía. Por ahí pasaba el rey Agnar que cogió el plumaje de Brunilda y lo escondió, así consiguió tenerla a su merced. Agnar la exigió que luchase a su lado contra Hjalmgunnar y que le diera muerte. El muerto era protegido de Odín y en castigo por este crimen pinchó a Brunilda con una aguja mágica que la hizo mortal y la sumió en un sueño profundo, encerrándola después en una mansión rodeada de llamas. Brunilda tendría que llevar siempre una vida humana y casarse con el hombre que pudiera liberarla de esa prisión de llamas.
Haciendo alusión a lo que más tarde se vería como la bella durmiente, Brunilda durmió durante varias épocas de hombres, convirtiéndose en una leyenda entre los pueblos.
Por su parte Siegfried era el héroe nórdico era hijo de Sigmund y de Hjordis, pertenecía a una familia protegida por el dios Odín.
Sus padres eran hijos de Odín y una humana, eran gemelos y se contaba que se habían enamorado desde el vientre de su madre, un día se separan en el bosque y Sigmund fue incapaz de encontrar a Hjordis quien fue acogida por una familia campesina, mientras que Sigmund se crió como príncipe. Odín para proteger a Hjordis clavó su espada en un tronco, profetizando que quien sacará la espada de allí se convertiría en su esposo.
No obstante los campesinos casaron a Hjordis con un leñador, a pesar de que no pudo sacar la espada, un día Sigmund que paseaba por el bosque se encontró con dicha espada y consiguió sacarla y se quedó con ella, Hjordis se reencontró con Sigmund y compartieron su amor. Cuando apareció el leñador sostuvieron una pelea en donde ambos, el leñador y Sigmund perdieron la vida y la espada se rompió en varios pedazos.
Hjordis meses más tarde parió a Siegfried, debilitada por la ausencia de Sigmund a punto de morir le encarga a su hijo a Mime un enano quien deseaba apoderarse del tesoro de los nibelungos. Siegfried aconsejado por Mime logra reconstruir la espada y fue su compañera de victorias. Con ayuda de la espada consiguió matar al dragón Fafnir y bañarse en su sangre para ser inmortal, salvo en una parte en la que se le pegó una hoja de lima, así también consiguió apoderarse del anillo hecho con el oro del Rin y de un casco (o capa) que le hacia invisible.
Siguió por varios lugares aumentado sus proezas convirtiéndose en el héroe del pueblo. Estando en sus andanzas escucha la historia de la bella mujer que dormía desde hacía mucho tiempo y decide ir a buscarla. Dado que se había vuelto invulnerable logra pasar por todos los obstáculos que protegían a Brunilda, Siegfried tan sólo al verla se enamora de la bella valkyria.
Brunilda despierta de su sueño y sabe que el héroe es el escogido por Odín para que sea su esposo, pero tenían que aguardar a ver su imagen como uno sólo en el estanque de su castillo.
Siegfried se sentía demasiado atraído por Brunilda, pero quería seguir las condiciones puestas por Odín, así que noche a noche ambos miraban su reflejo en el agua y aunque se miraban más cerca el uno del otro, aún no lograban verse como uno solo.
Después de varias lunas, Brunilda completamente enamorada de Siegfried decide ignorar las especificaciones hechas por Odín y se entrega al joven guerrero quien a cambio le otorgó el anillo de los nibelungos como muestra de unión amorosa, ambos disfrutaron durante un tiempo del amor, pero Siegfried comienza a sentir la necesidad de ir en búsqueda de más aventuras, Brunilda le permite ir y Siegfried le promete regresar por ella.

En el camino Siegfried entra a un reino donde comienza a realizar proezas allí Gutrune hermana del rey le dio de beber una copa con un filtro mágico que le hizo olvidar todo su pasado: como forjó la espada mágica con Mime, como obtuvo el anillo de los nibelungos, también olvidó su unión con Brunilda.
Mientras tanto Waltraute, hermana de Brunilda le pide a esta el anillo porque es un peligro para los dioses, ya que sobre el anillo pesaba una maldición, pero ella se niega pues es símbolo de su amor con Siegfried.
Más tarde Siegfried fue a Worms a pedirle al rey Gunther la mano de su hermana Grimilda de la que estaba enamorado, Gunther fue avisado por un vasallo suyo, Hagen, de quien se trataba aquel joven que pedía la mano de su hermana, al saber Gunther que Siegfried era un héroe legendario, aprovecho la ocasión para un deseo profundo que él conservaba. Gunther le ofreció a Siegfried la mano de Grimilda con una condición: que consiguiera para él la mano de la valkyria Brunilda, muy difícil de conquistar.
Siegfried tomó entonces la apariencia de Gunther gracias a sus poderes y viajo a Islandia, allí Brunilda tras una batalla de la que salió perdedora accedió a casarse con él, ya de nuevo en Worms se celebró una doble boda.
Más tarde Siegfried se vio obligado a tomar de nuevo la apariencia de Gunther para calmar a Brunilda que se había rebelado, ya que una noche no quería acostarse con su marido y en una lucha entre ambos Siegfried robó a la valkyria el anillo y un cinturón que regaló a su esposa Grimilda.
Diez años después Siegfried y Grimilda regresaron a la corte de Gunther. En una disputa entre las dos mujeres Grimilda enseñó a Brunilda el anillo y el cinturón que su esposo la había robado, entonces Brunilda se dio cuenta de que Siegfried y Gunther la habían engañado desde el principio, con el orgullo herido y el corazón destrozado decide vengarse y durante una cacería mata a Siegfried a traición ayudada por Hagen.
El anillo una vez muerto Siegfried fue devuelto al río para ser protegido por las Hijas del Rin.

sábado, 28 de septiembre de 2013

El cerro de Garabitas

El cerro de Garabitas está ubicado en el parque madrileño de la casa de campo, aquí tuvo lugar varios combates durante la guerra civil en la batalla de Madrid, fue donde se ubicaron las baterías de artillería, pero su historia tiene mucho mas.
Ya en el siglo XIX se decía que este lugar es el último que visitan las almas de los muertos antes de abandonar este mundo, durante la madrugada aquí llegan estas almas para atravesar la puerta que les conduce a su nuevo destino, por las noches se puede ver una extraña nube de color violeta que asciende hasta desaparecer acompañada de unas pequeñas lucecitas brillantes, cada una de esas luces es un alma.
De este hecho viene la expresión “de Madrid al cielo”.

martes, 24 de septiembre de 2013

Los asesinatos de la casa maldita

Entre 1945 y 1964 se cometieron allí crímenes de todo tipo
El edificio tiene 134 años, tres plantas más piso bajo y ocho asesinatos a sus espaldas. Es el número 3 de la calle de Antonio Grilo, en el barrio de Malasaña (Madrid). Se la conoce como la casa maldita, y no es para menos. Aquí ocurrieron los terroríficos crímenes del sastre del 3ªD, quien el 1 de mayo de 1962 segó las vidas de su mujer y cinco hijos, cuyos cadáveres exhibió por el balcón al gentío, y luego se quitó la suya propia de un tiro. No sería el único suceso sangriento en ese edificio. En 1945, mataban a un camisero del piso principal, y en 1964 una veinteañera acababa con su bebé.
La callecita, que nace en la de San Bernardo, costado con costado de la librería Fuentetaja, y acaba en el Mercado de los Mostenses, apenas tiene unos 40 metros y es angosta. Un par de establecimientos chinos, dos cafeterías y algún pequeño negocio más. En medio, la casa maldita.
Durante buena parte del siglo XX ocurrieron varios sucesos : accidentes de motocicleta, ajustes de cuentas, suicidios, atropellos de tranvía e incluso un hombre degollado en 1915 justo al lado de la entrada a la casa maldita.
Hay otros sucesos mucho menos cotidianos, como cuando en 1911 «un individuo que vestía capa y gorra» se acercó a dos hermanos, Ildefonso y Nicolás Cortijano, de 10 y 6 años, respectivamente, y atacó al mayor tapándole la cara con un pañuelo empapado en cloroformo. Así fue cómo se hizo con el gabán, las botas y el delantal que llevaba el más pequeño.
También en Antonio Grilo, una mujer en silla de ruedas, lanzó un frasco con vitriolo a la amante de su esposo, al encontrarlos en la cama «en animado coloquio». Corría el mes de julio de 1909.
Pero volvamos a 2013 y al número 3 de la calle. Tras abrir la puerta de madera, vieja y probablemente la original, entramos en el vestíbulo del edificio. Una hilera de buzones a la derecha, dos puertecillas pintadas de marrón a la izquierda, para los contadores, y la frialdad del suelo de piedra. El esquelético pasillo nos muestra las entradas a dos viviendas. Tras la primera, a la derecha, es donde el camisero Felipe de la Braña Marcos fue hallado muerto de un golpe en la cabeza, sobre su cama, el 8 de mayo de 1945. Su mano derecha aún agarraba un mechón de pelo del homicida, llevaba muerto unos cinco días.
Un bebé muerto en un cajón
El edificio no tiene ascensor. La escalera, de madera, nos lleva a la primera planta. En uno de sus extremos, tras la puerta de entrada, el piso en el que, en abril de 1964, una veinteañera soltera, Pilar Agustín Jimeno, estranguló a su recién nacido, «para ocultar su deshonra». Envolvió el cuerpecito en una toalla y lo metió en el cajón de una cómoda. Hasta que su hermana lo encontró tres días después. Pilar fue acusada de «infanticidio», detalla la crónica de la época.
Dos pisos más arriba está el 3ºD. La mirilla es de las antiguas, grande y redonda, de metal labrado. La
ciega un ladrillo. El timbre, también aún de aquella época, no funciona. El primero de mayo de 1962 el sastre José María Ruiz Martínez, de 48 años y natural de Pedro Martínez (Granada), acabó con su numerosa familia y se pegó un tiro. Fue él mismo quien llamó al 091 avisando de lo que acababa de hacer. «Por su forma de expresarse, el funcionario de servicio dedujo que se trataba de un perturbado», narraba ABC. El policía, al que el parricida se negaba a ofrecer sus señas, alargó la conversación lo suficiente como para localizar la llamada, utilizando la guía de teléfonos. Cuando los agentes llegaron al lugar, entablaron conversación, separados por la puerta del piso, con el «demente»: «Contestó que solamente se la abriría a un padre carmelita, ya que todos los de su familia descansaban felices».
Y así lo hicieron. La Policía marchó hasta el templo nacional de Santa Teresa, recogió al religioso y lo llevó a Antonio Grilo. El padre Celestino habló con el asesino desde un balcón del edificio de enfrente. Los curiosos se contaban por decenas. El sastre vestía un pijama lleno de sangre y no dudó en exhibir los cadáveres mutilados de tres de sus cinco hijos muertos. Luego, mostró la pistola y exclamó: «¡Esto es para mí. Dios no me lo tendrá en cuenta!». Más tarde, desde dentro de la casa, se oyó un tiro. El último.
Dentro, el espectáculo era horrendo. Los policías se encontraron con la esposa muerta en el suelo del dormitorio. A los pies de la cama y metida en su cuna, una niña de 2 años degollada. En el cuarto de baño, donde se había encerrado para refugiarse, otra hija, de 14 años, yacía con un tiro en la garganta. En otra habitación, sobre la cama, la niña de 12 años muerta, y en otro cuarto, que da a la calle, dos niños, uno de 10 con el cuello cortado, y otro de 5, muerto de un tiro.

lunes, 23 de septiembre de 2013

Los diez lugares mas terroríficos de Madrid

La casa de las siete chimeneas.
En la plaza del Rey 1, es un clásico de las historias paranormales de Madrid. Allí vivieron en el siglo XVI el capitán Zapata y su mujer, Elena. Cuando él murió en la guerra de Flandes, ella apareció también sin vida, pero su cadáver se volatilizó. Desde los mentideros de la corte contaban que su espíritu vagaba por las noches entre las chimeneas.
Iglesia de San Ginés.
C/ Arenal 13. Los lugares santos también pueden estar habitados por fantasmas, tal como cuenta la terrorífica historia del año 1353. Un grupo de bandoleros que asaltaron la iglesia, decapitaron a un anciano que estaba rezando en el templo. Hoy día, el hombre sin cabeza sigue vagando por los alrededores exigiendo venganza.
Palacio de Cañete.
C/ Mayor 69. Tras la imponente puerta del edificio que fuera residencia de los gobernadores de la villa en el siglo XVII se esconde un macabro misterio, durante las noches de invierno, los muebles el palacio aparecían cambiados de lugar de forma misteriosa, aterrorizando a los sirvientes. Se cuenta que era obra de unos duendes atraídos al lugar  por  una maldición.
Marqués de monasterio
C/ Marqués de monasterio 10. Objetos  que aparecen o desaparecen repentinamente, muebles y utensilios que se desplazan por si solos y sin ninguna explicación a tales hechos, ruidos extraños y terroríficos. En 1998 este lugar sufrió tales hechos paranormales que le hicieron tristemente famoso. Tras un exhaustivo estudio se llegó a la conclusión de que se trataban de espíritus atraídos al lugar por una ouija.
Ayala
C/ Ayala 124. A principios de los años 80 del siglo XX, los vecinos del edificio en pleno barrio de Salamanca acabaron abandonando el edificio aterrorizados por los gritos de angustia que solían escucharse. Tras una investigación  se descubrió que allí había muerto un sacerdote cuando el edificio era una casa de citas tiempo atrás. A día de hoy es un edificio de oficinas.
Palacio de Linares
Paseo de Recoletos 2. Uno de los lugares  mas emblemáticos del Madrid misterioso. Los obreros que trabajaban en su restauración a principios de los años 90, contaron todo tipo de sucesos paranormales, incluidas voces de ultratumba. Tras la investigación se supo que allí fue asesinada una niña al poco tiempo de nacer al ser fruto e un matrimonio incestuoso entre miembros de la nobleza.
Museo Reina Sofía.
C/ Santa Isabel 52. Numerosos estudios por parapsicólogos ha tenido lugar en el edificio. Anteriormente era un hospital, en su sótano se practicaban autopsias y en el subsuelo hay, según se cuenta, miles de muertos enterrados. Los cuales parecen ser los responsables de los ruidos nocturnos que se escuchan en el edificio.
Plaza Mayor.
Escenario en el que la inquisición torturaba y ajusticiaba a los acusados, este puede ser el motivo por el que todas las noches se podían oír los gritos de los ejecutados.
Calle Cabeza.
Aquí fue asesinado un cura por su sirviente. Éste huyó y al tiempo volvió convertido en un rico indiano. Un día pidió una cabeza de cordero para asar. Mientras caminaba por la calle, la cabeza del animal se transformó en la cabeza del cura dejando un rastro de sangre que delató al asesino.
Monasterio de El Escorial.
La construcción de este edificio – monumento está repleta de misterios, uno de ellos cuenta que un perro al parecer venido del averno se dedicaba a entorpecer y obstaculizar a los trabajadores de la construcción. Alrededor del edificio han acontecido apariciones tanto marianas como demoníacas. A un kilómetro del edificio, un lugar conocido como la silla de Felipe II, hay un gran cráter que se cuenta se formó con una pisada del diablo.   

 

martes, 17 de septiembre de 2013

Los 8 Sabbats

Los 8 Sabbats Wiccas, así como otras religiones tienen calendarios sagrados que contienen días de poder o fechas asociadas con divinidades, los seguidores de la religion-pagana Wicca también tienen uno.
La mayor parte de sus seguidores ejecutan rituales religiosos por lo menos 21 veces al año: 13 celebraciones de Luna llena (Esbats) y 8 festividades solares (Sabbats).
Cuatro de estos días (o más bien noches) están determinados por los solsticios y equinoccios, los comienzos astronómicos de las estaciones. Los otros cuatro Sabbats están basados en antiguas fiestas populares.
Los rituales dan estructura y orden al año wiccan y también les recuerdan el interminable ciclo que continuará mucho tiempo después de nuestra muerte.
Estos son tiempos para celebrar; para regocijarse con los dioses y tener un buen momento. En un Sabbat no se hace ningún trabajo de magia, a menos que se estrictamente necesario, por ejemplo se necesite una curación.
Los Sabbats cuentan la historia del Dios y la Diosa, de su relación y los efectos que esto tiene sobre la fructuosidad de la tierra.
Es importante aclarar que los Sabbats mayores y los menores son igual de importantes.
A la Diosa se le honra con las fases de la luna y al Dios con ciertas fases del sol. Estos son los Sabbats menores que ocurren en el solsticio de verano y de invierno, y en el equinoccio de otoño y de primavera.
Cabe destacar que la fecha de estas celebraciones varían cada año. Los Sabbats menores son:
Yule, Ostara, Litha y Mabon
Cabe destacar que la fecha de estas celebraciones varían cada año. Los Sabbats mayores son:
Imbolc, Beltane, Lammas y Samhain
Ahora a continuación trataremos de explicar cada una de estas fechas o deidades:
Para los Wiccanos, el año empieza el primer día de noviembre, justo después de la festividad de Samhain, o noche de los antepasados. También denominada "la noche de las brujas y hallowen" de maneras no reconocidas por los Wicca.
En la noche de Samhain, honramos a aquellos que han partido antes que nosotros; a los antiguos, honramos la sabiduría, y honramos el paso del Dios hacia la tierra de Emania, La tierra del eterno verano. Este paso es necesario para que entendamos que: no existe vida sin muerte, pues la muerte es el paso necesario para volver a crear vida.
Esto se confirma en la noche de Yule (entre el 20 y 23 de diciembre) cuando se celebra el renacimiento del Dios, en el solsticio de invierno. Justamente cuando la tierra está envuelta en el frío y la oscuridad, el Dios, la luz, renace, trayendo consigo la promesa de nueva vida, nuevos retos, un nuevo florecer. La Diosa vuelve a sonreir y su sonrisa nos trae nuevas fuerzas.
Para el 2 de febrero celebramos Imbolc: la fiesta de las luces. Otros nombres que se le dan es "candelaria y Brigantia (por la celebración a la Diosa Brighit)". Es el tiempo del movimiento de La Gran Madre Tierra. La primavera está cerca, y empezamos a purificarnos y renovarnos con ella. Los rituales se celebran en honor a la triple Diosa Brigit, cuyo aliento da vida a los muertos.
Al girar nuevamente la rueda del año, nos encontramos con Ostara: El equinocio de primavera.
Celebrado entre el 20 y 23 de marzo, también se corresponde en fechas con la semana santa cristiana. Es la fecha del equilibrio de la luz y la oscuridad. El Dios ya es un joven que calienta la tierra y ésta se prepara para la nueva siembra por lo que es el tiempo correcto para los nuevos comienzos que se siguen a la purificación. También se corresponde con el ciclo de fertilidad de muchos animales y plantas.
Beltane, el 1 de mayo, también llamado fiesta de mayo, o Día de la Gran Dama. La gran fiesta de la unión de los Dioses. Es el tiempo de rendir tributo al Dios Cornudo y la Gran Dama del Bosque Verde. De la unión de ambos nace la nueva vida, crece la tierra, se multiplican las cosechas y su amor lo inunda todo. Muchas parejas aprovechan esta fecha para realizar su unión de manos, aunque para tal fin cualquier fecha es apropiada.
Luego viene Litha, el solsticio de verano, o noche de San Juan (entre el 20 y 23 de junio). La época de empezar a analizar cuáles son nuestras cosechas, qué más deseamos sembrar para cosechar. El Dios Sol es un hombre fornido que lanza sus rayos a la Diosa Tierra y de ambos la vida florece. El útero de la Diosa rebosa de vida. Es el tiempo de encender nuestros proyectos.
Pero la rueda no para, siempre gira, y a Litha le sigue Lughnadssadh (Lammas o Lunasa) el 2 de agosto. Es la época de la abundancia, de la primera cosecha, de recoger lo que hemos sembrado. Es el tiempo de la buena suerte. Aunque el Dios Sol empieza a menguar igual que La Gran Dama, ambos tienen aún mucha energía para dar a tierra.
En Mabon, o el equinocio de otoño (entre el 20 y 23 de septiembre), Se nota más la debilidad del Dios Sol, lo cual entristece a la Diosa; quien sin embargo, lleva vida en su útero, la promesa de que la vida continúa. Ella mengua con él, pero ella es en sí, la vida. Es el tiempo de la segunda cosecha; de descansar después del trabajo; es la culminación de lo que sembramos. Es un buen momento para dar gracias por lo recibido y para meditar sobre los misterios de la reencarnación en preparación de la noche de los antepasados (Samhain) cuando la rueda vuelva a girar.
Así la vida nace y renace, y ambos son la vida y la promesa de vida, y ambos nos enseñan que para nacer hay que morir, y que la rueda gira a pesar de todo.

domingo, 15 de septiembre de 2013

Thor y la visita a Utgard

Thor el temperamental señor del Trueno está casado con Sif la hermosa doncella que según dicen las leyendas, es tan melosa y dulce con el, que transforma por completo el carácter del poderoso señor de las tormentas en el de un hombre afable y tranquilo, volcado en ver crecer a sus hijos. Se dice de su esposa que es una entregada madre tocada por dones proféticos, tiene poder para prever el futuro y se centra en cuidar de sus dos hijos Magni y Modi, quienes se dice que sobrevivirán al Ragnarok y heredarán algán día que esperamos lejano el martillo Mjolnir.
Cuenta Snorri en uno de sus hermosos relatos que un día que Thor y Loki viajaban en el carro guiado por chivos del Gran Rojo, el viaje se les alargo mas de la cuenta y llegado el anochecer, vieron que no llegarían a casa antes del crepúsculo, así que resolvieron hacer una parada en Midgard y descendiendo de los cielos,. se resguardaron en la cabaña de un granjero. Una vez allí y viendo que la pobreza de sus anfitriones era extrema, Thor sacrificó a sus dos chivos para preparar la cena, los despellejó y los llevó a la olla para cocerlos bajo la sabia mano de la campesina, que hizo con ellos el mas sabroso de los asados.
Thor, Loki y toda la familia del granjero disfrutaron así en compañía de la cena, pero Thor les advirtió que no dañasen los huesos, aviso que no escuchó uno de los hijos del granjero, que rompió un fémur con su cuchillo, acostumbrado como estaba a comerse el tuétano de los huesos en épocas de carestía. Thor ordenó a los campesinos echar los huesos amontonados sobre las pieles de los chivos y se fueron todos a descansar. Por la mañana Thor se vistió, tomó al martillo Mjölnir y consagró las pieles de los chivos con su magia regeneradora, de tal forma que los animales aparecieron entonces vivos de nuevo, más Thor se dio cuenta que uno cojeaba ostensiblemente por tener el fémur roto, por lo cual Thor se enfado mucho y reprendió al campesino por haber sido su familia poco cuidadosos. Al saber lo que el hijo del granjero que se adelanto para reconocer su culpa, había hecho, Thor "dejó caer las pestañas sobre sus ojos", lo cual hizo por sí sólo que los campesinos se aterrorizaron y pidieran perdón, ofreciéndose a darle todo lo que tenían, pues sabían que Thor podía matar sólo con la mirada si ese era su deseo. Thor, iracundo, apretó el mango de Mjölnir hasta que los nudillos se le pusieron blancos, más al ver su miedo se calmó y aceptó por consejo de Loki que intentó mediar en favor de los campesinos que el hijo y la hija de los granjeros se convirtieran de entonces en adelante en siervos suyos, y así Thjálfi y Röskva siguieron siempre a Thor como sus mas leales servidores.
Continuando pues al día siguiente el viaje hacia Oriente, llegaron al Jötunheim ,la tierra terrible de los gigantes y al mar, y se embarcaron en una barca enorme que encontraron varada en la playa, pese a su enorme peso, Thor la empujo al mar con una sola mano, e izó la vela con nulo esfuerzo. Después clamó con voz poderosa y se levanto un poderoso viento que hinchó las velas. Al tocar tierra tras media jornada de navegación, encontraron un enorme bosque por el que caminaron todo el día. Al anochecer se resguardaron en una cabaña enorme que encontraron en un claro, cuya puerta era tan ancha como la misma cabaña. A medianoche hubo un gran estruendo, la tierra tembló bajo ellos y la casa se estremecía como zarandeada como una rama al viento. Encontraron una celda y allí se resguardaron mientras esperaban la llegada del día escuchando gruñidos y estrépitos fuera. Al amanecer, Thor salió martillo en mano y vio a un enorme hombre que dormía y roncaba fuertemente, explicándose así qué eran los ruidos que habían escuchado a lo largo de la noche.
Thor se ciñó su cinturón, apretándolo en su cintura , lo que aumenta su fuerza divina, pero en ese momento se despertó el gigante bostezando. Por una vez dudó Thor antes de golpear y le preguntó su nombre. Así descubrió que el enorme ser que tenia ante si se llamaba Skrymir, y que la cabaña en la que se resguardaron era el guante del gigante y la celda el pulgar del guante. Skrymir preguntó a Thor si querían acompañarle en su viaje pues aparentemente seguían el mismo camino, a lo que Thor respondió que sí. El gigante abrió su bolsa y comenzó a devorar su comida con frugal apetito. Les preguntó que si querían juntar las provisiones, y aceptaron pues tenían pocas. Skrymir las guardó en su bolsa y echó a andar a grandes zancadas, lo que evidentemente era cómodo y rápido, ya que Thor había dejado su carruaje en la granja de los campesinos, esperando la total recuperación de su carnero tras su magia curativa. Al anochecer les buscó el gigante refugio bajo un gran roble, y se echó a dormir invitándolos antes a comer lo que quisieran. Thor intentó desatar la bolsa, pero increíblemente no pudo mover ni un nudo. Tampoco el astuto y hábil Loki logró desatar la enorme bolsa.
Enfadado, el dios del Trueno se incendió en chispas y se fue hacia donde dormía el gigante y le asestó un martillazo en toda la cabeza. Skrymir se despertó rascándose la coronilla y preguntó si es que le había caído una hoja en la cabeza, si habían comido a su gusto y si se iban a acostar ya, cosa que hicieron, aunque no pudieron dormir sin miedo... A media noche, Skrymir se puso a roncar de tal manera que el bosque retemblaba. Thor se levantó molesto y visiblemente enfadado y le golpeó de nuevo hasta clavarle medio martillo en el occipucio. Skrymir se volvió a despertar y achacó el golpe a alguna bellota que le hubiese caído. Resolvió taparse con una enorme piel y deseando la mejor de las noches, se volvió a tumbar. Thor, impresionado, le conminó a dormirse y se volvió a la cama. Cuando vio que el gigante dormía de nuevo le volvió a golpear en la sien, clavándole el martillo hasta el mango. Skrymir se despertó de nuevo y, frotándose la cabeza se quejó de los "pajarillos que habían echo caer sobre él alguna ramita". Viendo a Thor en pie y al resto despiertos y temerosos creyó que ya era hora de levantarse. Cogió su bolsa y continuó viaje solo, no sin antes recomendarles que si iban a la ciudad de Utgard no se hicieran los brabucones, pues allí había hombres que lo empequeñecían. Thor acató el consejo refunfuñando por lo bajo, y como todos estaban ya en pie y rayaba el alba, resolvieron continuar su viaje.
Caminando Thor con sus compañeros llegaron a las cercanías de Utgard, se toparon con una fortaleza tan alta que tuvieron que doblar el cuello sobre las espalda para verla en toda su longitud. Una verja de enormes barrotes de hierro tan anchos como columnas les cerraba el paso y Thor no consiguió abrirla, pero era tan grande que pudieron entrar por entre los barrotes. Vieron una gran sala, y allí fueron caminando por pasillos tan anchos como calzadas .
En la sala había dos bancos enfrentados en los que estaban sentados enormes hombres que bebían y comían en lo que parecía ser una animada fiesta. Se dirigieron al Rey Utgard que estaba entretenido charlando con su bufón, un gigante que a su lado no le llegaba ni a la cintura, pero que con todo, levantaba mas de 5 codos a los visitantes. Oyó unas voces que le llamaban desde alguna parte, pero los visitantes eran tan minúsculos que tardó en reparar en su presencia y mirarlos y lo hizo con una sonrisa burlona, adivinando quién era Thor y alabando mitad en serio , mitad en burla sus legendarias hazañas y retándolos a exponer sus mayores habilidades, pues Utgard estaba seguro que estas eran notables entre los mortales, pero no entre los suyos, apostando a que entre su gente habría quien los superaría en todo.
Loki estaba de excelente humor y se adelantó y lanzó su desafío: Nadie podría comer más rápido que él, le pareció un buen reto, pues tenia hambre ya que no había probado bocado desde la noche anterior por la treta del gigante Skrymir.
Llenaron pues los sirvientes presto dos artesas de carne y llamaron a un tal Logi que era el rival elegido para enfrentarse a Loki. Empezaron pues la competición de tragones, y Loki comió la carne tan rápido como pudo, pero en el mismo tiempo Logi devoró además los huesos y la artesa!. Y no contento, preguntó burlón si se habían acabado "los entrantes" y cuando entrarían la cena.
Entonces Thjalfi, el criado de Thor se ofreció para probar sus fuerzas haciendo una carrera con quien Utgard designara. Era un muchacho rápido como el viento, acostumbrado a correr tras sus cabras y a recorrer grandes distancias a la carrera. Además era resistente y sabia aguantar el resuello. Salieron pues todos los presentes a unas pistas y Utgard llamó a Hugi un enorme atleta que se destacó de entre los suyos. Echaron a correr una vez se dio la salida, y Hugi iba tan por delante que dio la vuelta cuando Thjalfi aún no había salido. Utgard se burló diciendo que había visto hombres con pies más ligeros, y diciendo que hasta los caracoles en su tierra eran mas veloces, y ordenó una segunda carrera, de tal manera que cuando Hugi fue y volvió, había la distancia de un tiro de flecha hasta su perseguidor Thjalfi. En una tercera carrera, para cuando Hugi llegó a la meta, Thjalfi aún no había llegado a la mitad. El joven sirviente se dio por vencido y se sentó a descansar muy abatido, mientras su pequeña hermana trataba de consolarle entre las burlas de todos.
Acabada esa competición, Utgard preguntó a Thor en qué quería competir, pues esperaba mejor suerte de el, siendo como era el mas aclamado entre los Aesir, descartando por supuesto al propio Odin, eligiendo Thor batirse en la bebida con cualquiera de los hombres de Utgard. Utgard ordenó que le trajeran un cuerno de bebida y le dijo a Thor: "Pensamos que beber bien este cuerno es hacerlo de un sólo trago, pero hay algunos hombres que lo terminan en dos tragos, y no hay ninguno que sea tan mal bebedor que no lo apure en tres..." Thor miró el cuerno y no le pareció muy grande, aun que sí algo largo. Tenía mucha sed de su larga travesía, así que pensó que podría vaciar aquel cuerno sin grandes problemas. Así que empezó a beber y dio un gran trago pensando que no tendría que volver a empinar el cuerno. Pero cuando se quedó sin respiración, dejó el cuerno y para su sorpresa ¡el nivel casi no había variado! "Creía que Thor podría dar un trago mayor", dijo Utgard. sin parecer muy impresionado. Thor volvió a empinar el cuerno y bebió hasta la congestión, viendo que el extremo delgado no se empinaba todo lo que él hubiese querido. Cuando miró el interior del cuerno, vio que el nivel había descendido menos que antes... "No podrás decir que eres tan grande como dicen los hombres si no das en otros juegos más que en este", se burló Utgard. Thor se enfadó, y bebió de nuevo tanto como pudo, pero volvió a comprobar que el nivel del cuerno no descendió. Como no podía beber más, Entregó el cuerno. Y se dio por vencido...quizá ese fue su error como veremos mas adelante...cierto es que el no logró vaciar el cuerno...pero eso no quiere decir que alguno de los presentes hubiese logrado tal hazaña!.
Utgard lo desafió a probarse en otros juegos , pues concedió que las medidas de su raza nada tenían que ver con las de el resto de los 9 mundos, y que los tragos pese a que "cortos", habían estado bien para calmar la sed y preparar a Thor para nuevos desafíos. Evidentemente estaba siendo condescendiente para burlarse y desafiar a sus invitados ,Thor intrigado aceptó. Utgard le ofreció que probase a levantar del suelo a su gato, un enorme felino nival, algo que hasta los niños de allí conseguían. Era un gato grande, y Thor le puso la mano en la tripa y tiró con todas sus fuerzas hacia arriba, pero cuanto más subía la mano, más arqueaba el lomo el gato. Cuando Thor llegó tan alto como pudo, todo lo que consiguió es que el gato levantase una de sus cuatro patas. Y por mas que Thor porfió en intentar levantar al animal, nada logró y finalmente acepto que no podía levantar al animal del suelo.
"Tal como suponía, Thor es demasiado pequeño comparado con nuestros hombres", "es evidente que no da la talla" se seguía burlando Utgard. "Tan pequeño como dices que soy, ¡que venga alguien a luchar conmigo!", gritó Thor esta vez realmente muy enfadado. Utgard dijo que entre todos sus hombres no había ninguno que fuese adecuado para luchar con Thor. A menos que Thor quisiera luchar contra Elli, la vieja madrastra de Utgard, que había vencido a hombres más corpulentos que Thor. Y así ocurrió que cuanto más empeño ponía Thor en derribarla, más firme permanecía la anciana.
Era como una roca, totalmente imperturbable. La vieja comenzó a hacerle presas, y Thor no tardó en hincar la rodilla. Entonces Utgard le pidió que cesaran la lucha, y como ya era de noche dio a Thor y a sus compañeros un sitio donde sentarse y descansar, les ofreció comida y bebida hasta que quedaron saciados y finalmente, como era ya tarde para la partida allí pasaron la noche.
Al día siguiente, cuando se disponían a marchar Utgard les sirvió en la mesa comida y bebida para que partiesen frescos y con la panza bien llena, y después de eso los acompañó hasta fuera de la fortaleza, donde les confesó que en días venideros ya se cuidaría él de que no volviesen por allí, pues aunque aparentemente habían sido derrotados con total facilidad, realmente había puesto a su pueblo en grave peligro, ya que Utgard se descubrió como Skrymir, y confesó que desde su encuentro les había causado alucinaciones: Cuando Thor creía que le estaba golpeando en la cabeza, Utgard confesó que le hubiese matado de acertarle con sus golpes, pero que en su lugar puso tres colinas que por medio de sus encantamientos, todos vieron como la cabeza del gigante, y que por los poderosos golpes de Thor quedaron convertidas en tres fosas. Loki comió rápidamente, pero no podía vencer a Logi, que era el espíritu elemental del Fuego, y que quemó también la artesa. Thjalfi compitió contra Hugi, que era el fluir del pensamiento, y era normal que no pudiese vencerle pues no hay nada más rápido. El cuerno del que bebió Thor tenía un extremo conectado en el mar, y con todo los sorbos de Thor hicieron que se produjese un reflujo que llaman "médanos", aun hoy se notan esos efectos!. Y al ver como el gato levantaba la pata todos se asustaron, pues ese gato era en realidad la serpiente de Midgard., que rodeará toda la tierra y que Thor levantó hasta el cielo, pese a que los hechizos no lograsen hacer ver que la levantase mas de un palmo del suelo. Y en cuanto a la pelea contra la vieja, Elli era la Vejez encarnada, y nadie puede vencerla.
De este modo, el gigante rebeló que nadie hubiese logrado vencer en tales pruebas, y con todo, los tres contendientes habían dado muestras de ser capaces de proezas que les hacían ser adversarios temibles. Así Utgard protegió su fortaleza con encantamientos, se dice que levantó una espesa niebla en su derredor y plagó los caminos que conducían a ella con los mas espantosos peligros para que nunca más la encontraran , ni los Aesir ni sus enviados ni tuvieran poder sobre ella. Y cuando Thor oyó esta historia levantó iracundo el martillo dispuesto a aplastar a Utgard y a su fortaleza, pero lo único que vieron sus ojos ante si, fue un enorme baldío, el gigante y la fortaleza, habían desaparecido

martes, 10 de septiembre de 2013

Bloody Mary. Leyenda II

La leyenda todos la conocemos. Al menos la parte en la que te pones frente al espejo y dices tres veces su nombre. Entonces se aparece una chica y te mata o te desfigura.
Pero la leyenda dice mas de lo que sabemos, se dice que hace muchos años Mary enfermó y murió. Su familia la enterró. En los años en los que vivía Mary se enterraban los cuerpos con una especie de cuerda atada en la superficie a una campanilla, ya que se conocía la catalepsia.
Resulta que Mary  se despertó y tocó la campana, pero nadie la escuchó. A la mañana siguiente los familiares vieron que la campana estaba en el suelo. Al desenterrarla encontraron a Mary sin uñas ya que estas estaban rotas y ensangrentadas en la parte superior ddel ataúd. Mary echó una maldición antes de morir y ahora todos los que frente a un espejo la llamen diciendo tres veces su nombre, morirán. Pero antes de eso escucharás la campana que nadie escuchó cuano Mary murió.
Se confunde con la historia de Maria I de Inglaterra, llamada Maria la sanguinaria por sus actos contra los protestantes. Su historia se ha mezclado con la historia de Erszebeth Bathory, dando así una confusión enorme. Pero esa Mary y la de la que aqui hablamos son dos mujeres totalmente distintas.
El origen de Bloody Mary como leyena urbana se expande en 1978 cuando Janet Langlois publica su ensayo titulado Mary Whales, I believe in you: Myth and ritual subdued. En donde Langlois pretende explicar el origen de la leyenda y el significado del espejo. Era el único ensayo que estudiaba en profundidad el caso de Bloody Mary recogiendo narraciones y sucesos de diversas personas.
Pero como en toda leyenda urbana, existen varias versiones, en 1976 Mary and Herbert Knapp en su antología llamada el folclore de los niños americanos, cuenta que un niño llamó a Mary Worth cuarenta y siete veces frente a un espejo y esta apareció con un cuchillo y una verruga en la nariz. En 1988 Simon J. Bronner incluye en su libro un apartado titulado Los rituales de Mary Worth donde nos cuenta que Bloody Mary fue asesinada en el bosque detrás de la escuela elemental Pine Road y que para llamarla las niñas tenían que ir al cuarto de baño y pincharse los dedos con un alfiler para extraer dos gotas de sangre, y después decir "Creemos en Blooy Mary" diez veces con los ojos cerrados. Al abrir los ojos y mirar en el espejo verían a una niña de pelo largo, piel clara y un corte en la frente de donde le brota la sangre.
Incluso parece haber una versión en la que Mary Whales apareció en una esquina cuando estaba lloviendo, y un amable hombre se ofreció a llevarla, pero cuando avanzaron ésta desapareció dejando solo una mancha de sangre en el asiento. Una mezcla de la chica de la curva?.
Y que pinta el espejo en todo esto?. En la cultura popular se cree que los espejos son puertas a otros mundos. Todo esto es debido a la creencia que los antiguos mesoamericanos tenían respecto a estos objetos. Creian que además de preecir el futuro podian comunicarse con sus antepasados, dioses y el otro mundo. Si ahora consideramos que Mary es un espíritu, que mejor forma de comunicarse con ella que un espejo?.
Como hemos podido comprobar, a nuestra tenebrosa amiga Mary se le llama de diversas formas. En el texto expuesto anteriormente se le ha nombrado como Bloody Mary, Mary Worth, Mary Whales.
Esto es una muestra más de que es solo una leyenda urbana extendia en diversos lugares.
Aunque,... te atreves a averiguarlo?

Bloody Mary. Leyenda I

Hace mucho tiempo, en 1720, había una familia compuesta por los padres, y la niña de 9 años, llamada Mary.
Una noche, los padres salieron a dar una vuelta y dejaron a la hija sola, con tres velas blancas como única luz en toda la casa, ya que ellos eran pobres y no tenían dinero para más. Aunque tres velas no servían de mucho, la niña sabía bien dónde estaba y dónde se encontraban todas las cosas. Mary jugaba con una simple muñeca de trapo que estaba descosida y le faltaba un ojo. Cuando, a medianoche, ya en la cama, escuchó un ruido en la puerta. Se levantó, pero no vio nada. Se volvió a meter en la cama, y esta vez más fuerte, sonó otra vez. La niña no vio nada tampoco esta vez, y cuando al volver a la cama, miró al espejo, vio una sombra acechándole detrás de ella que le iba a matar con un cuchillo.
Su muerte fue terrible, cuando los padres llegaron a casa, se encontraron las tres velas apagadas y toda la casa completamente manchada de sangre. En una tabla de madera, simulando una lápida, estaba escrito con sangre: "Murió a las 00:00 porque estaba sola". Esto hizo que los padres se suicidasen con el mismo cuchillo que mató a su hija, porque creían que así iban a estar con ella al morir. Ahora, al fantasma de la niña se le llama Bloody Mary, por su sangrienta muerte, y puedes llamarla poniéndote delante de un espejo a las 00:00 horas, con tres velas blancas a tu alrededor, y repitiendo el nombre "Bloody Mary" tres veces. Entonces ella aparecerá y te matará como la mataron a ella, y lo último que verás será como ella se baña en tu sangre con su muñeca de trapo, ya que así la niña piensa que recuperará toda la sangre que perdió el día de su muerte.

domingo, 1 de septiembre de 2013

Instrumentos de tortura XII

El toro de Fálaris
Fálaris (siglo VI a. de C.) fue Tirano de Agrigento durante el 570 a. de C. y 555 a. de C. Ascendió al poder con el apoyo popular, gobernando sanguinariamente. Extendió los dominios de Agrigento y combatió en Himera a los cartaginenses. Tan macabro personaje ideó un método de eliminación de opositores a su tiranía, que más tarde fue adoptado por la Inquisición durante los siglos XVI al XVIII.
Este método, era conocido como el toro de Fálaris; y consistía en meter a los herejes dentro de una esfinge de bronce o hierro con forma de toro, quemándolos vivos. Esto divertía especialmente a los espectadores, ya que los alaridos de las víctimas se podían escuchar a través de la boca del toro, asemejándose a los mugidos de dicho animal.
El fustigamiento.
La fustigación, que consistía en azotar a la víctima con una fusta o vara, era un castigo extendido en la mayoría de los ejércitos, desde la Antigüedad hasta la Revolución francesa. Se aplicaba en caso de las penas consideradas graves, como podía ser la deserción o el robo; aunque si tenemos en cuenta que la deserción se podía pagar con la vida, este castigo, era muy bien recibido.
La flagelación.
La flagelación es un castigo consistente en azotar a una persona. Los concilios cristianos de Agde en el 506 y Mâcon en el 582 adoptaron la flagelación como castigo y posteriormente la aplicaron diversas reglas monásticas como penitencia. Este método se adaptó también como medio de tortura, utilizado para conseguir cualquier tipo de confesión. A veces, las heridas provocadas por los látigos y flagelos, eran tratadas con sal o vinagre, que por un lado servían para desinfectar y evitar que el reo muriera; y a la par, le proporcionaban un dolor tremendo que servía de doble castigo.
El borceguí.
El borceguí era el tipo de calzado más popular del siglo XV, cubría el tobillo y era abierto por su parte delantera y se ataba con correas o cordones. Pues bien, en este período se popularizó un método de tortura que se denominó con el nombre del calzado, puesto que consistía en apretar el tobillo de la víctima por medio de varias maderas enlazadas por unas correas o gatos de hierro, para administrar presión, hasta quebrantar los huesos.
La horca.
La horca, instrumento de muerte que todos conocemos, formado por una barra horizontal, sostenida sobre dos barras verticales, de la que pende una soga con un lazo en la que eran colgados los condenados a esta pena. En la Edad Media era la pena que los señores feudales reservaban a sus vasallos plebeyos, de ahí, que el ser ahorcado fuera la manera más vil de morir. En España, las Cortes de Cádiz de 1812 la abolieron, siendo ratificada en 1828 por Fernando VII; aunque no nos engañemos, puesto que este método de muerte fue sustituido por el de garrote vil desde1832.
La crucifixión.
Consiste en fijar o clavar al reo en una cruz. Generalmente la víctima moría por inanición, aunque sufría las inclemencias del tiempo al encontrarse a la intemperie, además de estar expuesto a los escarnios del pueblo, que ocasionalmente podía apedrearlo. Este método de muerte fue muy utilizado en época romana y en principio era la pena para sancionar a ladrones reincidentes, violadores... Desde la crucifixión de Cristo comenzó a ser la pena para castigar a los cristianos, pero cayó en desuso al igual que caía el Imperio Romano. Esto se debió sin duda alguna, al triunfo del Cristianismo, comenzando a considerarse una herejía el uso de la crucifixión como método de muerte.
La picana eléctrica.
La picana eléctrica es un instrumento de tortura utilizado en algunos momentos históricos por la policía y el ejército en Argentina y en algunos países de Sudamérica. Se cree que fue Polo Lugones (hijo del poeta Leopoldo Lugones), jefe de policía durante la dictadura de José Félix Uriburu, quien la introdujo como método de tortura.
La picana da golpes de corriente o descargas sostenidas en contacto con el cuerpo y sus efectos en las partes más delicadas (genitales, dientes, pezones, etc.) son devastadores, por lo cual los represores suelen aplicarlas en esos lugares.
Ampliamente utilizada por los grupos de tareas del autodenominado Proceso de Reorganización Nacional, la dictadura militar que gobernó la Argentina durante buena parte de las décadas de 1970 y 1980, los testimonios acerca de su utilización y efectos físicos y psicológicos están ampliamente recogidos en el informe Nunca mas.
La bota malaya.
La bota malaya es un instrumento con forma de bota de madera que posee un mecanismo de prensado a base de palancas, que funciona de la siguiente forma: las piernas del acusado son colocadas entre dos tablones de madera y atadas con cuerdas, con lo cual forman el mecanismo. Al girar la palanca, la bota se va comprimiendo, aplastando el pie de la victima. El resultado final son los huesos del pie rotos y dolores insoportables que muchas veces acarreaban la muerte.


miércoles, 28 de agosto de 2013

Instrumentos de tortura XI

La silla eléctrica.
Inventada en 1888, miles de personas han sido ajusticiadas en la que los americanos llaman "The Hot Seat". Se trata de una silla de madera común, provista de correas y de electrodos de cobre: estos últimos se colocan en las muñecas, en la cabeza y en los tobillos, mientras que un estetoscopio se aplica al corazón para comprobar el deceso de la víctima. Después de haber asegurado el prisionero a la silla, con la cabeza afeitada con anterioridad para garantizar un efectivo contacto entre los electrodos y la piel, se coloca una máscara sobre el rostro para evitar que los ojos salgan de sus órbitas en el momento en que la corriente atraviesa el cuerpo.
En las ejecuciones actuales se transmiten tres descargas eléctricas por breves periodos. La primera, de 2000 voltios, causa una contracción tan violenta que lanza el cuerpo hacia adelante contra las ataduras que lo sujetan a la silla. Las dos descargas sucesivas son de aproximadamente 1000 voltios con una duración que varia de 3 a 4 minutos.
La silla eléctrica provoca efectos visiblemente devastadores: el condenado llega a defecar, orinar o vomitar sangre; los órganos internos se queman y la piel queda ennegrecida completamente. La temperatura del cuerpo alcanza los 138-140 grados, la sangre hierve literalmente. Los testigos, en efecto, mencionan siempre un olor a carne quemada. Los funcionarios se ven obligados a colocarse vaselina en los orificios de la nariz para no percibir el terrible olor y a tirar a la basura los vestidos puestos durante la ejecución.
La primera descarga eléctrica debería causar la pérdida de conocimiento; desgraciadamente se han producido diferentes casos en que esto no se ha verificado, además al final de las tres descargas algunos órganos vitales han continuado  funcionando siendo necesario otras descargas de un voltaje y de una duración mayor. La silla eléctrica entró en vigor como método de ejecución capital en 1889 sustituyendo a la horca en muchos estados de América. Pocos saben que este invento nació involuntariamente como resultado de las luchas surgidas para el reparto del mercado de la energía eléctrica entre dos magnates de la industria: Thomas Edison, productor de energía eléctrica continua, y Westinghouse, productor de energía de corriente alterna. Edison, en efecto, para demostrar la peligrosidad de la corriente alterna producida por su adversario, encargó al ingeniero Harold P. Brown efectuar una demostración técnica, utilizando animales como conejillos de indias, y someterla a una comisión parlamentaria de encuesta. De esta manera la electrocución se adoptó en el Estado de New York como método más "humano y eficaz".
El primer condenado a muerte, designado para inaugurarla, fue, en 1889, Joseph Chappleau; pero por alguna deficiencia técnica, no logrando provocar su muerte después de aproximadamente una hora con continuas descargas, fue agraciado y se le conmutó la pena a cadena perpetua. En 1900 fue ajusticiado, en la prisión de Auburn William Kerriler condenado por haber descuartizado a su mujer con un hacha. El cuerpo de Kerriler quedó prácticamente asado después de varios intentos de los ejecutores buscando la adecuada intensidad de voltaje y frecuencia de las descargas.
A pesar del horror que cada ejecución provocaba con su anuncio, la silla eléctrica no ha encontrado muchos adversarios en los Estados Unidos hasta el punto de convertirse en el más popular método de ejecución. La silla eléctrica es considerada un instrumento fundamental del 11 progreso industrial" aunque, en realidad, se trata solamente de una máquina de tortura antigua perfeccionada por las conquistas de la civilización moderna.
El suplicio del agua.
Entre los suplicios más atroces estaba, y está, el de agua. La víctima es inclinada con los pies hacia abajo y obligada a engullir inmensas cantidades, generalmente por medio de un embudo en la boca mientras la nariz es tapada, lo cual fuerza a tragar todo el contenido del embudo antes de poder respirar una bocanada de aire. Sólo el terror de la asfixia repetido infinitas veces, es de por sí un tormento angustioso.
Cuando el estómago se distiende e hincha de manera grotesca, se inclina la víctima con la cabeza hacia abajo; la presión contra el diafragma y el corazón ocasiona estados de sufrimientos inimaginables, sufrimientos que el verdugo aumenta golpeando el abdomen.
Este tratamiento se aplica ampliamente hoy en día porque es fácil de administrar y no deja marcas delatoras.
Suplicio de la cruz.
Antes de que la cruz apariencia en Oriente con la conquista romana, ya Asiríos Y Hebreos solían atar a un palo los cadáveres de los criminales para hacer públicos tanto sus delitos como la eficacia de la justicia.
En Roma, en el periodo republicano, como pena capital para los esclavos y los no ciudadanos, fue introducida la práctica de atarlos a un palo, a menudo con la cabeza hacia abajo, y azotarlos. Después se añadió al palo una barra transversal de madera (Patibultim) colocada encima o un poco más abajo, formando una cruz en forma de Tau o en forma Latina, sobre la que el condenado era atado y clavado con los brazos extendidos y con los pies colocados sobre un atril, para evitar el desgarramiento de las manos. Se le dejaba expuesto en estas condiciones hasta que le llegaba la muerte. Una tablilla (Titultis) indicaba su nombre y el motivo de la condena. Normalmente el palo permanecía hincado permanentemente en el lugar de la ejecución, mientras que el patibulum lo hacían llevar al condenado.
Reservado a los esclavos y a los grandes criminales de origen humilde, el infamante suplicio de la cruz fue aplicado a Cristo, con la aprobación y la ejecución de la condena por parte del procurador Poncio Pilato y de los soldados romanos.
El suplicio del suspendimiento.
Desde la antigüedad, el suplicio del suspendimiento era un sistema de tortura básico en los procedimientos de “quaestio per tormenta" (interrogatorio judicial realizado mediante torturas hasta obtener la confesión de la verdad). A menudo constituía una mera preparación para infligir posteriormente otros tormentos a la víctima. Durante la Edad Media se mantuvo esta usanza con los plebeyos acusados de bigamia, robo, infanticidio o deserción.
El condenado, fuertemente atado por pies o brazos a la cuerda de un cabestrante, y levantado en el aire, permanecía colgado durante un largo período de tiempo, que podía ser dos o tres días seguidos. Al mismo tiempo, el verdugo iba colocando paulatinamente pesos considerables en las partes del cuerpo contrarias a las que estaban en contacto con las cuerdas.
La tortura del gota a gota.
Obligado casi siempre a permanecer en lugar como este, a la víctima, con la cabeza sujetada por el anillo de hierro, se le Infligía esta tortura atroz; si el condenado no confesaba, la locura era su trágico final.
La trenza de paja.
Era aplicada como signo de vergüenza a las jóvenes que habían quedado encinta antes de casarse. Las "infames" eran rapadas al cero y condenadas a permanecer con ella delante de las puertas principales de las iglesias en los días de fiesta.
La toca.
El método de la toca fue muy utilizado por la Inquisición española de los siglos XV y XVI. Su nombre procede de uno de los elementos necesario para esta tortura, la toca, que era una tela blanca de lino o seda con la que se hacían en aquella época las tocas o pañuelos que cubrían la cabeza de las mujeres. Esta toca, se introducía en la boca de la víctima, intentado que incluso llegara hasta la tráquea, y posteriormente se vertía agua sobre la toca, que al empaparse, provocaba en el reo una sensación de ahogo e innumerables arcadas.
La toalla mojada.
La toalla mojada es un método moderno de tortura, basado en otros más antiguos como el método de la toca, y consiste en colocar una toalla sobre la boca y la nariz de la víctima, después se vierte agua sobre la toalla provocándole la asfixia momentánea. La sensación de ahogo es terrible; pero si se hacía bien, era un método que no dejaba marcas, por lo que el reo, no podía en ningún momento demostrar que había sido torturado. A partir del siglo XX, este método ha sido usado por los ejércitos y por ciertos cuerpos de policía secreta y paramilitar, que se han dedicado a reprimir tendencias políticas contrarias al régimen establecido en aquellos países. Como ejemplo, podemos decir que ha sido un método muy extendido entre las dictaduras sudamericanas, aparentando de este modo normalidad en sus actuaciones.

viernes, 23 de agosto de 2013

Instrumentos de tortura X

La rueda.
Inmediatamente pensamos en la del carro sobre la que se dejaba perecer de dolor e inanición al condenado, al cual el verdugo previamente había descoyuntado los miembros . Esta es la rueda más conocida por cuanto fue la más utilizada a lo largo del período que va desde la Baja Edad Media hasta principios del siglo XVIII. Existía sin embargo otro tipo de rueda, de orígenes más antiguos, que funcionaba haciéndola girar con el cuerpo atado sobre ella.
Gracias a la viva y sutil imaginación de los verdugos, las posibilidades de utilización de este instrumento eran tan variada que los había de varios tipos y dimensiones, fijos o móviles, según el suplicio infligido. En la rueda fija, de amplia circunferencia, se ataba a la víctima disponiéndola sobre la superficie externa recubierta de puntas de hierro candentes. El cuerpo, estirado con fuerza por las cuerdas contra estas puntas, se laceraba y trituraba terriblemente cuando la rueda giraba, por la acción de una manivela, sobre un lecho de clavos fijados en suelo. Este tipo de rueda se utilizaba para quemar viva la víctima al hacer que ésta girase lentamente sobre un brasero encendido o una hoguera .
En la rueda móvil, que era de grandes dimensiones, se ponía al condenado en la parte convexa de la misma convenientemente atado y se le dejaba caer sobre lugares escarpados y pedregosos. Rodando a grandes velocidades el cuerpo se descarnaba y fracturaba totalmente.
La rueda para despedazar. Europa central S. XVIII
La rueda para despedazar era el instrumento de ejecución más común en la Europa germánica, después de la horca, desde la Baja Edad Media hasta principios del siglo XVIII, en la Europa latina y gala el despedazamiento se llevaba a cabo con barras macizas de hierro y mazas herradas en lugar de ruedas.
La víctima, desnuda, era estirada boca arriba en el suelo o en el patíbulo, con los miembros extendidos al máximo y atados a estacas o anillas de hierro. Bajo las muñecas, codos, rodillas y caderas se colocaban, atravesados, trozos de madera. El verdugo, asestando violentos golpes con la rueda, machacaba entonces hueso tras hueso y articulación tras articulación, incluidos los hombros y caderas, con la rueda de borde herrado, pero procurando no asestar golpes fatales. La víctima se transformaba, en una especie de gran títere aullante retorciéndose, como un pulpo gigante de cuatro tentáculos, entre arroyuelos de sangre, carne cruda, viscosa y amorfa mezclada con astillas de huesos rotos. Después se le desataba e introducía entre los radios de la gran rueda horizontal, colocada al extremo de un poste que posteriormente se alzaba. Luego los cuervos arrancarían tiras de carne y vaciarían los ojos hasta que llegaba la muerte, con la que probablemente era la más larga y atroz agonía que el poder era capaz de infligir.
Junto a la hoguera y el descuartizamiento, éste era uno de los espectáculos más populares entre los muchos parecidos que tenían lugar en las plazas de Europa, más o menos todos los días. Centenares de ilustraciones durante el período 1450-1750 muestran muchedumbres de plebeyos y de nobles, deleitándose con el espectáculo de un buen despedazamiento, preferiblemente o, mejor aún, de una o varias mujeres en fila.
Sello de la inquisición.
La Inquisición consistía en la actividad de un tribunal eclesiástico instituido hacia Finales del siglo XII para la represión de la herejía. Toda la actividad del Santo Oficio se traducía en el intento de enfatizar al máximo el significado de su gloriosa misión.
Este énfasis se encuentra también reflejado en el escudo de la Inquisición, en el que reza la siguiente leyenda: "EXURGE DOMINE ET JUDICA CAUSAM TUAM" , que confirma la superioridad de la Justicia Divina.
La rama de olivo que simboliza la misericordia y la espada desenvainada de la justicia constituían la prueba de la inaudita perfidia del acusado y de su merecida penitencia.
La sierra española. S. XVIII
La sierra, fue un método de muerte utilizado ya en tiempos del bíblico Rey David. Esta pena, consistía en colgar boca abajo a la víctima para que el cerebro estuviera bien regado y no muriera el condenado desangrando antes de lo previsto; y se le comenzaba a serrar desde el ano y los genitales hacia el pecho.
Este instrumento de tortura no necesita muchas explicaciones. Sus mártires son abundantes. A consecuencia de la posición invertida del condenado, se asegura suficiente oxigenación al cerebro y se impide la pérdida general de sangre, con lo que la víctima no pierde el conocimiento hasta que la sierra alcanza el ombligo, e incluso el pecho, según relatos del siglo XIX.
La sierra se aplicaba a menudo a homosexuales de ambos sexos, aunque predominantemente hombres. En España la sierra era un medio de ejecución militar hasta el fin del siglo XVIII
los franceses lo empleaban contra las brujas embarazadas, supuestamente por el mismo demonio. En Alemania, en tiempos de Lutero también se empleó esté método contra los cabecillas de las sublevaciones campesinas.
La silla de la zambullida.
Tratamiento reservado a las mujeres pendencieras o chismosas a las prostitutas y a los mercaderes embrollones (a estos últimos también se les reservaba la "cathedra stercoris": literalmente la "cátedra de mierda", en la que se les ensuciaba a placer).
La silla de la zambullida se empleaba para sumergir en el agua (ríos, estanques, lagos, etcétera) a las mujeres o a quienes hubieran sido tocados por la justicia local. El chapuzón duraba pocos instantes, el espectáculo tardes enteras.
Taburete de sumersión.
La víctima era sentada en un taburete atado a un brazo móvil al pie de un río o estanque, en el que se le sumergía durante varios minutos y en repetidas ocasiones.
El "taburete del pato" fue utilizado en América para las brujas, y en Gran Bretaña para castigar a pequeños criminales y prostitutas.
En un juicio de calvario, las supuestas brujas eran sumergidas en un tanque de agua o un pozo, y luego las sacaban después de un tiempo, dándole permiso para confesarse. Si confesaba, era asesinada. Si no confesaba, la volvían a sumergir. Este proceso usualmente se repetía hasta que la víctima se ahogaba o se rendía y se dejaba ejecutar de otra forma
La silla de interrogatorio.
Se trata de utensilios básicos para el arte del inquisidor. Hoy en día se usan versiones actualizadas, mejoradas por medio de la electricidad. El efecto de los pinchos - aunque no estén electrificados, sobre la víctima, que siempre está desnuda, es obvio y no requiere comentario. Ésta sufre atrozmente desde el primer instante del interrogatorio, que puede ser más intenso si se aplican sacudidas o golpes en brazos y piernas.
Silla de putrefacción.
La víctima era atada a este instrumento y levantada entre los cadáveres de dos ahorcados en estado de putrefacción, a veces solamente por algunos días, pero en ocasiones hasta la muerte.
Silla de tortura.
Fue usada en Centro Europa hasta 1846. El torturado era sentado en ella desnudo y amarrado por correas que lo apretaban lentamente, de modo que los pinchos le penetraran en la carne.

sábado, 17 de agosto de 2013

Instrumentos de tortura IX

La pera oral, rectal y vaginal, (1575 a 1700).
También llamada la pera de la angustia. Estos instrumentos se usaban y aún se usan, sin ornamentar pero en esencia invariadas - en formatos orales y rectales. Consiste en una serie de segmentos móviles que pueden abrirse o cerrarse con un tornillo que los conecta. Se introducían en la boca, recto o vagina de la víctima y allí se desplegaban por medio del tornillo hasta la máxima apertura. El interior de la cavidad afectada quedaba irremediablemente, y quizás siempre fatalmente, dañado. Las puntas que sobresalen del extremo de cada segmento servían para desgarrar mejor el fondo de la garganta o del recto, o la cerviz del útero.
No se trataba de un instrumento de muerte, pero debido a las heridas causadas, las victimas podían morir de infecciones o desangrados.
La pera oral frecuentemente se aplicaba a los predicadores heréticos, pero también a seglares reos de tendencias antiortodoxas; la pera vaginal en cambio estaba destinada a las mujeres culpables de relaciones con Satanás (brujería) o con uno de sus familiares (incesto), y por último, la rectal a los homosexuales pasivos.
La picota en tonel. Austria S. XVIII.
Una especie de vergüenza infligida sobre todo a los borrachos que de esta forma se exponían al público vituperio. Las "picotas toneles" eran de dos tipos: las cerradas en fondo, en las que la víctima se colocaba dentro, con orines y estiércol o simplemente con agua pútrida; o las otras abiertas para que las víctimas caminasen por las calles de la ciudad con ellas a cuestas, con mucho dolor debido al gran peso.
Pinzas y tenazas ardientes, en Europa en general (1500 a 1800).
Pinzas, tenazas, cizallas, usadas también en frío pero casi siempre al rojo, adecuadas para lacerar o arrancar cualquier miembro del cuerpo humano, constituían el utillaje básico entre las herramientas de todo verdugo. Las tenazas, no muy diferentes de las corrientes en un taller, se dedicaban sobre todo - preferentemente al rojo - a las narices, dedos de las manos y de los pies y a los pezones. Las pinzas alargadas, como el cocodrilo , maravillosamente esculpido y grabado, servían para desgarrar o abrasar el pene.
El potro italiano (1500 a 1700).
El estiramiento o desmembramiento por medio de tensión longitudinal se empleó en el antiguo Egipto y en Babilonia; en Europa la garrucha o "péndulo" y el potro constituían elementos fundamentales en cualquier mazmorra desde la República Romana hasta la desaparición de la tortura hacia el final del siglo XVIII. En muchos países extra europeos ambos subsisten hoy en día.
La víctima es literalmente estirada por la fuerza del cabestrante, y antiguos testimonios hablan de casos de 30 cm., una longitud inconcebible que procede de la dislocación y distorsión de cada articulación de brazos y piernas, del desmembramiento de la columna vertebral, y por supuesto del desgarro de los músculos de extremidades, tórax y abdomen, efectos estos, por descontado, letales. Pero mucho antes del abatimiento final de la víctima, ésta, incluso en las fases iniciales del interrogatorio (en la " cuestión del primer grado"), sufre la dislocación de los hombros a causa del estiramiento de los brazos hacia atrás y hacia arriba así como el dolor de los músculos, desgarrándose, tal como cualquier fibra sometida a tensión excesiva. En el segundo grado la rodilla , la cadera y el codo comienzan a descoyuntarse dejando al acusado inválido; con el tercer grado se separan ruidosamente. Ya con el segundo grado el interrogado queda inválido de por vida; después del tercero queda paralizado y extremidades se separaban y la víctima quedaba desmembrada , después de horas y días van cesando las funciones vitales.
El potro arranca testículos.
La víctima era obligada a colocarse como si estuviera cabalgando" sobre el lado cortante del instrumento, mientras se le colocaban pesos cada vez mayores en lo pies. El resultado después de algunas horas, y más incluso después de algunos días, era una gangrena progresiva en nalgas, escroto y recto independientemente de una atroz agonía.
El potro era sobre todo un castigo militar
El potro en escalera.
La Constitutio Criminalis Theresiana de 1769 - de la cual se da más información en el aplasta pulgares - prescribe el estiramiento en una escalera inclinada. Nótese la dislocación de los hombros, y el abrasamiento de los costados y las axilas mediante una antorcha compuesta de siete bujías - ni ocho, ni seis -, cortadas a la medida oficial exacta, ni una pulgada más ni una menos. Si la víctima, ya paralizada, con los hombros destrozados, y moribunda a causa de las infecciones producidas por las quemaduras, no obstante seguía sin confesar, el tribunal estaba obligado - como siempre se hacía en casos similares, cualquiera que fuese el método de tortura- a reconocer su inocencia.
El potro español.
Durante la Edad Media el suplicio del potro español estaba destinado a las brujas o a las mujeres sospechosas de haber sido poseídas por el demonio. Éstas eran montadas a horcajadas sobre el bloque de madera, de modo que debido al peso de su propio cuerpo, la arista cortante penetraba en la vagina; las piernas eran separadas mediante ataduras y al cuerpo se le impedía cualquier punto de apoyo. La tortura se agravaba colocando teas encendidas o fijando sobre el vientre una escudilla con un ratón vivo dentro, de manera que, por las contracciones provocadas por el dolor, la víctima provocaba una mayor presión sobre la arista y esta penetraba aún más, con las consecuencias que fácilmente podemos imaginar.
Quebranta rodillas. (1600 a 1800)
Usado para lacerar los brazos y las piernas y a menudo aplicado a la rodilla y al codo, articulaciones que los pinchos pueden destruir para siempre.
Rompe cráneos, veneciano S. XVIII
Este instrumento estaba compuesto por un casco finalizado en un torno con una manivela. El casco, a su vez estaba colocado en una estructura metálica que permitía que al girar la manivela, fuera bajando. Colocado alrededor de la cabeza, los pinchos, bajo la fuerza de la presión del tornillo, señalaban el cráneo que, junto con la fuerza bilateral de los pinchos gruesos provocaban la ruptura de los dientes, el quebranto de la mandíbula y de los huesos del cráneo, antes de estrujar su cerebro.,  hacían que se desprendiese el casquete craneal.

sábado, 10 de agosto de 2013

Instrumentos de tortura VIII

Las jaulas colgantes, Italia S. XVII, XVIII.
Hasta el fin del siglo XVIII, en los paisajes urbanos y suburbanos de Europa abundaban las jaulas de hierro y de madera adosadas al exterior de los edificios municipales, palacios ducales, palacios de justicia, a las catedrales y a las murallas de las ciudades, también colgando extramuros de altos postes cerca de los cruces de caminos; frecuentemente había varias jaulas en hilera. Gran cantidad de ejemplos subsisten hoy en día (por ejemplo en el palacio ducal de Mantua, en el ábside de la catedral de Münster en Alemania).
Las víctimas, desnudas o casi desnudas, eran encerradas dentro y colgadas. Sucumbían de hambre y sed, por el mal tiempo y el frío en invierno, por el calor y las quemaduras solares en verano; a menudo habían sido torturadas y mutiladas para mayor escarmiento. Los cadáveres en putrefacción generalmente se dejaban in situ hasta el desprendimiento de los huesos.
Jaulas y cadenas para ahorcar.
Se encerraba a la víctima, viva, dentro de la jaula y se la dejaba morir de hambre y sed, a la intemperie tanto en verano como en invierno y, a menudo, la muchedumbre enfurecida era quien la mataba.
Las cadenas tenían una finalidad diferente. La víctima, ahorcada con la soga a la manera tradicional (también víctimas ajusticiadas de otra forma), ya cadáver, era cubierta completamente con una envoltura de resina caliente aplicada en estado fluido.
Bien endurecida, esta envoltura constituía un eficaz retardador de la putrefacción: el cuerpo se mantenía relativamente intacto incluso durante meses, según las condiciones atmosféricas. Para prevenir el desprendimiento de los miembros, el cadáver era envuelto con cadenas o con correas de tela o de cuero, y así engalanado se colgaba en la plaza como amonestación pública.
El látigo para desollar.
Estos cordeles, en apariencia inofensivos, tenían una finalidad bien precisa: desollar. Eran empapados en una solución de sal y azufre disueltos en agua de manera que, debido a las características de la fibra de cáñamo y a los efectos de la sal y el azufre - por no hablar de las más de cien "estrellas" de hierro, afiladísimas, una al final de cada cuerda -la carne lentamente se reduce a pulpa hasta que sobresalen los pulmones, los riñones, el hígado y los intestinos. Durante este procedimiento la zona afectada se va remojando con la misma solución pero calentada hasta su ebullición.
La familia de los látigos es vasta. Sus miembros varían de tamaño desde gigantes como "el gato de nueve colas" y el Knut de los boyardos rusos, que podía lisiar un brazo y un hombro de un sólo golpe, hasta los más finos e insidiosos como el famoso nervio de toro, que con dos o tres golpes podía cortar la carne de las nalgas hasta llegar a la pelvis, y finalmente al de hilo trenzado.
Látigos de cadenas, Europa en general (1650 a 1900)
No se necesitan comentarios para estos artilugios, que parecen más armas de guerra que instrumentos de tortura; sin embargo, látigos más o menos similares pero en gran variedad - con 2, 3 y hasta 8 cadenas, provistas de muchas "estrellas", o bien hojas de acero cortantes - se usaban, y en cierta medida aún se usan, para flagelar el cuerpo humano.
La lengua de cabra.
El condenado era aprisionado por las piernas a un cepo, a continuación le bañaban la planta de los pies con agua salada y seguidamente ataban al cepo una cabra que habían tenido sin comer ni beber durante varios días. La cabra lamía la planta de los pies y, a veces sucedía, que la carne era consumida y el hueso podía llegar a asomar por el talón.
Máscaras infamantes, en la Europa germánica (1600 a 1800).
Estos artilugios, que existían en gran profusión de formas fantasiosas y, a veces, francamente artísticas, desde 1500 hasta 1800, se imponían a quienes habían manifestado imprudentemente su descontento hacia el orden, contra las convenciones vigentes, contra la prepotencia del poder machista o, de cualquier forma, contra el estado de las cosas en general. A través de los siglos millones de mujeres, consideradas "conflictivas" por su cansancio de la esclavitud doméstica y los continuos embarazos, fueron así humilladas y atormentadas de esta manera; así el poder político exponía el escarnio público a los desobedientes y a los inconformistas; y así el poder eclesiástico castigaba una larga lista de infracciones menores.
La inmensa mayoría de las víctimas eran mujeres y el principio que se aplicaba era siempre el de mulier taceat in ecclesia, "la mujer calle en la iglesia": significa aquí las jerarquías gobernantes, tanto eclesiásticas como seculares, ambas constitucionalmente misóginas; el sentido era por tanto "la mujer calla en presencia del macho". Muchas máscaras incorporaban piezas bucales de hierro , algunas de éstas mutilaban permanentemente la lengua con púas afiladas y hojas cortantes.
Las víctimas encerradas en las máscaras y expuestas en la plaza pública, eran también maltratadas por la multitud. Golpes dolorosos, ser untados con orina y excrementos, y heridas graves, a veces mortales, eran su suerte.
La mordaza o babero de hierro. (1600).
Este artilugio sofocaba los gritos de los condenados, para que no interrumpieran la conversación de los verdugos. La “caja" de hierro del interior del aro es embutida en la boca de la víctima y el collar asegurado en la nuca. Un agujero permite el paso del aire, pero el verdugo lo puede tapar con la punta del dedo y provocar asfixia. A los condenados a la hoguera eran amordazados de esta manera, sobre todo durante los "autos de fe" - tal como se llamaban esos grandes espectáculos públicos en lo que decenas de herejes eran quemados a la vez - porque los gritos hubieran interferido con la música sacra. Giordano Bruno, culpable de ser una de las inteligencias más luminosas de su tiempo, fue quemado en la plaza del Campo dei Fiori en Roma en 1600 con una mordaza de hierro provista de dos largas púas, una de las cuales perforaba la lengua y salía por debajo de la barbilla, mientras la otra perforaba el paladar.
La mutilación.
La amputación y pérdida de cualquier miembro del cuerpo humano son castigos antiquísimos, practicados por todas las sociedades en cualquier tiempo y lugar. Nariz, orejas, labios y dedos eran cortados, aplastados o abrasados en un primer nivel de severidad, para después pasar a manos, pies, senos y labios, y, en tercer lugar, se aplicaba a testículos, penes, brazos, piernas y ojos. También el corte de la carne en lonchas, como un jamón, la amputación de los párpados y el corte de algún tendón eran usos comunes en todo el mundo hasta finales del siglo XVIII. La guadaña de hierro era utilizada para la amputación de pies y manos. El cepo con un agujero en la parte posterior servía para triturar los dedos de la víctima mediante unas cuñas de hierro y madera golpeadas por un mazo hasta dejarlos completamente triturados.